miércoles, 17 de septiembre de 2008

GRAN FACHA desde Respomuso (07/09/2008)


Participantes:
Grupo Esbarre, Ana y Oscar.
Fecha y tiempo:
07/09/2008; día soleado con algunas nubes pero frío, especialmente en las humbrías.
Duración:
3h. 40’ a la cima de la Gran Facha; 5h. 50 al Ibón de Pecico; 9h. 10’ la ruta total
Desnivel y longitud:
935 mts. hasta la cima de la Gran Facha; 975 mts en total (14,4 kms) .
Dificultad:
trepadas fáciles a la cima; descenso con trepadas algo expuestas y canal empinada.

Tras el lluvioso día anterior, ese día el cielo estaba totalmente despejado, así que tras el desayuno y recoger todo en la mochila, nos pusimos en marcha para realizar la ruta prevista. Salimos del Refugio en dirección al Collado de la Facha. Altitud del GPS: 2.140 mts., pero los mapas insisten en 2.200 mts. No eran aún las siete y media, pero ya había luz de sobra para andar. Hacía fresquito.
Caminando por terreno ondulado pasamos junto a los Ibones de las Ranas y Camporoplano, y paramos a quitarnos ropa al pie del barranco del mismo nombre. Aquí empieza el ascenso y sobraba. Ganamos altura por la derecha del torrente que baja impetuoso. Llegamos a un primer collado tras el que se asientan los Ibones de la Facha. La senda atraviesa un nevero con una gran rimaya; lo atravesamos con cuidado, pues un resbalón hubiera dado con nuestros cuerpos en las aguas del ibón. Avanzábamos por humbría y la temperatura era muy baja, hacía frío. Las piedras estaban algo heladas. Pasados los ibones, un último repecho nos sitúa en el Col de la Fache, al pie de la pirámide de la cima. Reponemos fuerzas al sol y continuamos la marcha, ascendiendo a tramos por un senderillo, trepando y remontando escalones y gradas entretenidamente. Ana se lo pasó de miedo, no iba cansada y le gusta trepar. En 3h. 40’, hollábamos la cima de La Gran Facha. Altitud: 3.006 mts.

Tras un descanso y fotos, emprendimos el descenso. Avanzamos unos metros por la cresta y comenzamos a bajar por terreno muy empinado. Siempre había buenas presas pero tuvimos que ir despacito, con cuidado y atención; no es un descenso fácil, aunque tampoco tiene pasos muy complicados, pero hay patio y posibilidad de caída de piedras. Llegamos al collado bajo la pirámide cimera. Después tuvimos que descender una canal pedregosa; tras un primer tramo agarrados a una enorme roca, más tarde descendimos deslizándonos algo por la grava. Fue entretenido y no difícil, tan sólo había que prestar atención para no soltar piedras. Ana disfrutó (y yo que iba tenso por ella,…) Sólo nos restó atravesar una pedrera infecta pero corta para situarnos a orillas del Ibón de Perico. Junto a su presa comimos. Algunas nubes tapaban al sol y hacía fresco. Tras el almuerzo, continuamos la marcha, pasamos junto a los Ibones de Bachimaña viendo el nuevo refugio en construcción, y tras pasar la Cuesta del Fraile, paramos a beber y continuamos ya hasta el Refugio Casa de Piedra en el Balneario, en el que degustamos unas cervezas. En total: 9h. 10’ de marcha.

martes, 16 de septiembre de 2008

MONTE GROSÍN (30/08/2008)







Participantes:
Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo:
30/08/2008; soleado y caluroso.
Duración:
1h. 45’ a la cima del Monte Grosín; 4h. 55’ en total.
Desnivel:
631 mts. a la cima del Monte Grosín; 639 mts. la ruta total.
Dificultad:
ninguna.

Dejamos el coche nada más pasar el Puente de las Grajas. Altitud: 801 mts. Comenzamos ascendiendo por la pista asfaltada que se dirige al norte; al poco ya se convierte en una pista de tierra y piedras. Tras varias revueltas y comprobar que la pista tiene algún tramo en no muy buen estado, tomamos en una bifurcación la pista de la derecha (marcado como PR y más lógica que la de la izquierda) y al poco pasamos junto a un depósito de agua junto el que hay un ensanchamiento en el que se podría aparcar. Íbamos deprisilla. Seguimos la pista un tramo, pero enseguida tomamos un alcorce marcado con un mojón; un buen sendero entre bosque que pasa junto a una caseta nos llevó de nuevo a la pista. Tras seguir por ella, de nuevo tomamos otro atajo, esta vez algo más vestido, mi padre se lamentó de no haberse puesto pantalón largo, y por un terreno descubierto. Ya en la pista, seguimos el camino hasta llegar a un pequeño llano herboso; unos carteles indicaban la dirección a Grosín siguiendo la pista a la derecha y a Guasillo, tomando un camino a la izquierda. Tras continuar bordeando la ladera sur del Monte de Santa Eugenia, vimos por fin al frente el Monte Grosín, una loma empinada revestida de erizones, bojes y zarzas. Alcanzamos el Collado Pacolitano, bajo la loma cimera. Recordando el ascenso desde el Puerto de Borau de hace unos años (con Ana , Natalia y Paco), después de tomar algo de líquido, descendí algo la pista a la derecha hasta que vi un cartel que indicaba el comienzo de sendero de subida al Grosín. El sendero asciende valientemente; está muy marcado, y supera los 150 mts. que restaban hasta la cima del Grosín decididamente. Llegamos a la cima en 1h. 45’. Visitamos las ruinas del Castillo (el aljibe) y después descansamos junto al mojón cimero. Aprovechamos para coger a Miguel un puñado de moras maduras. Altitud: 1.423 mts.


Como era pronto, tomamos un dobladillo arriba, y tras las fotos, descendimos por el camino de ida, pues decidimos almorzar junto al coche. Un poco más al sur del aparcamiento, en la carreterilla que lleva a una central hidroeléctrica, mi padre sabía que había una fuente de la que manaba un gran chorro de agua. Bajamos deprisa, terminando la marcha tras 3h. 55’. Con el coche avanzamos hasta la fuente, y en una sombra dimos cuenta de la comida.

lunes, 15 de septiembre de 2008

CRUZ DE PEÑA OROEL (28/08/2008)


Participantes:
Feli, Jesús, Miguel (en mochila) y Oscar.
Fecha y tiempo:
28/08/2008; soleado con algunas nubes y no excesivamente caluroso.
Duración:
1h. 55’ el ascenso a la cruz de Peña Oroel; un total de 4h. 05’ de marcha.
Desnivel:
583 mts. hasta la cruz de Peña Oroel.
Dificultad:
¡ cómo pesa ya Miguel !

Ante la insistencia de Miguel de que quería subir a la cruz de Peña Oroel, y en un arrebato de paternidad que espero no deje dañada a mi espalda de por vida, prometí subirle, y así lo hice. Dejamos el coche en el Parador. Altitud: 1.186 mts. Me coloqué la mochila porta-niños, vacía, y mi padre la de la ropa y comida, y comenzamos a ascender por el buen sendero que perfectamente marcado va ganado altura entre el bosque.
Miguel empezó caminando; cuando llevaba unos 20’, empezó a quejarse, y lo subimos a mi espalda. Aproveché para acelerar el ritmo y ganar toda la altura que pude. Después de un buen rato cargando con él, que iba encantado, caminó otro ratillo (más corto) y lo volví a llevar hasta el Collado de Las Neveras, mientras mi madre iba a su ritmo cogiendo algunas frambuesas y fresas silvestres, un poco más retrasada. Nos cruzamos y adelantaron multitud de excursionistas.
Nos reagrupamos en el collado, y ya viendo la cruz a lo lejos continuamos el suave ascenso por la loma de la Peña. Tras un tropiezo de Miguel sin consecuencias, de nuevo lo subimos a la mochila, para llevarlo hasta pocos metros antes de la cima, y que Miguel llegara corriendo a tocar la enorme cruz que se yergue en el punto culminante. Altitud: 1.769 mts. Habíamos invertido 1h. 55’.

Tras unas fotos, bajamos todos caminando, casi hasta el Collado; almorzamos en un llano herboso junto a él. La caminata abrió el apetito a Miguel, que dio buena cuenta de su trozo de tortilla de patatas y de un par de sardinas en lata más un plátano, todo un éxito para él.
Después de la comida, comenzamos el regreso, en el que fuimos cantando y jugando, por lo que Miguel, entretenido, lo hizo enteramente caminando, excepto unos 5’ ya casi abajo, después de ver a una niña que bajaba también en mochila. Eso sí, lo llevábamos de la mano para evitar tropezones, Unas 4h. después del comienzo, estábamos de nuevo en el Parador.

jueves, 11 de septiembre de 2008

LA MALADETA (26/08/2008)


Participantes:
Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo:
26/08/2008; soleado con algunas nubes y no excesivamente caluroso.
Duración:
3h. 55’ a La Maladeta; 5h. 05’ al Abadías; 8h. 15’ en total.
Desnivel y longitud:
1.419 mts. a La Maladeta; 1.462 mts. al Abadías; un total de 12,1 kms.
Dificultad:
crampones y piolet; algunas trepadas; cresta áspera al Abadías; rocas inestables.

Tras tomar el bus, comenzamos a caminar en los Llanos de la Besurta. Altitud: 1.900 mts. A buen ritmo, nos plantamos en el Refugio de La Renclusa en 30’. Poco después, el buen sendero desaparece y comenzamos a remontar las fuertes pendientes que ascienden hasta la Cresta de los Portillones, siguiendo algunos hitos (los hay por doquier). Atravesamos y avanzamos a veces por cauces de múltiples torrentes. La roca se va imponiendo. Íbamos deprisa, pero el terreno es incómodo. Alcanzamos la cresta algo más abajo del Portillón Superior. Casi por el filo avanzamos buscando los mejores pasos entre las rocas hasta situarnos en él. Llevábamos 2h. 15’. Seguimos ascendiendo por el mismo terreno, hasta plantarnos al pie del glaciar de La Maladeta. Allí tomamos un tentempié. La ascensión se estaba haciendo dura, más por el terreno que por el desnivel en sí.
Al llegar al borde del hielo, nos calzamos los crampones y avanzamos por el pequeño glaciar, cansada pero más cómodamente, hasta situarnos bajo el corredor que asciende al Collado de la Rimaya. La grieta no estaba abierta. Ya sin los pinchos, remontamos dicha chimenea, trepando fácilmente pero entre rocas inestables. Al llegar a la cresta, sólo nos quedó ascender poco a poco (las fuerzas iban justas) los últimos metros, fáciles, sobre bloques de granito, hasta hollar la cima de La Maladeta (3h. 55’). Altitud: 3.308 mts. Una ascensión trabajada, muy pesada y cansada, pero la cima lo merece. En primer plano: el Maldito, detrás el Aneto. Al otro lado, la cuenca de Cregüeña,…

Almorzamos y decidimos regresar por la otra vertiente. Cresteamos hacia el sur con cuidado por terreno a veces algo expuesto siguiendo hitos que siguen los mejores pasos, siempre entre rocas, algunas inestables. Tras perder unos metros, remontamos los que nos situaron en el Pico Abadías. Altitud: 3.271 mts. Después bajamos hasta el glaciar del Aneto. Tras avanzar cómodos por el hielo, que estaba derritiéndose y originaba cauces de agua que atravesamos, marchamos pesadamente entre bloques de granito para alcanzar de nuevo pero por el lado opuesto el Portillón Superior. Descendimos entre unos hitos que no seguían la cresta, para enlazar al poco con el camino de ida, más o menos, ya que hay varias alternativas. Tras todo el tramo de rocas hicimos una paradica y repostamos agua. Continuamos hasta el herboso sendero que lleva al Refugio, delicia para las piernas. Como lo fue también el último tramo hasta La Besurta, dónde llegamos a las 8h. 15’ de marcha.

COLLARADA Y COLLARADETA (23/08/2008)


Participantes:
Grupo Esbarre, Ana y Oscar.
Fecha y tiempo:
23/08/2008; día soleado y no excesivamente caluroso.
Duración:
3h. 35’ a Collaradeta; 5h. 05’ a Collarada; 10h. 10’ en total.
Desnivel y longitud:
1.095 mts. a Collaradeta; 1.412 mts. a Collarada (7,7 kms.); 16,5 kms. en total.
Dificultad:
alguna trepadilla fácil; en el descenso una canal pedregosa y un destrepe fácil.

Comenzamos a caminar junto el Refugio del Cubilar de la Espata, al que nos llevaron en furgonetas desde Villanúa. Altitud: 1.700 mts. Avanzamos siguiendo un buen sendero por el Barranco de Bozuelo, ganando altura hasta un collado en el que hicimos una pequeña parada. Tras descender unos metros, nos situamos bajo una pedregosa canal que tuvimos que remontar para salvar una muralla rocosa; los metros finales ayudándonos de las manos. Continuamos ya con la vista al frente de Collarada y Collaradeta. Con esta última a nuestra derecha, algunos decidieron progresar al Collado de Ip, mientras el resto rodeábamos la ladera oeste de Collaradeta para ascender a su cima por la vertiente norte, tras una fácil trepadeta final. Llevábamos 3h. 35’. Altitud: 2.728 mts.
Descendimos intentando seguir trazas de senda que nos llevaron al Collado de Ip, pasando bajo el Pico del Fraile y la famosa “ventana”, que unos pocos se decidieron a visitar. Mientras, los que no habían visitado Collaradeta comenzaron a ascender la pirámide cimera de Collarada, siguiendo un senderillo que desde abajo nos parecía muy empinado. Tras un pequeño descanso en el collado, el resto comenzamos el ascenso final. Fue una subida constante y empinada, por un buen sendero. Pero el desnivel acumulado comenzó a pesar en las piernas de Ana, que llegó tocada a la base de la muralla final. No obstante, quedaban tan sólo unos 80 metros, lo que la animó para remontar ese rocoso pero no incómodo tramo. Hollamos la cima después de 5h. 05’ de marcha. Altitud: 2.886 mts.

Tras el almuerzo, emprendimos el largo retorno que nos esperaba. Tras descender el murallón final por una canal de rocas y piedras, con cuidado, perdimos altura rápidamente por una pendiente de grava, deslizando los pies o clavando los tacones, a gusto. Tras este tramo, continuamos por largas pendientes cada vez más herbosas. Pasamos junto a una caseta, para más tarde salvar otro murallón por un paso estrecho escalonado. Tras salvarlo, hicimos una parada en el Refugio de la Trapa. Ya entonces había un grupo al que el descenso se le estaba haciendo largo y duro, las piernas flaqueaban; entre ellos Ana. Desde el Refugio, continuamos por el camino viejo a Collarada, bonita senda entre bosque, que sin embargo debido al estado físico se le hizo a Ana interminable, y que nos dejó en Villanúa a las 10h. 10’ de marcha, media hora más que a los primeros.

PALA DE IP desde Col de Ladrones (21/08/2008)


Participantes:
Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo:
21/08/2008; día soleado y no excesivamente caluroso.
Duración:
3h. 40’ a la Pala de Ip; 5h. 10’ a La Tronquera; 5h. 45’ a La Moleta; 8h. 25’ en total.
Desnivel y longitud:
1.483 mts. a la Pala; 1.669 mts. a La Moleta; 1.702 mts. total (21,3 kms.).
Dificultad:
la canal es peligrosa: descompuesta y muy empinada; trepadas fáciles a la Pala.

Comenzamos a caminar en Col de Ladrones. Altitud: 1.340 mts. Seguimos el cómodo GR11 y más tarde el PR perfectamente señalizado hasta en 2h. situarnos en el collado sobre el Ibón de Iserías. Allí tomamos un tentempié. Sin bajar a él, seguimos unos hitos hacia el este para superar unos escarpes, descender a unos llanos y encarar la canal que nos iba a llevar al collado entre la Tronquera y la Pala. Pese al desnivel ya salvado, iba fenomenal. La canal es muy empinada y de piedra descompuesta, el primer tramo más fácil, para salvar el segundo tuvimos que ir con precaución, es deslizante, hay rocas sueltas y no vimos hitos que nos guiaran. Con gran esfuerzo, alcanzamos la cresta. Unos vascos que iban a la par tiraron hacia la derecha, nosotros algo a la izquierda, llegamos casi el mismo tiempo. Terminé exhausto. Unos pastores descansaban al sol. Jesús contó que Javier Campo no quiso descender por allí y bajaron por Ip. Lo entendí perfectamente. Tras tomar aire, y ya repuesto, continuamos unos metros por la cresta para trepar unas rocas y dando un pequeño rodeo remontar la empinada ladera sur, entre ovejas. A las 3h. 40’ alcanzamos la cima oeste de la Pala, según Jesús y algunos mapas la más alta, según otros, no. Altitud: 2.782 mts. En ella ya estaban los vascos, así que tiramos para la segunda por la cresta. Tras un paso horizontal algo delicado y una trepadilla final, en 7’ más hollábamos la cima este de la imponente Pala de Ip. Altitud: 2.786 mts.
Al este veíamos Punta Escarra. Tras almorzar, rehicimos el camino. Al pasar por la cima oeste, uno de los pastores nos contó que debía bajar 2.000 ovejas que habían subido a la Pala desde La Moleta. En el collado saludamos al segundo pastor y comenzamos a remontar la cresta hacia el Pico de la Tronquera; este tramo es fácil y avanzábamos deprisa. A las 5h. 10’ nos situamos en la cima. Altitud: 2.698 mts. Continuamos en un sube y baja pasando por una segunda cima, para descender hasta un collado desde el que remontamos los metros que nos separaban de la cima de La Moleta, a la que llegamos tras superar el último rocoso tramo con alguna trepadilla fácil. Altitud: 2.582 mts. Descendimos por la otra vertiente y encaramos el descenso al Ibón de Iserías, junto al que paramos después de habernos abastecido de agua en el descenso. Tras enlazar con el camino de ida, lo deshicimos para llegar a Col de Ladrones a las 8h 25’.

PICOS DE LA MADALENA (17/08/2008)

Participantes:
Familia Sanagustín-Palacín y Oscar.
Fecha y tiempo:
17/08/2008; sol y nubes; frío al taparse el sol; vientecillo fresco en las cimas.
Duración:
2h. 50’ a la Punta; 3h. 10’ al Pico de la Madalena; 6h. 30’ de marcha total.
Desnivel:
793 mts. a la Punta; 856 mts. al Pico.
Dificultad:
ninguna.

Aparcamos al final de la pista de Aísa. Altitud: 1.480 mts. Después de unos tranquilos preparativos, por una vez, comenzamos a caminar. Ana y Elena estrenaban botas.
El primer tramo es común a la ruta de ascenso al Aspe. De repente aparecieron unos carteles que señalaban al Collado de la Madalena, y los seguimos, pese a que Jesús advirtió que el sendero de siempre, un tramo del GR11, quedaba más adelante. Aquí saludamos a Luis y Lola, compañeros de Esbarre y que se dirigían hacia el Aspe. Dudaban si tomar el camino al Collado de la Madalena o al del Bozo, y les sacamos de dudas. El sendero asciende por el Barranco del Rigüelo hacia el refugio del mismo nombre, pero más directamente que el GR, y por ello con más pendiente. No entendimos porqué nos mandaron por aquí. Avanzamos con un ritmo muy llevadero. Paramos unas cuantas veces, ya que Ana y Elena tenían que domar sus botas y tuvieron algunos problemillas. Tras un último empinado repecho, alcanzamos el Collado de la Madalena (1h. 55’), en el que tomamos un tentempié acompañados de algunas vacas muy atentas a nuestras viandas, y que nos dieron algún susto. Tras reponer fuerzas, acometimos el ascenso a la Punta de la Madalena. Remontamos una empinada loma, intentando hacer eses, ya que no hay senda marcada. Ana se quejaba de que estaba cansada, pero subía muy directamente y nada despacio. Tras alcanzar una primera rocosa antecima, nos situamos en la Punta de la Madalena a las 2h. 50’. Altitud: 2.273 mts. Para visitar el Pico, descendimos varias decenas de metros hasta un collado, para remontar los metros que habíamos perdido más algún otro. A las 3h. 10’ nos situamos en la cima del redondeado Pico de la Madalena. Altitud: 2.286 mts. Allí comimos y reposamos, sobre todo Elena que tumbada oía su “mp3”. La zona del Aspe se había despejado y teníamos vistas de primer orden hacia su macizo. Elena seguía teniendo rozaduras y decidió descender en deportivas.
Para regresar, descendimos pasando por la ladera este de la Punta. Había trazas de sendero. Una vez en el collado, tomamos el GR y descendimos por él. Ana se empeñó en dar pan a una vaca que la embistió, y tuvo que correr como si estuviera en las vaquillas, para regocijo de Elena. Desembocamos en el sendero de ascenso al Aspe unas decenas de metros por encima de los carteles. Después de 6h. 30’ de marcha, estábamos de nuevo en el coche.