sábado, 27 de noviembre de 2010

PICO RAMIREZ desde Hecho (27/11/2010)


Participantes: Miguel Angel, Javier, Jesús y Oscar.

Fecha y meteo.: 27/11/2010; cielo encapotado; cayó nieve fina a ratos; niebla en las cimas más altas.

Duración: 2h. 35’ a la cima del Ramírez; 5h. la ruta total.

Desnivel y longitud: 1.004 mts. a la cima del Pico Ramírez.

Dificultad: tramos de nieve sin compactar hasta las rodillas.


Aunque las previsiones cambiaron y daban la mayor probabilidad de precipitaciones del Pirineo Oscense por esa zona, nos dirigimos al Valle de Hecho. Esa era la idea y nosotros no reblamos,… Aparcamos junto al área recreativa del polígono ganadero. Altitud de inicio: 820 mts.

Abandonamos la pista que atraviesa el polígono y tras atravesar un barranco por un paso “equipado” con palets, seguimos el sendero marcado con flechas pintadas, reminiscencias de la carrera “kilómetro vertical” que discurre por nuestra ruta. Desembocamos en un pista, pero unos metros después un mojón anuncia la continuación de la senda. El camino es bueno, asciende poco a poco primero junto a muros, después bajo bosque, más tarde por una zona de matorral bajo. Unos perros nos acompañaron un tramo, amenazándonos con sus ladridos. Poco a poco empezó a aparecer el hielo y la nieve. Avanzamos ya por el cordal. Paramos a colocarnos las polainas. Las mías son nuevas y tardo en ponérmelas; además no las ajusto bien y me piso la cincha hasta que paro de nuevo a apretarlas. Hace frío, tanto que las baterías de mi cámara de fotos no funcionan. Después de un tramo entre pinos bajos, llegamos a un pequeño refugio forestal. Sin pausa continuamos por la divisoria. Cada vez había más nieve, nieve nada compacta por la que te hundías. Llegaba hasta las rodillas y se hacía duro el avance, especialmente al que abría huella. De vez en cuando caía nieve fina. Teníamos bosque a ambos lados. Javier dijo que al llegar a la zona más venteada la nieve disminuiría y estaría más dura, pero la zona venteada no llegó hasta pocos metros antes de la redondeada cima, tras unos repechos bastante inclinados. Tocábamos el hito a las 2h. 35’. Altitud: 1.824 mts.

El cordal sigue hasta La Cuta, pero aunque estaba en el programa previsto, la nieve y las condiciones meteorológicas (la niebla y la nevada que caía de vez en cuando) aconsejaron dar la vuelta y dar el ascenso por terminado. Descendimos deprisa, dejando una profunda huella en la nieve. Oímos bastantes disparos de cazadores, o no atinaban o se encontraron una piara entera de jabalíes. El día iba a mejor, por lo menos en el valle, las cimas seguían tapadas. Llegamos al coche tras sólo 5h. de marcha, así que comimos en el Hostal Lo Foratón de Hecho (yo boliches y conejo). Caro y ni fú ni fá.

Mis fotos.
Más fotos.

lunes, 15 de noviembre de 2010

VILLANOVILLA -ISÍN ( Fiesta Esbarre) 13/11/2010


Participantes: Grupo Esbarre, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 13/11/2010; día espléndido, soleado y cálido.
Duración: 3h. 10’ al Collado Colluguane; 4h. 35’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 507 mts. al Collado Colluguane.
Dificultad: ninguna.

La celebración de la comida anual de Esbarre nos llevó al Valle de la Garcipollera. Un par de minibuses nos dejaron en el cruce Villanovilla-Acín. Altitud de inicio: 1.000 mts.

Comenzamos a caminar por la pista que lleva a Santa María de Iguacel. El día era espléndido y pronto comenzó a sobrar la ropa, quedando incluso algunos en manga corta. Tras pasar junto a Acín de Garcipollera, atravesamos algunos azudes e ignoramos el desvío a Larrosa para visitar la ermita de Santa María de Iguacel, junto a la que tomamos un ligero tentempié.

Volvimos por nuestros pasos, y esta vez continuamos por la pista que asciende suavemente hacia el pueblo deshabitado de Larrosa. El ritmo era tranquilo; la pendiente suave. Íbamos charlando animadamente, comentando excursiones pasadas y proyectando futuras. Ya cerca de Larrosa abandonamos la pista para tomar un sendero que desciende directamente al pueblo. Tras curiosear entre lo que queda de muros y techumbres, descendimos para atravesar un barranco y comenzar un mantenido ascenso por el bonito tramo del GR15. Por una humbría húmeda y muy vestida, la senda, junto a la que habían salido bastantes setas (negrillas, rúsulas,…) asciende hasta alcanzar una pista en mal estado ya cerca del cordal que separa la Garcipollera del Valle de Acumuer. En concreto poco después alcanzamos el Collado llamado Colluguane, al que acceden varias pistas. Altitud: 1.408 mts. Habíamos invertido 3h. 10’. Tras reagruparnos, iniciamos el descenso tomando una de las pistas, vestida con un par de dedos de nieve. Pronto desaparece el manto blanco, para dar paso a una capa de barro que nos puso perdidas botas y pantalones. Seguíamos con un ritmo tranquilo y charlando. Pasamos junto a las casas abandonadas de Asqués, y tras una última revuelta, abandonamos la pista para llegar al ya cercano pueblo de Isín por un senderillo que acorta el trayecto. En total, la ruta nos costó 4h. 35’. Buena comida en Isín, sorteo de regalos, avance de algunas salidas del 2011 y sobre todo muy buen ambiente.

Las fotos.

sábado, 6 de noviembre de 2010

IV Maratón Internacional Zaragoza

Hace un año miraba con envidia a los maratonianos que se esforzaban por las calles de Zaragoza. Yo me había apuntado a la carrera de 5k. Y me dije ¿Por qué no? Al menos una vez.
Mi primer objetivo, acabar dignamente, tras la Media Maratón de Zaragoza se había ampliado a intentar bajar de 4h.; después de la Media Maratón de Huesca y de mis tiempos en los entrenos, en mi fuero interno quería intentar rondar las 3:30. A 5’ el kilómetro. Pero nunca me había acercado a 42 km., a partir del 25 todo sería nuevo para mí. Habría que correr con cabeza y según las sensaciones.
Así que allí estábamos, un fresco amanecer; el piso algo húmedo por la lluvia de la noche, pero sin amenaza de que lo hiciera a lo largo de la mañana; el viento en calma, aunque habían pronosticado rachas moderadas. Nos juntamos varios rayitos de Os Andarines tras el globo de 3:30.
Km. 0: Pistoletazo de salida y a correr. El globo de 3:30 está delante, la multitud no deja correr con libertad, pero poco a poco me voy acercando y en el km. 3 ya lo tengo delante; se corre algo mal con el numeroso grupo que va tras el globo (que por cierto lleva Iván, reputado Andarín); me alcanzan Jorge y Antonio y me animan a ir un poco por delante de él: ahora se corre mejor. Vamos animados, a un ritmo cómodo pero nada malo, unos 4’ 45’’ el kilómetro ¿ No lo pagaré? Ahora las fuerzas van intactas, pero luego,... Y es que Antonio sobre todo va con ganas y empuja el resto. Nos acompaña un corredor de Escarrilla. Vamos dejando al globo detrás poco a poco. Buenas sensaciones, así que de momento aguanto.
Km. 12: Vamos bastante bien pero sabemos que queda muchísimo, Jorge lo advierte repetidas veces, intentamos no acelerarnos aunque ahora nos sobren las fuerzas. Veo a Ana con mis tres terremotos animando (pongo mi mejor cara, que vea que el telele queda lejos).
Km. 17: Por la Avenida Pirineos comenzamos a sentir el cierzo; ¡ maldición!. Aún vamos bastante enteros y mantenemos los 4’ 45’’ de una manera casi exacta. Antonio va fuerte y como un reloj. Incluso de vez en cuando charlamos.
Km. 21: Media Maratón, la hacemos en 1h. 40’ más o menos, vamos muy muy bien, pero queda todo, queda lo peor. Me como una barrita de cereales (eso de comer y correr,…no puedo tomar aire por la boca y es dificultoso), trago de agua y a seguir; Escarrilla nos ha dejado, va fuerte. Vamos por el Parque del Agua y el viento pega y nunca ayuda, siempre notas que te frena. Empezamos “a restar” kilómetros.
Km 25: ¡Ay! Aquí empieza “lo bueno”. Avituallamiento, cojo agua, cojo un vaso de isotónica, un cacho de plátano ¿cómo hago con todo esto? Al final me paro un poco para beber la isotónica azul y comer el plátano (si comes,… no corras, no me llega el aire), prosigo y bebo algún sorbo de agua. Las piernas ya no van tan finas, pero aguanto. Jorge con el follón del avituallamiento no sé dónde está, se ha quedado un poco atrás, y Antonio al revés, no se ha parado y va como una moto , allá delante lo veo. Llevo el mp3 apagado desde el inicio y pienso en enchufarlo para “evadirme”, pero al final prefiero no hacerlo.
Km 30: nuevo avituallamiento, ralentizo y me paro un par de segundos para beber la isotónica (esta vez roja). No veo a Jorge atrás. Antonio va delante y me anima no perder contacto visual con él, me fijo que voy más o menos con la misma gente, a veces me adelantan, otras veces les paso algo, vamos, que voy al mismo ritmo que ellos, eso significa que de momento no me desfondo, aunque la sensación es de ir a un ritmo un poco menor; desde luego las piernas empiezan a estar pesadas; la sensación que tienes hasta los 21 km. de “a este ritmo aguanto lo que sea” está olvidada. Pero comenzamos a avanzar por la treintena y eso anima. ¿Aparecerá el “muro”?
Km 33: ¿estos kilómetros no son más largos? Me acerco cada vez más a Antonio, en una curva veo a Jorge algo detrás de mí; ya cada uno va cómo puede. Aguantamos como jabatos. Quedan menos de diez, siento que voy a llegar de no lesionarme, aunque sea andando. Antonio dice que va “jodido”, pues anda que yo,…Esto ya es una lucha entre el cerebro (“vamos, vamos”) y las piernas ( “ya vale, ya vale”). De momento gana el cerebro. Pienso: pienso que después de esto no habrá tresmil que se me resista de tirón; pienso que para qué habré cogido el mp3, intento pensar en todo menos en lo cansado que voy.
Km 35: Último avituallamiento, me tomo la isotónica de un trago (azul de nuevo, a ver si tanta mezcla,..) , el plátano y el agua. Parece que el “muro” no se va a interponer entre mí y la meta; aunque el cansancio es mucho, creo que es el normal. El aire pega, pasamos por el Pabellón Puente, “hombre, un trozo sin viento”, ni de coña, pega igual. Las piernas pesan, el ritmo casi ni lo controlo, pero se trata de aguantar y echar el resto. Además sigo rodeado de los ya “viejos” conocidos compañeros de carrera.
Km 38: pasamos bajo el Puente de Santiago, Escarrilla va con nosotros. Antonio dice que tire, que voy fuerte, lo que tengo son ganas de acabar,…, me voy a tomar una pastilleta de glucosa , ya que la llevo, no creo que me dé el bajón con lo que queda, se me cae en el Puente de Santiago y me agacho a cogerla (¡ostras! las piernas no me agachan bien,…), sigo, tomo agua que me ofrecen unos voluntarios; la gente te anima por el nombre; avanzamos por Echegaray, pero ¿hasta cuando? creía que daríamos la vuelta en Tenerías,…al fin tras pasar el Huerva, marca el km 40 y, girando 180º, tiramos hacia el centro, qué largos son estos últimos metros,… Echo el resto, que no es mucho. Veo a Antonio un poquillo por detrás, parte de mi marca se la deberé a él y a Jorge. El ambiente crece por la calle Don Jaime, que no se me hace tan larga como creía.
Km 42: Veo a mi familia en el Paseo, los saludo y choco las manos; ya está, ni he visto el Km 42 pero la meta está ahí. No esprinto, no puedo y además dicen que no es bueno. Veo el cronómetro de meta: 3h. 23’ 33’’ ¡Bieen! Ni en mis mejores sueños,…¡He terminado una maratón! Miro mi reloj: 3h. 23’ 07’’. Buen tiempo para mí. Paro y las piernas tiemblan, troto un poco haciendo caso a las recomendaciones pero hay que pararse a ponerse mantas y demás, y entonces las piernas casi ni sostienen.
Ya soy maratoniano. Al final menos de 3 horas y media y unos 4’ 48’’ cada km. Es sólo una carrera, pero un bonito reto personal conseguido.
Al llegar a casa rompo las últimas voluntades que Ana me obligó a escribir por si me daba un telele (es broma).
Y ahora a descansar. Gracias por visitar el blog. Hasta otra, supongo que de nuevo por el monte. Esta temporada venidera toca el Vignemale, Jesús.

Clasificación general.