jueves, 25 de junio de 2020

PICO ASPE desde Aísa (20/06/2020)


PICO ASPE desde Aísa

Participantes: Jesús y Oscar.
Fecha y meteo.: 20/06/2020; sol y nubes abajo, niebla y frío arriba.
Duración: 2h. 22’ al Aspe; 5h. 57’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.176 mts. de desnivel acumulado en 10,32 kms.
Dificultad: un par de neveros con nieve blanda.

Primera salida de alta montaña tras un inverno más largo de lo normal por el confinamiento. Acompañaría a Jesús en el capítulo 32 de su proyecto de “60 años, otras tantas cimas”. Y sería ascendiendo de nuevo al Aspe. Visitar el Valle de Aísa siempre es un placer, y más con el verdor de la primavera. Aparcamos al final de la pista de Aísa. Más coches de lo esperado. Altitud: 1.471 mts.


Mirando con preocupación las nubes agarradas a las cimas, comenzamos la marcha. Se notaba la falta de costumbre, me pesaban las botas y la mochila. Siguiendo el buen sendero llegamos al abrevadero, seco, que lo recordaba más cercano a la base de la muralla que se salva por el visible embudo. 




Al encarar ese paso clave, vimos dos grupos, de dos y cinco personas, ascendiendo hace el collado. Cuando llegamos a él, comienza el peor tramo, el incómodo carst, plagado de hitos, trazados paralelos. Tanto hito hace que no estés seguro de transitar por el mejor itinerario, pero bueno.


Al poco ya adelantamos al grupo de cinco. Nos plantamos en la base de un nevero bajo el Paso de la Garganta del Aspe. Lo bordeamos por la rimaya para llegar al collado y ya lo atravesamos caminando unos metros horizontales por nieve blanda. Luego remontamos terreno de manera decidida para evitar más neveros hasta llegar al collado que separa la ante cima de la cima. De manera que algún tramo lo hicimos a las bravas sin seguir los mojones. 

Destrepe (que no desescalada) de un par de metros para abajo y solo nos restaba remontar la loma cimera siguiendo los hitos. A las 2h. 22’ hollábamos el punto culminante. No estuvo mal, llegué cansadete. Altitud: 2.645 mts. La niebla nos rodeó la hora y pico que estuvimos. Almorzamos y esperamos a que escampara para hace alguna foto, pero salvo algún amago muy breve y parcial, nada. Hacía fresco, caminábamos en la cima en círculos para evitar el frío. Nadie apareció por allí.



Descendimos por la ruta de ida, más o menos, aunque la bajada al Paso de la Garganta seguimos la ruta marcada por los hitos, que no pisa nieve. 


Vimos un grupo ascender por la ruta directa por la canal, no sabemos si lo conseguirían, había nieve y es bastante pendiente. Al llegar al collado a mitad de bajada, alguna ventana entre las nubes nos permitió alguna foto. Tampoco despejó totalmente. 



Al menos ya no estábamos dentro de la niebla y la temperatura subió. Sin novedades, llegamos al coche. En total, 5h. 57’ de marcha.




domingo, 21 de junio de 2020

INTEGRAL DE OROEL (14/06/2020)


 Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 14/06/2020; nublado.
Duración: 1h. 13’ al Bacials; 4h. 33’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 688 mts. de desnivel acumulado en 11,86 kms.

De todas las alternativas que propuse, la que tuvo más adeptos fue la de subir a Peña Oroel por la Senda de los Lobos; sobre todo para comprobar si un palo que habían colocado el verano anterior en el extremo occidental de la cima de Oroel aguantaba. Y otro poco, les daba curiosidad ascender por la Senda de los Lobos. Aparcamos en la pista allí donde desemboca el sendero que sube desde Barós. Altitud de inicio: 1.194 mts.
Comenzamos el ascenso, que según todos ellos era más empinado y duro que la normal desde el Parador. Quizás. Eso sí, tan bonito o más. No nos encontramos a nadie, tan solo se cruzó bajando como un poseso un corredor de montaña. Miguel subía como una cabra montesa, y nos esperaba. No supe ver el punto en el que el sendero que viene de la curva 13 desemboca en éste. Alcanzamos el cordal. Paramos para poner una tirita a Pablo.
Desde allí, en unos minutos nos plantamos por senderillo pisado sobre hierbajos en la cima de Bacials, a la que llegamos en 1h. 13’. Altitud: 1.698 mts. No recordaba tan marcado el sendero, en terreno que por otra parte no es necesario, tan solo consiste en ir para arriba ligeramente, evitando bojes dispersos.
 Sin parar mucho, deshicimos nuestros pasos pero continuamos siguiendo el cordal. Miguel y Pablo delante y Jorge con Ana detrás. Pasamos por la poco relevante Punta de Sora (1.707 mts.). Continuamos en un sube baja suave, hasta llegar al Collado de las Neveras (tras pasar junto a las neveras) y enlazar con el sendero tantas veces recorrido, hasta la Cruz. El cordal se hace largo, porque es largo. Sobre todo desde Bacials. Llegamos a la Cruz tras 2h. 23’. Altitud 1.769 mts. Cuatro cabras reposaban, aromatizando el entorno. Los chavales y yo continuamos hasta el espolón oeste en el que, evidentemente, no estaba el palo. Ahí dejamos otro.



Volvimos al Collado de las Neveras. Unos metros antes nos sentamos para almorzar. ¡Qué bien entró! No hacía sol pero la temperatura era buena. Y después reanudamos la marcha descendiendo “por las curvas”, lo que se les hizo muy ameno. Habían marcado con verde las curvas, aunque alguna no logramos verla. Las antiguas están desgastadas o perdidas. Llegamos al parador y ellos se quedaron, y yo troté por la pista hasta el coche. En total, 4h. 33’ de marcha.

jueves, 13 de febrero de 2020

PIC BÉLONSEICHE O ESCALAR desde Astún (09/02/2020)





Participante:
Oscar.
Fecha y meteo.:
09/02/2020; soleado con algunas nubes pasajeras; buena temperatura.
Duración:
1h. 51’ al Bélonseiche; 4h. 27’ la ruta total.
Desnivel y longitud:
957 mts. de desnivel acumulado en 13,59 kms.
Dificultad:
crampones al Bélonseiche.


Tercer día de raquetas de la temporada por Astún, y tocaba completar las cimas que circundan el Circo. Primero fue la Raca, el segundo día Malacara y Picos de Astún. Sólo faltaba el Bélonseiche o Pico Escalar. Y eso que pensé desplazarme a Candanchú para “raquetear” al Tobazo, pero las nubes que a primera descansaban en Candanchú, me hicieron decidirme a no mover el coche del aparcamiento de Pastores. Altitud de inicio: 1.700 mts.

La falta de nieve por el Barranco de Escalar que observé la semana anterior, y pensar que la cosa estaría peor, pues no había nevado apenas, me empujó a ascender por la pista de Truchas. Más largo pero más suave y al menos llegaría al Ibón, porque tampoco sabía cómo estaría la ascensión al Pico.  Sin nada reseñable, alcancé las orillas del Ibón y el final del telesilla. La nieve, algo durilla en las umbrías, pero en bastante buen estado. Luego, siguiendo una maravillosa huella de esquís de travesía y raquetas, no tuve problemas para alcanzar las orillas del Ibón de Escalar progresando por encima de la pista que los une. Estaba cubierta de nieve que convertía su horizontalidad en una media ladera, pero con la huella, avancé cómodamente. En alguna otra ocasión, sin huella, me había despistado y bajado demasiado y tenido que recular o remontar alguna ladera todo tieso… 



  Bordeé el Ibón y afronté la subida al Col de Audas por donde veía la huella más cómoda. Allí, observando que la nieve de la pala final a la cima no pareía ni muy abundante, ni muy blanda, y como hay un par de tramitos cortos algo empinadetes, no me lo pensé mucho: crampones y a “sanseacabó”. Así que, de manera cómoda, aunque con esfuerzo, que la cosa se empina, hollé la cima del Pico Escalar o Bélonseiche (2.293 mts.). Llevaba 1h. 51’. Fotos y para abajo. Y a calzar raquetas en el Col.



            Bajando al Ibón, me topé con Javisa, que estaba foqueando, entrenando para Altitoy. 



Cada uno seguimos nuestra marcha. La mía era ascender al Col de Moines, y en lugar de aumentar desnivel subiendo al Pico Occidental de Astún, acercarme a la antecima del Pico ds Moines. Sin llegar al Col y siguiendo huellas, remonté terreno siempre nevado, aunque asomaban algunos claros alrededor, hasta llegar arriba. 




Descendí al Col, esta vez sí, y tiré ya para abajo. En el Ibón, nuevamente cruce con Javisa que iba al Moines. Como me había resultado tan cómodo a la ida, volví por Truchas. Iba bien de tiempo y así además evitaba embarcadas por el Barranco de Escalar. En total, 4h. 27’ de marcha

lunes, 10 de febrero de 2020

PICO MALACARA Y PICOS DE ASTÚN desde Astún (02/02/2020)


Duración: 1h. 17’ al Malacara; 4h. 09’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 863 mts. de desnivel acumulado en 9,78 kms.
Dificultad: crampones para la cresta de los Picos de Astún, la abandoné un trecho.

Tras comprobar que no había tanta nieve como pensaba, y que su estado tampoco era para tirar cohetes, escogí intentar ascender al Pico Malacara, aprovechando las pistas bastante trecho, y después ya vería. Luego podría recorrer la cresta de los Picos de Astún, que cierra el valle por el norte o volver a pistas a dar la vuelta a los ibones. Me calcé las raquetas al lado de telesilla Pastores. Altitud de inicio: 1.700 mts.

Ascendiendo por la pista que baja del Ibón de Truchas me planté en el vallecillo que baja del Collado de Astún. Otras veces creo que ascendí por un barranco encajonado, pero se veía el torrente y tiré algo más al norte. Un esquiador comenzó por el barranco y nos juntamos poco después. El acceso al collado estaba bien, ni siquiera había la típica cornisa de dos metros que dificulta los dos pasos finales. Desde el collado, continué con las raquetas remontando el par de palas empinadas que me dejaron en la cima. Altitud: 2.268 mts.




            Volví al collado y tras tantear por la media ladera, avancé por la cresta. Se deja sin problemas, había huellas muy hundidas de alguien con bota y crampón. Llegué al Pic d’Astu (2.277 mts.) tras cruzarme con algunos esquiadores de travesía. 



No hay hitos, solo nieve. Continué avanzando por la cresta, pero decidí ponerme los crampones para ir más seguro por algún tramillo más estrecho. Más seguro fui, pero me hundía a veces hasta la rodilla y el esfuerzo era grande. Llegué al Pico de Astún  (2.283 mts.) justo con la cima sin nieve y un hito enorme.

            Descendí por la cresta hasta que ya viendo cerca la antecima oeste, a la que tan fácilmente se llega desde el Col des Moines, decidí perder altura de manera brusca, siguiendo unas zetas de esquí de travesía, pues la cresta tenía un tramo ya algo delicado. Creo que se hubiera podido, pero buenas ganas de ir “acongojado”,…Luego me volví a calzar las raquetas para avanzar a media ladera por terreno amable. Pero en lugar de seguir descendiendo al Col des Moines, decidí ascender directo de nuevo al cordal, ya cerca de la cima, aún al este de ella. ¡Vaya reventada! Unos metros por la divisoria y coroné. 






Bajé cómodamente al Col des Moines, y de allí sobre miles de huellas de esquí y raquetas, al Ibón de Escalar y luego a la Estación. En total: 4h. 09’ de ruta.