sábado, 24 de diciembre de 2011

2011

Resumen del año 2011:
- 26 salidas al monte (9 de ellas con alguno de mis montañericos, 1 con Esbarre)
Entre ellas, destacan:
Pico Baldairán
Llena Cantal
Ballibierna
Picos de Eriste
Astazus
Fuera de Pirineos:
-Expedición al Alto Atlas con Esbarre
Y en cuanto a carreras, asfalto y montaña:
-Media Maratón de Sabiñánigo.
-Carrera del Ebro.
-Osan Cross Mountain.
- Carrera sin Humo.
-Carrera de Montaña Boca del Infierno.
-Carrera Puerto Venecia.
-Carrera Ibercaja por la Integración
-Calcenada de otoño.
-Carrera por Montaña de Mularroya.

En el 2012, espero que más. Hacen falta Salud y Tiempo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

SIERRA GABARDIELLA desde Lúsera 08/12/2011

Gratal, un gigante enamorado de Gabardiella, pero que se encuentra con la oposición radical de su padre, Gabardón, que no permite que el gigante corteje a su hija.



Para solucionar los amores, Gabardón acude a buscar ayuda de su amigo, Guara, de fuerza inmensa. Guara, con su gran poder, crea un abismo en la tierra, una grieta entre las montañas, separando para siempre a Gratal de la tierra de Gabardiella.Pero las cosas no quedarán así.



Gratal planea con tiempo su venganza, sabiendo que el poder de Guara es superior al suyo. Espera una noche en la que el gigante duerme recostado, con la mirada hacia el cielo.

Gratal avanza desde fuera de su campo visual. No hay arma capaz de dar muerte a Guara, sólo es posible con un arma de gigante, la propia cima del monte Gratal, el afilado picacho. Gratal clava de un solo golpe la lanza de roca en el pecho del gigante dormido, que muere inmediatamente convirtiéndose en montaña, y de la herida caen piedras en lugar de sangre.

Participantes: Javier, Jesús y Oscar.

Fecha y meteo.: 08/12/2011; día soleado y temperatura suave.

Duración: 1h. 45’ a Gabardiella; 3h. 05’ al Luna. Ruta total de 6h. 07’.

Desnivel y longitud: 838 mts. a Gabardiella; 914 al Pico Luna. En total: 1.154 mts. y 19 kms.

Tras conducir por la sinuosa pista asfaltada que nace antes del túnel de Manzanera y avanza por el Valle de Nocito, estacionamos el coche en un llano, justo al lado de un cartel que indica a Gabardiella 2h. 45’. Tenemos algo más arriba las casas de Lúsera. Altitud de inicio: 934 mts. Comenzamos a caminar siguiendo una senda excepcional, la han limpiado recientemente, hace años no se podía subir por aquí. La pendiente es notable, y al limpiar la senda no se han entretenido en suavizar el desnivel. Jesús impuso un ritmo bastante fuerte, mis renqueantes pulmones y mis desentrenadas piernas (víctimas de un fuerte catarro de más de un mes) se quejaban, pero íbamos aguantando. Nos desviamos para ver el Refugio de Forestales, en ruinas. El camino discurre entre boj y erizón, típico de sierra. Tras un pequeño tramo entre un bosquecillo, descendimos unos metros para reiniciar el ascenso, pero la pendiente se suaviza y la vegetación ya es más baja. Estábamos a un paso de alcanzar el cordal. Lo hicimos en 1h. 17’. Nos restaba avanzar por la larga cresta de la Sierra Gabardiella. Aprovechando que la senda sigue en buen estado, Javier comenzó a correr y en un plis-plas se plantó en la cima. Jesús y yo, caminando pero nada despacio, la pisamos en 1h. 46’, tras pasar sin detenernos por la Cima Sur. Altitud: 1.659 mts.

Íbamos sobrados de tiempo, así que tras un largo rato contemplando el Pirineo, todo despejado, y la poca nieve que tenía para estas alturas de año, iniciamos el descenso. Recorrimos el cordal, pero no descendimos por la ruta de subida, continuamos cresteando hacia el Pico Luna, (1.652 mts.) sin punto culminante claro, y después ya descendiendo seguimos hasta el ancho collado de Los Paúles. Desde allí y siguiendo las indicaciones de los carteles y mojones, giramos a la derecha por un ancho camino, para tomar poco después la senda que zigzaguea entre bosque hasta dar vista a la aguas de Cienfuens. Nos cruzamos con un pastor con perro en busca de veinte ovejas. Casi en la presa de Belsué nos juntamos con conocidos de Huesca, que habían salido a pasear sus cestas para setas. Siguiendo sus indicaciones cruzamos la presa y nos acercamos a visitar la Cueva del Toro. Yo no entré, demasiado estrecha. Después la de La Artica, llena de estalactitas. Volvimos a atravesar la presa y regresamos al coche por una buena senda que bordea el pantano (bastante seco) y discurre junto al río. Sin salirnos del camino pude coger un puñado de negrillas. En total: 6h. 07’ de marcha.





Mis fotos.
Enlace

miércoles, 30 de noviembre de 2011

TUCA DE ESTÓS desde el Puente de Lliterola (26/11/2011)

Participantes: Miguel Angel, Javier, Jesús y Oscar.

Fecha y meteo.: 26/11/2011; día soleado, pero muy frío; fuerte ventisca arriba.

Duración: 2h. 08’ a la Tuca de Frontonet; 3h. 05’ a la Tuca de Estós. Ruta total de 6h. 05’.

Desnivel y longitud: 1.019 mts. a la Tuca de Estós. Ruta total de 1.035 mts y 9,4 kms.

Dificultad: pendiente muy empinada con nieve algo resbaladiza a la Tuca de Frontonet.

Mañana de niebla en la zona baja, la dejamos atrás definitivamente pasado Graus y continuamos hasta aparcar el coche pasado en Puente de Lliterola. Altitud de inicio: 1.600 mts.

Jesús puso un ritmo exigente, el sendero es empinado, y casi sin enterarnos (es un decir, las piernas sí lo notaban) nos plantamos a la altura de la Cabaña de Lliterola, que veíamos enfrente. Antes de llanear hacia ella, Javier se despidió y se desvió a la derecha buscando la pendiente sur de las montañas de Aigüespases, pues hacía poco que había estado en la Tuca de Estós. El resto llegamos a la cabaña. Jesús quiso tomar el sendero al collado por delante, yo le convenzo de buscarlo por detrás. Primer error. Salvamos unos primero escarpes y encontramos unos hitos que seguimos dirección sur. Cerca de una pequeña balsa helada vimos mojones que seguían al sur, y otros tiraban al oeste, seguimos estos últimos. Segundo error. Al poco nos dimos cuenta que estábamos alejándonos demasiado del Collado de Estós, y Jesús decidió tirar ya al sur directamente a la cima del Frontonet, que en realidad queríamos haber hecho de bajada. La pendiente era muy empinada, sin sendero y cubierta de nieve algo resbaladiza, sobre todo para mis botas, con la suela ya demasiado lisa para este tipo de piso. Tras algún resbalón y un ascenso duro, duro, nos plantamos en la cima a las 2h. 08’. Altitud: 2.420 mts. Enfrente veíamos la Tuca de Estós, con una cresta nevada algo inquietante, parecía excesivamente vertical para remontarla con nieve. Yo guardé los bastones y cogí el piolet. Un pequeño descanso y descendimos hasta el Collado de Estós. Poco a poco fuimos ascendiendo, la pendiente no era tan fiera como parecía y este ascenso fue menos duro. La ventisca pegaba a rachas fuertes. Tras pasar una antecima, a las 3h. 05’ hollábamos la cima. Altitud: 2.531 mts.

Tras almorzar, nos disponíamos a descender cuando apareció Javier: había desistido a mitad de la pala somital, la nieve estaba demasiado dura para ir en zapatillas de trail y sin crampones “de verdad”. Descendimos al Collado de Estós y luego continuamos por la ruta buena de ascenso (más o menos, la nieve tapaba el sendero) hasta pasar junto al charco helado. De allí, siguiendo los mojones llegamos al llano de la Cabaña (por donde Jesús quiso ascender). Tras una pausa al sol, que pronto se escondió, rehicimos el camino de ida hasta el coche. En total: 6h. 05’ de marcha.

Mis fotos.

domingo, 27 de noviembre de 2011

CARRERA DE MONTAÑA DE MULARROYA (27/11/2011)

De nuevo fin de semana non-stop. El sábado salida a Pirineos y el domingo carrera. No es lo ideal ni mucho menos, pero es lo que hay. Encima con una rozadora en el dedo "curro" desde el lunes, que he cubierto con esas tiritas mágicas que protegen y curan, segun dicen. No digo marcas hasta que no me paguen. Salgo de Zaragoza sin mucho madrugar afortunadamente. La niebla lo rodea todo hasta La Muela, amago de salir el sol pero de nuevo niebla hasta La Almunia. Aparco cerquita del Pabellón tras un pequeño despiste,... de una paisana que me indica mal: señora, la derecha es con la que comemos los que comemos con la derecha, no me diga que gire a la derecha cuando hay que girar a la izquierda,...
Cojo el dorsal, saludo a Alberto (Os Andarines, con poco representación, él y yo), a Oscar ( 4º en la maraton de Zaragoza); veo a Andrés, incombustible; está también Iván Ramirez (los curiosos no os perdais su proyecto Gran Slam Marathon) y charlando con alguno más se hace la hora de la salida:¡pum! En estas carreras no muy largas la gente sale despepitada ¿ande van,...? Al poco ya se ven los primeros allá lejotes, casi perdidos en la niebla. Tras un tramillo de carretera, tomamos una pista ligeramente ascendente. Ya veo que voy deprisilla ( me refiero en relación a mis ritmos). Por la pista se sube bien. Tras ella , toca ascender por una senda ancha entre pinares, no es el Pirineo, pero mejor esto que la pista. Las piernas un pelín duras, pero mantengo buen paso. Paso a una cara conocida: ese loco que corre. Un trozo de pista y el último ascenso por un sendero, esta vez con bastantes piedras y bastante empinado. Por las subidas voy pasando gente. Casi arriba la gente empieza a caminar, paso a alguno pero termino caminando, no hay sitio y mis piernas y pulmones agradecen bajar el ritmo. Parece que me quiere molestar algo en el gemelo izquierdo ( y no me refiero ni a Jorge ni a Pablo). Arriba hay avituallamiento y comenzamos a descender unas revueltas por una pista. Al principio bajo bien, pero cuando se pierde inclinación y se desciende más suavemente, pago esfuerzos y tengo que aminorar algo la marcha, lo noto porque me pasan algunos a los que había pasado subiendo. Y "paice" que la rozadura del dedo quiere llamar la atención. Poco a poco voy recuperando y los veo algo más delante pero manteniendo la distancia conmigo. Sigo a mi marcheta y ni intento acelerar, ya vale así. Al final incluso logro dar alcance a un par de corredores. Pero siento que he dado más al comienzo de lo que hubiera debido. Estoy menos fuerte que antes del verano. Con esa sensación me quedo. Y lo que digo siempre: a menos distancia, más deprisa va la gente, y sin querer te contagias, y eso no es para mí; prefiero más distancia, más despacio.
No obstante el tiempo final me deja muy satisfecho: 1h. 09' 12'' para 14,200 kms.
En cuanto a lo del gemelo, compruebo que llevo una raspadura, debí de hacérmela ayer, así que de muscular nada, sólo cutáneo. ¿Y el dedo? Cuando me quieto el calcetín, veo la tirita "desintegrada", y cuento mis dedos: 1, 2, 3, 4 y 4 y medio,...¡horror!


Con tanta niebla, hasta algunas fotos han salido borrosas. Y tras la carrera, un aperitivo perfectamente preparado por el Club de Atletismo La Almunia. Y ahora, a descansar un poquillo, que lo necesito.

domingo, 20 de noviembre de 2011

COLLADO BELLIDO desde la Fuente de los Frailes (12/11/2011)

Participantes: Grupo Esbarre, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 12/11/2011; soleado, temperatura suave.
Duración: 2h. 20’ al Collado Bellido. Ruta total de 4h. 50’.
Desnivel: 450 mts. al Collado Bellido.
Dificultad:v ninguna.

Llega noviembre y con él la fiesta anual de Esbarre. Esta vez los organizadores decidieron cambiar el rumbo y realizar la excursión y posterior comida en los alrededores del Moncayo. El autobús (tras alguna vuelta de más) nos dejó en la Fuente de los Frailes. Altitud: 1.360 mts.

Enseguida tomamos el sendero que asciende hasta el Santuario. Después continuamos por el que lleva al Collado Bellido, dejando a la derecha la ruta normal de ascenso al Pico de San Miguel. Buen sendero, entre bosque al inicio, después por terreno más despejado. Pequeños tramos de piedras, pero en general buen sendero. Tras una pequeña parada en la Fuente del Morroncillo, alcanzamos el Collado Bellido en 2h. 20’. Altitud: 1.807 mts. Encima nuestro teníamos la antecima del Pico Lobera. Al este las Peñas de Herrera, poco visibles. Mar de nubes al norte y neblina al sur.


Después de tomar un tentempié, proseguimos al marcha tomando unos metros más abajo una pista que dando un rodeo llega a la Fuente de los Frailes. Ana al final se resintió de su esguince, al pisar de manera no natural, la rodilla se resiente. Pero aguantó, aunque nos retrasamos un par de minutos del grupo. Al final invertimos 4h. 50’ en completar la circular. Y a comer a San Martín de la Virgen del Moncayo.

Mis fotos

domingo, 13 de noviembre de 2011

CALCENADA DE OTOÑO (13/11/2011)

Tras la excursión y comida anual de Esbarre del sábado, el domingo tocaba madrugar más aún para dirigirnos al pueblo de Calcena, en la llamada cara oculta del Moncayo. La razón: la andada denominada Calcenada de otoño: 21 kms. por los alrededores de Calcena. Esta vez me acompañaban mis padres y unos amigos que la iban a realizar andando. Y el menda, que iba a corretear un poco a ver si acababa yo con el catarrillo (que llevo ya más de dos semanas) o acaba el catarro conmigo.
Tras coger dorsales y demás, tomamos chocolate con bizcochos y comenzamos el recorrido. Hay que decir que no es una carrera ni una marcha competitiva. A partir de las 8:00 se sale cuando uno quiere y no hay controles de tiempos ni nada. Nosotros salimos sobre las 8 y media. Me despido de los andadores y comienzo a trotar. Los 2,75 primeros kilómetros son un sendero de fuerte subida a una ermita en los que se salvan unos 350 mts.de desnivel. La subida se agarra a las piernas y casi agradezco que la gente que anda no me deje pasar en algunas ocasiones; lo aprovecho para caminar, eso sí , deprisilla. En la ermita hay un avituallamiento de bebida (que bebo) y bocadillo de brasa ( del que paso, obviamente). Y a partir de aquí el camino será una pista que permite correr y en la que la gente ya no tapona. Con trozos llanos y subes y bajas no muy pronunciados. Pongo una marcheta llevadera y van pasando los kilómetros. Avituallamiento en el 8,5 con fruta y bebida, en el que un corredor me pasa. Ahora ya la pista va descendiendo de manera continua. Pasamos a los primeros andadores, que van caminando como si les persiguiera el diablo. Con él algo por delante ayudándome a mantener el ritmo, llegamos al avituallamiento del km. 15, en el que van a dar caldo, y digo que van a dar porque aún no tienen preparado el caldo, tampoco lo hubiéramos tomado ninguno de los dos. Me pregunta el corredor si me espera, yo le digo que va más deprisa y que siga, pero al llegar a la carretera, desde la que quedan varios kilómetros al final, ns juntamos y vamos los dos charlando. Este tramo se nos hace muy corto. Es de Alagón y no es la primera vez que corre esto, pero no hace carreras de montaña ni de asfalto. Llegamos juntos a meta, bastante enteros, sin haber forzado demasiado, no se trataba de eso. Ya había llegado algún corredor. Al final salieron poco más de 21 kms. (por su GPS) en 2h. más o menos.
Me dio tiempo hasta de una cabezadita en el coche antes de ir a esperar al resto del grupo. Todos muy contentos.
Bonita experiencia. Día nublado , sin frío ni calor, bueno para correr.
Tontín, tonteando, que en 8 días llevo tres medias maratones,...eso sí, tranquilas.

lunes, 7 de noviembre de 2011

BREVE sobre el V Maratón de Zaragoza

NO, no esperéis una crónica del maratón.Ya sabéis que no me inscribí. Vi muy justa la preparación tras la piedrecilla de agosto y el viaje al Toubkal, así que desistí. Tengo en mente otra fecha, otro lugar.Ya veremos,...
Pero no pude resistir a la tentación de ir a la salida a ver el ambiente. Pensé en ir corriendo a la salida, hasta el Parque Grande , para aprovechar y hacer la tirada larga de la semana, pero me levanté con el tiempo justo y al final me acerqué en Zarabizi, eso sí preparado como para corretear a la vuelta.
Vi a muchos Andarines, a otros conocidos, y como no, a Gonzalo, que debutaba. Al final entre unos y otros me convencieron (no hizo falta mucho) y , sin dorsal, me decidí a acompañar a Gonzalo hasta el km. 23, al lado de mi casa. Así que juntitos recorrimos algo más de media maratón. La pasamos en 1h. 55'. Un par de kilómetros más y dejé a mi amiguete sólo ante el peligro. Lo demás, es su historia, su sufrimiento, su lucha y su victoria final,... Día muy muy muy ventoso, muy malo para correr. Enhorabuena a todos los luchadores. Hasta el año que viene,...quizás.

lunes, 31 de octubre de 2011

SIERRA DE ALANO OCCIDENTAL (31/10/2011)

Participantes: Miguel Angel, Jesús y Oscar.
Fecha y meteo.: 31/10/2011; sol y nubes; día fresco a causa del viento, frío en las cimas.
Duración: 1h. 38’ al Achar; 2h. 39’ a la Ralla; 3h. 17’ al Espelunga. Ruta total de 5h. 39’.
Desnivel: 792 mts. al Achar; 1.032 mts. al Ralla; 1.117 mts. al Espelunga. 1.189 mts. al Ruzquía.
Dificultad: baja; un paso horizontal al Achar con algo de patio y otro no muy ancho en la cresta.

Aparcamos en el llano de Tacheras e iniciamos la marcha contemplando los colores del otoño, en un día “entreverado”. Altitud: 1.290 mts.

Aunque en teoría no teníamos prisa y la ruta no era larga, o por eso mismo, Jesús impuso un ritmo muy alto (al menos así me lo pareció a mí, renqueante de un temprano resfriado). Nos plantamos en el Paso del Achar de Alano en 1h. 15’. Era la primera vez que lo atravesaba sin niebla, aunque el sol se abría sólo pequeños ratos entre las nubes, el viento soplaba frío, y la niebla tan pronto se instalaba como desaparecía de las cimas. Sin pausa, encaramos la fuerte pendiente herbosa escalonada que nos dejó en la rocosa cima de la Punta del Achar de Alano, tras tener que usar un par de veces las manos, nada complicado ni expuesto salvo una terracilla corta con algo de patio, y un paso no muy ancho en la cresta. Altitud: 2.069 mts. Llevábamos 1h. 38’ de marcha.

Nos hicimos las fotos de rigor y tiramos para abajo, al herboso altiplano. Seguimos hacia el oeste en ligero ascenso, hasta girar al norte para afrontar el ascenso a la Ralla de Alano. Jesús se desvío algo a la derecha, yo me dirigí a la cresta más directamente, pero aún así llegamos al cordal algo al este de la cima, así que tuvimos que recorrer los últimos metros por la rocosa divisoria, cuando en realidad se puede alcanzar la cima remontando una pendiente de hierba y piedras desde el altiplano. En todo caso, sin dificultades nos plantamos en la cima a las 2h. 39’. Altitud: 2.167 mts.





Cima de la Ralla de Alano desde el Espelunga

Descendimos tirando ligeramente hacia el oeste. Después tuvimos que sortear terreno cárstico subiendo y bajando, rodeando alguna simas, hasta plantarnos bajo el Espelunga. Tocaba remontar de nuevo una pendiente de hierba y rocas para pisar la cima, Llegamos en 3h. 17’. Al otro lado, la niebla tapaba Peña Ezcaurre. Altitud: 2.106 mts. Almorzamos resguardados del aire. Yo estuve destemplado y me alegré al reanudar la marcha. Fuimos directos al Paso de Ruzquía, entre la Ralla de Alano y el cercano Pico Ruzquía, que ascendimos dejando las mochilas en el collado. Ascenso corto y fácil, aunque empinado, “todo p’arriba”. Altitud: 2.080 mts. Las mejores vistas de la ruta. Mereció la pena el esfuerzo. (Uno no fue, no digo quien). Una incómoda gravera nos bajó desde el Paso a los pies de la cara norte de la Sierra de Alano. Poco después enlazamos ya por pastizales con el camino de ida. Llegamos al coche a las 5h. 39’ de marcha.




Las fotos

miércoles, 12 de octubre de 2011

PICOS DE ASTAZU desde Pineta (08/10/2011)

Al igual que Astazus hay dos, subo dos crónicas: la de siempre y otra que me ha llegado, espero os gusten:


CRÓNICA A)


Participantes: MiguelAngel, Javier, Jesús y Oscar.
Fecha y meteo.: 08/10/2011;día soleado, pero viento fuerte y frío.
Duración: 2h.30’ al Balcón; 4h. 37’ al Gran Astazu; 6h. al Pequeño. Ruta total de 9h. 30’.
Desnivel y longitud: 1.791mts. al Gran Astazu; 1.842 mts. al Pequeño. Ruta total: 19 kms.
Dificultad: trepadas fáciles; verglass en la vertiente norte de la cresta al Pequeño Astazu.





Poco después de amanecer aparcamos el coche en la Pradera de Pineta, que ya no es zona de acampada.Salimos y comprobamos que el viento pegaba, y bastante fuerte. Nos preparamos como pudimos y comenzamos a caminar. El día estaba despejado, pero muy fresco.Altitud: 1.280 mts.



Tras avanzar por la pista, tomamos en el mimo punto de siempre el sendero al Balcón de Pineta. Llevábamos un ritmo exigente, y la subida se hizo durilla, no la recordaba tan empinada, sobre todo las eses finales. En 2h. 30’ alcanzamos el Balcón, en el que Jesús y yo esperamos a Javier y Miguel que se habían parado unas decenas de metros antes para abrigarse creyendo que el viento soplaría más fuerte arriba. Charlamos con un grupo de montañeros que estaban en un curso de Técnicos de Montaña en Graus y han salido “a desconectar” (para desconectar de un curso de montaña yo me hubiera ido a la playa,…). Pequeñísimo parón y avanzamos por el rocoso altiplano ligeramente en subida hasta hacer una pausa mayor ya junto al Ibón de Marboré. Llevábamos 3h.



Reiniciamos la marcha hacia el fondo del altiplano, unos mojones nos guiaban. En un punto se bifurcan, en lugar de tirar hacia el Collado de Astazu, nos llevaron hasta los pies del Gran Astazu. Avanzamos fácilmente por fajetas y escalones hasta llegar al Collado Swan, entre los dos Astazus. Desde allí giramos a la derecha para remontar la fácil cresta que nos dejó en la cima del Gran Astazu. Altitud:3.071 mts. Llevábamos 4h. 37’. Y casi 1.800 mts. de desnivel,…









Cima del Gran Astazu




Descansamos un rato y descendimos hasta el Col de Swan. Allí, pese a que yo reiteré que lo fácil era rodear la cima del Pequeño Astazu hasta el Col y ascender por la otra vertiente, afrontamos directamente la cresta. Tomamos una fajeta por la derecha de la divisoria, que estaba tapizada de verglass y había que ir con cuidado. Pero no vimos claro hasta donde se podía avanzar, así que con una trepadeta subimos a la cresta y avanzamos de manera más segura por la vertiente española hasta hollar la cima. Altitud: 3.012mts. Descansamos y descendimos hasta el Col de Astazu. De allí, y siguiendo mojones, perdimos altura por el altiplano hasta enlazar con el camino de ida. En el Balcón almorzamos y tiramos para abajo, bastante más deprisa que despacio. Jesús llenó la cantimplora ¿para qué? Sin parada alguna desembocamosen un punto de la pista distinto al que abandonamos a la ida. Seguimos por sendero hasta el coche. En total: 9h. 30’ de ruta. Palizón. Pedazo de excursión.






CRÓNICA B)


Poco después de las primeras luces del alba, nos presentamos en la Pradera de Pineta, la Bal Berde. El sol ya tiñe de amarillo las puntiagudas cimas que circundan el fondo del valle: Pico Pineta, Pic Garién,…Más a la derecha, alguna nube impide que veamos la cima del Pico de la Capilla. El viento sopla fuerte, violento a veces, y hace frío en la umbría en la que nos encontramos. Tenemos ganas de empezar a movernos y comenzamos muy deprisa avanzando por pista. Luego tomamos el sendero que zigzaguea sobre las praderas después de atravesar un tramo de bosque en el que algunos árboles han sido arrancados por las fuerzas de la naturaleza, la misma que en su día les dio la vida,..



Hace fresco, sí, pero la pendiente nos acalora. Si echamos la vista atrás y abajo, podemos contemplar toda la gama de verdes que como una paleta de pintor nos ofrece el valle. Delante, murallones de roca que parecen inexpugnables, pero sabemos que no lo son. Poco a poco el sendero trazado por miles y miles de pasos sucedidos en el tiempo, titubeantes los primeros y ya firmes como los nuestros después, va sorteando las dificultades y encara el último tramo de ascenso al Balcón, sobre el que pisamos la primera nieve de la temporada. Nieve tímida, espolvoreada por hadas traviesas de un octubre por otro lado seco y cálido como pocos. En algunos casos, el hielo cruje bajo nuestros pies o nos hace buscar apoyo en terreno seco, no es buen compañero para las suelas de nuestras botas. No hemos parado para beber, así que algunos aprovechamos un par de pequeños torrentes que bajan desbocados para tomar algo de agua, casi al paso,… El viento sopla a tramos de manera impetuosa; por donde la orografía le permite deslizarse aprovecha para golpear con fuerza, los tramos a resguardo desaparece. Al alcanzar el altiplano de Marboré surge el Pirineo con mayúsculas: el Cilindro desde donde verdaderamente lo es, el Monte Perdido, adornado por el hielo que durante años y años permanece colgado en un ejercicio de equilibrio casi milagroso en su caranorte, hielo viejo, agrietado, sucio si la mezcla de tierra, roca y hielo pudiera adjetivarse como tal; al fondo los Picos de Astazu, aún lejanos y ligeramente anaranjados; y la gris y ajada muralla aserrada que sirve de telónde fondo al Ibón de Marboré de un azul intenso, puro, sin matices. Paramos junto al lago frente a la Brecha de Tucarroya. El refugio metálico posado sobre ella no da ninguna sensación de hospitalidad, sino de supervivencia extrema. Avanzamospor el altiplano, piso pedregoso y rudo, vegetación escasa, nada vivo quiere quedarse por aquí, el sol es un testigo que apenas se posa, sólo permanecen la piedra, el hielo, el frío,…



Un último pero prolongado esfuerzo y el Gran Astazu deja que hollemos su cima, casi sonriendo viendo el trabajo que nos cuesta, pobres mortales, conseguirlo y alardear después de ello, como si dependiera sólo de nosotros. Al frente siguen imponentes cada vez más el Perdido y el Cilindro. Pero nos atraen más otras vistas: las cimas entre Ordesa y Gavarnie, del colosal Taillón al Marboré, revestidas de un tenue blanco; el puntiagudo Pico Pineta, sobre el que el viento exhala desde Francia las nubes como un aliento denso que se disuelve sobre el altiplano; el Pequeño Astazu, que desde aquí nos muestra su vertical cara norte como una enorme pared mallada…Nosotros, ¡qué bien se está a resguardo del viento!, somos simples espectadores de lo espectacularde la zona, invitados temporales, una visita que de prolongarse empezaría a ser molesta. Así que descendemos, nos asomamos al mítico Corredor Swan, tobogán que vemos bajar hacia el infinito, y alcanzamos la cima del menor de los Astazu. Contemplamos a las nubes entrar desde Gavarnie para ocultar a los gigantes de la zona que desaparecen y vuelven a surgir como en un truco de magia: elMarboré, el Cilindro, el Perdido, los Señores del lugar, nos asombran con cada aparición.



Hay que regresar a lo vulgar, estamos deprestado, y tan deprisa como podemos alcanzamos el Balcón, donde la soledad quenos ha acompañado las últimas horas desaparece. Una última vista hacia atrás y descendemos por el sendero que nos llevará de nuevo a la civilización; el sol de nuevo ilumina tan sólo la parte alta del valle, los días ya son cortos y Pineta nos espera en un temprano atardecer de un otoño que aún no ha llegado, o que no llegará, pues el verde es tan intenso aquí que sentimos que nunca reblará, tan solo se dejará vestir del blanco de la nieve invernal. La última visión es similar a la primera, pero con diferentes matices: verde oscuro el valle, teñidas por el sol las cimas, el cielo azul monocromo disolviendo las nubes, y el viento batiendo para recordarnos a cada golpe quienes somos.

domingo, 9 de octubre de 2011

III CARRERA PUERTO VENECIA

Dentro de un fin de semana Non Stop, esta mañana tocaba doble viaje a Puerto Venecia. El primero, para correr al carrera de 11 kms que discurre por los Pinares. El segundo, para acompañar a Miguel que se estrenaba en esto de las carreras.
No había corrido nunca esta prueba, y me daba curiosidad, pero la verdad es que la he metido con calzador en el calendario, tanto porque ayer estaba en el monte, como porque al fin y al cabo he retomado en serio los entrenos hace dos semanas. Aunque esto último es lo de menos: si no se puede correr mucho, pues se corre menos.
Pero después de  los  casi 2.000 metros de desnivel que tocó superar (y bajar) ayer para hollar los Picos de Astazu ( la crónica tendrá que esperar) las piernas no están para muchos trotes, nunca mejor dicho.
Me he presentado con el tiempo justillo a recoger el chip. Que se me han pegado las sábanas, he dormido como un señor después de la paliza de ayer. Me he juntado con otros Andarines antes de la salida, pero luego cada uno a lo suyo ( no muchos, las fiestas creo influyen lo suyo). Pistoletazo y ¡hala! a subir y bajar por las pistas y caminos que discurren entre los Pinares de Venecia. Mi objetivo era rondar los 5' por kilómetro. Pero una carrera es una carrera, así que al final he ido algo más ligero. En total: 52' 39'' para los 11 kms., más o menos. Como no iba con GPS, no sé exactamente la distancia.
Rápidamentedevuelvo el chip, me tomo dos botellines de agua, troto al coche, y vuelvo a casa a recoger a Miguel. Y otra vez para allá, que había pcoo tiempo antes de las carreras infantiles.
Miguel se lo ha pasado estupendamente, y ha acabado sin novedad su primera carrera.
 Clasificación

jueves, 6 de octubre de 2011

IBONES DE ESCALAR Y TRUCHAS (25/09/2011)


 Participantes: Feli, Jesús, Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
 Fecha y meteo.: 25/09/2011; día soleado.
 Duración: 1h. 05’ al Ibón de Escalar; 1h. 50’ al Ibón de las Truchas;  4h. 15’ la ruta total.
 Desnivel: 368 mts. al Ibón de Escalar; 405 mts. al Ibón de las Truchas.
 Dificultad: ninguna.

Aparcamos los coches junto al Hotel Europa, al fondo del ramal superior de la carretera que avanza por el Valle de Astún. Altitud de inicio: 1.710 mts.
Nos preparamos todos con bastón y mochila, cada cual más o menos llena. Comenzamos a caminar atravesando el torrente que baja del Ibón de Escalar. Seguimos un senderillo que remonta nada suavemente una loma herbosa. Atravesamos una pista algo desdibujada que haciendo unas eses viene de la estación. Poco a poco se va suavizando la subida. Siempre en subida y dejando el torrente a la izquierda vamos avanzando. Pablo es el único que protesta, está un poco “dengue”. AL rato ya le llevaba yo la mochila y alguien el palo. A Miguel hay que frenarlo. Atravesamos un tramo con rocas en el que los críos, Pablo incluido, disfrutaron de lo lindo “escalando”. Unos caballos nos dieron la bienvenida al Ibón de Escalar, al que llegamos en poco más de 1h. de marcha. Altitud: 2.078 mts.  
Ibón de Escalar.

            Como era pronto para comer, decidimos prolongar la excursión visitando el otro lago de Astún. Ascendimos una loma a la derecha del ibón, y llaneamos por una pista  que nos llevó hasta donde termina el telesilla de Truchas. Unos metros más y nos instalamos algo por encima del Ibón de Truchas. Llevábamos 1h. 50’. Altitud: 2.115 mts. Allí comimos. Unos más que otros. Tuvimos que bajar a las orillas del ibón para tirar unas cuantas piedras. Y tras la comida, no pararon de hacer pinganetas por las rocas del lugar. 
                                                                                                  Ibón de Truchas
 
            Para retornar al coche, continuamos el recorrido circular por una pista que abandonamos    bajando un pendiente empinada de hierba para  enlazar con otra que estaban acondicionando, algo embarrada.  En este tramo nos cruzamos con un trabajador de Astún que buscaba setas ¿? Y que cogió unas ranas enanas que encantaron a los pequeños. Avanzando por la pista, que no es otra que la de “Toboganes” que bajamos esquiando  en invierno, nos acercamos al coche. En el último tramo la pista se bifurca. Unos por el ramal superior, otros por el inferior, llegamos abajo casi a la vez. En total: 4h. 15’ de marcha.