domingo, 5 de noviembre de 2017

CAMINO DE SANTIAGO: ARRÉS-ARTIEDA (14/10/2017)

Participantes: Familias Conesa Vallés y Vázquez Duplá..
Fecha y meteo.: 14/10/2017; sol, temperatura agradable, calor incluso.
Duración: 5h. 10’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 285 mts. de desnivel acumulado positivo y 330 negativo. Ruta de 19,6 kms.

La siguiente etapa del Camino que tocaba era la Arrés-Artieda, de unos 18 kilómetros. Poco a poco nos alejábamos de Jaca, y la logística es cada vez más difícil. Pero aprovechamos  que nuestros amigos querían caminar con poco desnivel, y se lo propusimos. Condujimos a Arrés en dos coches, y allí esperamos a las dos conductoras que llevaron los dos coches a Artieda para volverse en uno.

   
 Este tramo bonito no es. Pero es el Camino. Y hay que hacerlo, así que al tajo. Tras descender por sendero, enseguida empezamos a transitar por pistas ganaderas y caminos. Más bien llanos, entre campos. Dejamos el pueblo de Martes a la izquierda a unos centenares de metros y nos dirigimos hacia Mianos, ya en la provincia de Zaragoza. Como el ritmo era tranquilo y habíamos salido sin madrugar, se hizo la hora de comer. Los chavales se quejaban de hambre, así que en una sombra que vimos, hicimos la parada del almuerzo. Antes habíamos pasado la Fuente de San Martín.


No debíamos llegar hasta Mianos, que además se yergue sobre un montículo. Pero creo que fue después de comer cuando sin darnos cuenta abandonamos el camino Jacobeo para seguir carteles en dirección a Mianos. El caso es que subimos hasta el pueblo y ya constatamos que nos habíamos colado. No vimos antes de iniciar la subida un desvío a la derecha, que debe de seguir llaneando, sin ascender al pueblo. Así que descendimos del pueblo por donde habíamos venido, y en un cruce tomamos una pista que directamente desemboca en el Camino, centenas de metros más adelante de donde lo habíamos perdido. Estos despistes  “queman” y cansan. Tras retomar la buena dirección, nos plantamos con el personal algo fatigado al pie de Artieda, en el cruce de la carreterilla que viene de la autovía y que se bifurca hacia Mianos y Artieda. Tras un tramo de asfalto y un desvío por senda que permite acortar las eses de la serpenteante pista que asciende al montículo sobre el que se asienta Artieda, llegamos al pueblo. Pablo y yo nos habíamos adelantado.


Esperábamos junto al Albergue pero no aparecía nadie, porque el resto se había detenido junto al vehículo a la entrada del pueblo…Por poco iban a  quedar mal…¡Había que llegar al albergue! Tras una llamada aclaratoria, aparecieron los demás. Llevábamos 5h. 10’ de marcha.



            Un señor muy amable nos abrió las puestas de la iglesia. Y la responsable del albergue nos selló las credenciales. Luego Ana volvió con nuestros amigos a Arrés  y trajo el coche a Artieda. 




jueves, 2 de noviembre de 2017

MONCAYO desde el Santuario (08/10/2017)

Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 08/10/2017; sol, temperatura agradable.
Duración: 2h. a la cima; 4h. 20’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 797 mts. de desnivel acumulado en la ruta de 9,15 kms.


Todavía no habíamos subido al Moncayo. Imperdonable para una familia montañera que vive en Zaragoza. Yo había ascendido dos veces, tampoco demasiadas. Así que este domingo de fiestas del Pilar, huyendo de las multitudes, programamos una escapadilla para intentar hollar el punto culminante de Zaragoza. Aparcamos en Haya Seca, centenas de metros antes del Santuario. El trayecto se hace largo, en Vera te plantas pronto, pero luego nunca llegas. Altitud de inicio: 1.564 mts.


Comenzamos recorriendo la pista que termina en el Santuario. Luego tomamos ya el sendero muy marcado que asciende entre bosque, poco a poco. Pero esta primera parte se acaba enseguida. Se termina el arbolado, y te encuentras plantado bajo el Circo llamado el Cucharón. Vimos enfrente a la derecha el senderillo que asciende directamente a la cima, parece empinadísimo. Nosotros por supuesto seguiremos el de la “vía normal” que gana el cordal por el lomón sur, hacia la izquierda. Es un sendero muy marcado y jalonado por hitos, sin más posibilidad de despiste que intentar evitar los numerosos atajos. Pero pedregoso y bastante empinado a tramos. A Ana se le hizo duro, eso dijo al menos. Ralentizamos la marcha. Aun así llegamos al Collado de la Piedras en dos grupos, Pablo, Miguel y yo por un lado, y algo más retrasados Ana y Jorge.

Una vez en el cordal, se sube ligeramente el Cerro San Juan, para descender unas decenas de metros y encarar el último repecho hasta el Pico de San Miguel, punto más alto del Moncayo. Se trata de un terreno pedregoso y herboso, pelado, sin dificultad, nada escarpado. Nos plantamos junto a la figura de la Virgen del Pilar a las 2h. de marcha. Altitud: 2.312 mts. Como siempre, mucha gente. Es una cima concurrida. Almorzamos en uno de los numerosos “vivac” que hay en la amplia y casi llana cima.


            Retornamos al coche por el mismo camino. Pero en el Santuario nos quedamos un ratillo tomando un café. Luego ya reanudamos el descenso hasta el aparcamiento. Vimos todo el terreno tan seco, que ni siquiera nos dimos una vuelta para ver si había salido alguna seta. En total, invertimos 4h. 20’.


domingo, 29 de octubre de 2017

CAMINO DE SANTIAGO: SANTA CILIA DE JACA-ARRÉS (16(09/2017)

Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 16/09/2017; sol y pocas nubes, fresco para la época, pero buena temperatura.
Duración: 2h. 21’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 147 mts. de desnivel acumulado. Ruta de 9.8 kms.

El otoño se había adelantado. Es más, parecía finales de octubre. Y daban posibilidad de lluvias por la tarde y sobre todo en el Alto Pirineo. Así que tocaba discurrir una ruta sencilla y todo al sur que fuera posible. Ana hacía semanas tenía entre ceja y ceja continuar otro tramo de Camino de Santiago, así que aprovechando que también teníamos logística para el regreso, nos decidimos. De Santa Cilia de Jaca a Arrés. Media etapa de unos 10 kms., pero suficiente.


Aparcamos en Santa Cilia, allí donde acabamos el tramo anterior, una par de años antes. Y comenzamos a caminar, el primer tramo por camino paralelo a la carretera, que teníamos a la izquierda. Luego ya no queda más remedio que ir junto a ella, incluso cruzarla para dejarla a nuestra derecha. Nuevo cruce y por fin nos alejamos algo de ella, avanzando por senda que atraviesa un bonito bosque. Nos topamos con un par de rincones en los que se levantaban multitud de hitos, piedra sobre piedra, fruto del paso de los peregrinos. Nosotros también construimos el nuestro. Al poco alcanzamos el puente sobre el río Aragón que dio nombre a Puente La Reina de Jaca. Cruzamos la carretera a Pamplona y seguimos de frente, avanzando por camino al lado de la que asciende a Santa Bárbara. Un desvío a la derecha indica Arrés y nosotros también lo tomamos. El asfalto duró poco. A la izquierda nace una senda marcada hacia el pueblo. Aunque siguiendo la carretera también otro cartel también indica Camino de Santiago, pero en este caso Artieda. Mal hecho, al menos sin avisar “por  carretera”. El caminante debe tomar, sin dudar, la senda; de no ser que lleve mucha prisa. 


La senda asciende decidida una ladera, por terreno de monte bajo. Se agradece dejar de pisar o ver el asfalto. Al poco nos cruzamos con los yayos Jesús y Feli, que venían al encuentro. Un poco más de ascenso y luego se llanea hasta el pequeño pero coqueto pueblo de Arrés, en el que hay Refugio. Habíamos tardado 2h. 21’.






            En Arrés entramos en el Refugio. Los voluntarios que estaban al cargo, muy amables, nos sellaron las credenciales e incluso después enseñaron a Jorge y Pablo cocinas y habitaciones. Miguel, Yayo Jesús y yo volvimos en coche a Santa Cilia, y luego yo fui a recoger al resto con mi vehículo para comer todos en Santa Cilia. Después aprovechamos a poner el sello pendiente de la etapa anterior.


lunes, 23 de octubre de 2017

PUNTA GÜÉ desde Arguisal (10/09/2017)

Participantes: Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 10/09/2017; sol con pocas nubes, fresquete.
Duración: 2h. 35’ a Punta Güé; 5h. 10’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 764 mts. de desnivel acumulado en 16,1 kms.


Punta Güé es una modesta montaña de suave contorno, en las cercanías de Sabiñánigo. Como característica tiene una torre de vigilancia en la cima. Buena opción para días en los que arriba no pronostiquen buen tiempo, como era el caso. Así que nos decidimos a visitarla. Había leído bastantes reseñas y hay varias posibilidades, al final decidí realizar la subida desde Arguisal. Altitud: 880 mts.
Tras aparcar en una plazeta, según lo leído avanzamos por una calle asfaltada, con una señalización de “sin salida”. Antes de un chalé vimos iniciarse el camino con marcas de pintura blanca, que debíamos seguir. Primero por senda, luego, tras pasar junto a una fuente, desembocamos en una pista. Dudamos si junto a la fuente sigue la senda con pintura, pero no vimos paso. Así que continuamos por la pista que asciende como todas, realizando multitud de lazadas y alargando la ruta, pero permitiendo un ascenso suave. No sabemos si por el día plomizo o por atravesar zona arbolada, tampoco se nos hizo demasiado pesada. En un punto vimos junto a la pista un cartel que marcaba Arguisal y una senda que descendía, con marcas blancas, y pensamos tomarlo a la bajada. Al poco, en una curva cerrada, de nuevo marcas blancas abandonaban la pista, esta vez para subir, aunque una flecha blanca estaba como tachada y en una piedra una pintura rezaba Güé, siguiendo la pista. Eso hicimos. En otro punto de nuevo pintura blanca indicaba “atajo” y mandaba para abajo. Pues para la bajada… Al final el trayecto se hizo largo, tantas eses…Casi en el collado atajamos por un senderillo que nos dejó en el cuello entre Peña Arguisal a la derecha y Punta Güé a la izquierda.




 Tan solo nos faltaba avanzar por la pista unas decenas de metros y remontar una poderosa cuesta por una trocha que nace a la izquierda de la pista. También hubiéramos podido continuar por la pista. Llegábamos al hito geodésico a las 2h. 35’ de marcha. Altitud: 1.579 mts. Almorzamos a resguardo del viento.

            Descendimos hasta el collado. Mientras el resto se ponía “morado de moras”, dejé la mochila y subí trotando a Peña Arguisal, entre erizones. 1.541 mts. 
Todos juntos descendimos por la pista. Tomamos el atajo, un sendero que desciende de manera importante, y algo desdibujado  en un tramo de hierba alta; no recomendable para subir. Desemboca en la pista en la curva con la flecha rayada. Luego también tomamos la senda con el cartel de Arguisal y marcas blancas. Esta senda si está muy limpia, muy bien trazada, y es muy recomendable incluso para el ascenso. Desemboca en el cementerio e iglesia de Arguisal. Al final llegamos al coche a las 5h. 10’ de marcha.