jueves, 24 de abril de 2008

PICO DEL AGUILA Y ERMITA DE ORDAS (06/04/08)


Participantes:
Enrique, Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo:
06/04/2008; día soleado, temperatura ideal.
Duración:
1h. 25’ al Pico del Águila; 2h. 35’ a la Ermita de Ordás; total 3h. 20’.
Desnivel:
655 mts. al Pico del Águila; 729 mts. la ruta total.
Dificultad:
ninguna.

Para aprovechar una mañana de domingo libre, organicé una corta salida al Pico del Águila, en el que estuve varias veces en mis primeras salidas al monte, hacía ya bastantes años. Mi padre ni siquiera había subido. Recogimos a Enrique en Huesca, y dejamos el coche junto a la antigua Hospedería. Altitud: 974 mts.
Ascendemos cómodamente por la muy buena senda, entre un agradable bosque. Luego, terminado el bosque, cruzamos unas pedreras (aún recordaba este tramo, no así el murete de piedra que salvaguarda la senda un trecho), y vamos ganado desnivel casi sin enterarnos. En una curva hay buenas vistas del Peiró y de Las Calmas. Paramos, aprovechando para fotografiarlas y quitarnos ropa, pues sobra sobre todo cuando nos da el sol. Hay un paso que tiene una cadena, ya que la tierra se ha deslizado y el camino se estrecha, pero sólo es para asegurar, ya que es una ascensión que se puede realizar en familia. El último tramo de nuevo transitamos entre bosque. Nos desviamos unos metros del camino para visitar un manantial del que sale agua casi inadvertidamente. En 1h. 20’ llegamos a la pista asfaltada y un par de minutos después junto a la cruz en la muy urbanizada cima (antenas, casetas, y otra enorme antena llena de “bombos”). Altitud: 1.629 mts.
El día totalmente despejado, nos permitió ver todo el Pirineo. Enrique nos señaló varios lugares de la Sierra de Guara. Firmamos en el libro y acometimos el regreso, que quisimos hacer por la Ermita de Ordás, para alargar algo el recorrido. Los primeros metros de descenso son comunes, pero en seguida aparece la bifurcación, que ya habíamos señalado a la ida. Este sendero no es malo, pero no tan cómodo como el de ida. Transita por terreno descubierto casi todo él. En 2h. 35’ nos plantamos junto a al ermita, que visitamos. Como debíamos estar para comer en casa, no nos desviamos para visitar la pared que queda del Castillo. Sí que entramos en una cabaña de piedra pastoril, muy bien restaurada. Luego pasamos junto a una fuente, equipada con un tubillo, en la que dos ciclistas tomaban agua. Ya en la carretera, ascendimos hasta el coche caminando por la cuneta hasta poder tomar la antigua carretera, después cruzar para ver el puente románico. Hacía bastante viento al pasar por los viejos túneles,…A las 3h. 20’ de marcha estábamos de nuevo en el coche.

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