miércoles, 30 de abril de 2008

ANZOTIELLO desde Guarrinza (26/04/2008)

Participantes:
Miguel Asensio, Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo:
26/04/2008; totalmente soleado; buena temperatura.
Duración:
2h. 55’ al Anzotiello; 6h. 15’ de ruta total.
Desnivel y longitud:
981 mts. al Anzotiello ( 5,2 kms.); 990 mts. en la ruta total de 10,5 kms.
Dificultad:
las palas finales son muy empinadas; había mucha nieve blanda.

Dejamos el coche junto a la caseta de La Mina. Altitud: 1.230 mts. Enseguida comenzamos a caminar, tomando el GR11 hacia Zuriza, que abandonamos al poco para avanzar por el Barranco de Acherito por un buen sendero entre praderas. El cambio de sendero lo hicimos directamente campo través por una empinada loma; para que las piernas despertaran,… Además el ritmo era “Sanagustín”.
Fuimos ascendiendo por la margen orográfica derecha del barranco. Atravesamos varios torrentes, uno de ellos iba bastante cargado de agua y nos hizo dudar para escoger el paso más apropiado. Íbamos ganado altura, ya teníamos enfrente nuestro el Pico y Paso Anzotiello, totalmente nevado, los Gorretas, Mallo Acherito,… A la izquierda el Chipeta y los Quimboa. La nieve hizo su aparición. Estaba blanda y nos hundíamos, lo que ralentizó e hizo más pesada la progresión. Jesús fue abriendo huella. Intentaba evitarla por tramos de roca y hierba, pero desaparecieron. Tras un último tramo de gran pendiente, en el que tuvimos que parar un par de veces a tomar aire, alcanzamos el Paso Anzotiello, con las piernas bastante cansadas de avanzar por la nieve.
Hicimos una pequeña parada, y afrontamos la ascensión al Anzotiello. Remontamos una pala muy empinada, suerte que la nieve estaba blanda, pues ahora era preferible así para ir más seguros. Bordeamos unas rocas, avanzamos por terreno mixto teniendo que usar algo las manos, y de nuevo tuvimos que superar una segunda pala bastante pendiente, que ya nos dejó en la cresta cimera. Unos metros más por roca y alcanzamos el punto culminante. Altitud: 2.202 mts. Llevábamos 2h. 55’. Llegué bastante cansado ( y supongo que el resto de los mortales también).

Viendo las cimas de alrededor y la cantidad de nieve que había, esta vez no hubo “ya que estamos aquí,...” ni “una vez que hemos ganado altura”. Después de almorzar, descendimos de la cima, ayudados por el piolet para las fotos, pero sin peligro al estar la nieve tan blanda. Del collado al fin de la nieve las piernas siguieron sufriendo, pues nos hundíamos hasta las rodillas a veces. Luego nos quitamos las polainas y nos dimos un respiro, mientras Miguel secaba sus pies y calcetines, chipiados; (el próximo regalo, unas botas nuevas). El resto ya fue caminar, eso sí, deprisilla, hasta el coche. Vadeamos el torrente más fácilmente que a la ida. A las 6h. 15’ estábamos de nuevo junto al coche.

2 comentarios:

  1. A ver si ponemos un acceso directo a "escribir comentarios" !!que la gente que estamos "trabajando a tope" nos quita mucho tiempo buscar donde escribir...
    En fin, yo creo que alguna vez deberiais llamar a tu hermano Alberto para que haga alguna excursión, que lo teneis abandonado , aunque claro..quizas con esa forma física que exhibe no os atreveriais dado que pudiera ser que incluso dejara atrás a Jesus..
    Por cierto bonita excursión pero...no tocaba el pico del aguila? creo que últimamente no los has subido...te animo que lo descubras en el mes de mayo...

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  2. El Pico del Águila lo reservo para volver con mi hermano en cuanto esté dispuesto...

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