jueves, 12 de enero de 2017

TOZAL DE GUARA desde Santa Cilia de Panzano (31/12/2016)

Participantes: Ramón Ferrer, Ramón, Javier, Jesús, Quique Toledo y Oscar.
Fecha y tiempo: 31/12/2016; sol.
Duración: 2h. 55’ al Tozal; 6h. 05’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.473 mts. de desnivel acumulado. Ruta de 23,88 kms.


Ya es tradición de algunos  ir a despedir el año, la mañana de nochevieja, al Tozal de Guara. Yo no puedo ir salvo que sea festivo, como en este 2016. Así que convencí a Quique, y nos apuntamos, que últimamente la pereza me vence.  Subiríamos desde Santa Cilia, la opción más soleada. Es la más larga y tendida, quizás la más cómoda pero menos bonita. Pero para invierno, es un buena opción. Javier, que va por allí muy frecuentemente, decidió  que la pista desde el pueblo estaba en mal estado, así que en lugar de aparcar en la zona de siempre, dejamos los coches a las afueras del pueblo. Un kilómetro más que otras veces para el cuerpo. Altitud: 728 mts.



Las grandes nevadas de noviembre ya han desaparecido y últimamente no cae ni gota, así que salvo algunos ”ronchos” y nieve helada por la cara norte, pisamos tierra casi todo el rato. Qué diferencia con la última vez que subí en invierno por aquí, que parecía Siberia. Y menos mal, que entre la inactividad y los kilos de más y que iba con la “élite” de corredores y algún andarín que camina más deprisa que lo que yo corro, iba con la lengua fuera. 


Ascendimos caminando, que a eso habíamos ido, pero supongo que iríamos a ritmo alto, eso quiero creer. Sólo llevábamos botas  y mochila  mediana Jesús y yo, el resto iba “de expedición ligera”, zapatillas y mochila de trail. Ramón y Quique ni pararon a echar un bocado en el Pozo de Nieve. El resto sí, de manera que ellos unos minutos  antes y el resto a las 2h. 55’ de marcha, alcanzamos la cima del Tozal. 


También habían llegado bastante antes un grupo de Peña Guara que habían subido desde la Tejería, corredores con zapatillas. (Cómo ha cambiado lo de la montaña). Almorzamos, hicimos fotos y hasta un “mannequin challenge” de esos.  Altitud: 2.077 mts.




            Emprendimos la bajada, en principio caminando todos, pero poco a poco salió la vena corredora y uno a uno empezaron a trotar, no pudieron aguantar más: en cuanto pasamos del Pozo y llegamos al collado,  Ramón primero, Quique después,  y Monrasin tras hablar por teléfono, se tiraron para abajo corriendo. Javisa porque sale de una lesión, y, evidentemente, los dos “montañeros”, fuimos los únicos que terminamos caminado la ruta. En total, 6h. 06’.


jueves, 5 de enero de 2017

IBONES DE ANAYET con raquetas (23 12 2016)

Fecha y meteo.: 23/12/2016; sol.
Duración: 1h. 20’ a los Ibones; 2h. 50’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 524 mts. de desnivel acumulado. Ruta de 6,97 kms.

Aprovechando que la familia iba a esquiar a Formigal, pensé en darme una vuelta con las raquetas. No hay exceso de nieve. Escogí un itinerario ya conocido, los Ibones de Anayet. La planicie de los Ibones con el Anayet de telón de fondo, siempre motiva.  Altitud: 1.729 mts.
Tras unos metros por el borde de la pista de Anayet, la abandoné para dirigirme al Barranco de Culibillas. Atravesé unos metros con nieve costra muy incómoda, hasta que  me topé con una senda sobre la nieve, supongo que trazada por raquetistas y esquiadores. Avancé por ella, con el torrente a mi derecha. Algunos pasos estaban helados, pero se salvaban bien. Poco a poco uno se introduce en el Barranco y se gira a la derecha. Al poco hay que vadear el torrente. Siguiendo el surco ( más que senda) llego a un paso apropiado para ello. Y sigo. Hay marcas por la otra vertiente, pero yo continué este itinerario que debe seguir el GR, ya que d vez en cuando se veía alguna marca.
Ya al fondo, hay que salvar una pala más inclinada hacia la derecha, haciendo alguna ese, dejando la cascada a la izquierda. Algunos trozos estaban helados y sin nieve, pero no ofrecen excesivas dificultades. En algún paso tendría que haberme quitado las raquetas, pero no lo hice por pereza. Se alcanza la planicie de los ibones, ya totalmente cubierta de blanco. Y en 1h. 20’ me situé sobre el lago mayor. Altitud: 2.242 mts. Una raquetista estaba en la orilla, que apenas se distinguía. Y un esquiador descendía de una cima a la derecha. El resto, soledad. El Anayet inconmensurable al fondo.


            Tras alguna foto y charlar en mi mal francés con la raquetista, tiré para abajo. Sopesé ascender a la cima de la que bajó el esquiador, pero lo dejé para otro día. No llevaba los crampones, además. Regresé por el mismo camino de ida. En total, 2h. 50’.

viernes, 30 de diciembre de 2016

SANTA MARÍA DE IGUACEL (31/10/2016)

Participantes: Familia Conesa Vallés y Vázquez.
Fecha y meteo.: 31/10/2016; sol y calorcillo, manga corta.
Duración: 45’ a la Ermita de Iguacel; 1h. 40’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 169 mts. de desnivel acumulado en la ruta de  5,68 kms.


Siempre es un placer regresar a Iguacel. Dejando el coche en Acín de Garcipollera, tras transitar por una pista a tramos irregular, apenas caminas  hora y media entre ida y vuelta. Los días fríos el valle te protege del viento, y el sol de invierno es generoso por allí.  Nosotros habíamos estado multitud de veces, pero íbamos a ir con amigos que desconocían el mágico enclave de Santa María de Iguacel.


Aparcamos pues en Acín. Altitud: 1.026 mts. Y comenzamos a caminar por la pista que lleva a la ermita. Atravesamos el barranco advirtiendo a la chiquillería de no arrimarse al borde, que parece que allí donde hay peligro, allí que van, y luego ya les dejamos libertad para que hicieran un poco el “cabra” mientras nos acercábamos al fondo del valle caminando tranquilamente. Menos cuando algunos coches pasaban a nuestro lado. Hay que caminar más…algunos quieren llegar a todos los sitios  sin mover una pierna. En unos 45’ nos plantamos junto a la ermita.  Altitud: 1.195 mts. El día fue excepcional, tanto fue así, que pese casi noviembre, todos caminamos en manga corta.


            Estaba cerrada (como suponíamos en esa fecha), por lo que no pudimos recibir información acerca de su construcción, y de lo que más atraía a los chavales, esas propiedades mágicas del enclave y esas fuerzas misteriosas que sientes si te colocas en el sitio y orientación oportunas dentro de la iglesia. Bebimos de la fuente, tal y como manda la tradición, de los tres caños, para que surtieran efecto sus propiedades curativas.




Un par de grupos estaban almorzando en las mesas dispuestas para ello. Antiguamente se podía hasta hacer barbacoa. Ello motivó el comentario y la risa de Sebastien, que opina que en España, allí donde va, se puede comer. Ante todo eso, efectivamente…

            Como se trataba de ir a comer a casa, pronto emprendimos el regreso, y en 1h. 40’ de ruta ya estábamos de nuevo en los vehículos, tras pasar una agradable mañana.

lunes, 26 de diciembre de 2016

CALZADA ROMANA Y SENDA DE LOS GANCHOS (16/10/16)

Participantes: Natalia, Paco, Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 16/10/2016; nublado, buena temperatura.
Duración: 1h. 14’ al Campamento San Juan de Dios; 4h. 40’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 469 mts. de desnivel acumulado en 8 kms.


El tardano otoño había llegado por fin. Así que decidimos darnos una vuelta por el Valle de Hecho y la Selva de Oza, auténtica joya arbórea, para sumergirnos en él. Escogimos la ruta que transita por la antigua Calzada Romana desde el puente de Santa Ana al Campamento de San Juan de Dios, atravesando la Boca del Infierno. Ya la habíamos recorrido con Miguel en la mochila, dos meses tenía. Para la vuelta, en lugar de repetir, utilizaríamos la llamada Senda de los Ganchos, inédita.
Aparcamos pasado el Puente de Santa Ana, junto a la pista que sube a Gabardito. Altitud de inicio: 973 mts.

Volvemos a la carretera a Oza y tomamos a su izquierda un sendero marcado GR e indicado con carteles como Calzada Romana. El primer tramo por terreno pedregoso y despejado. Si le echas imaginación puedes suponer que antiguamente fuera un camino importante, pero a tramos hay que echarlo mucha. 


Luego poco a poco nos internamos bajo un bonito bosque y el piso se suaviza. Ascendimos hasta pasar junto al Torreón de Felipe II, un enclave precioso, y nos tocó descender por una senda sobre miles de hojas caídas de los árboles, hasta llegar en 1h. 14’ de nuevo a la carretera. 


Habíamos atravesado la Boca del Infierno. A los árboles les quedaba quizás una semanita o dos para la explosión de colores, pero ya había comenzado. No hacía calor, tampoco frío. Estaba nublado.







            Tras una breve parada, atravesamos la carretera y las instalaciones del campamento y tomamos un sendero PR a la derecha, indicado como Senda de los Ganchos. Entre un bonito bosque pero con rampas muy empinadas comenzamos el regreso. Terminamos de subir (más que a la ida) hasta unos 1.262 mts. 




 Y comenzamos a descender; tras una bajada pronunciada y tramos en sube y baja dejamos atrás el bosque y perdimos altura rápidamente, hasta atravesar el Barranco de Agüerri por un puente metálico. Allí paramos a almorzar. Los críos se lo pasaron estupendamente jugando en el agua. Tras reanudar la marcha, sólo nos quedaban unos centenares de metros por un ancho camino y pista que pasa junto a las instalaciones de otro campamento. No vimos ni una seta, ni buena ni mala en todo el recorrido, hasta poco antes del coche, cuatro suilus y dos robellones, uno de ellos agusanado total. Mal año para los seteros. En total, invertimos 4h. 40’ para esta bonita ruta circular.