martes, 22 de marzo de 2011

YOSA DE GARCIPOLLERA desde Bescós (20/03/2011)


Participantes:
Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y tiempo:
20/03/2011; soleado.
Duración:
unos 45’ al pueblo deshabitado de Yosa. Ruta total de 1h. 35’.
Desnivel y longitud:
150 mts. a Yosa.
Dificultad:
ninguna.

Hace unos cinco años realizamos esta excursión con Miguel en la mochila, cuando Pablo y Jorge aún no habían nacido. Esta vez quisimos hacerla los cinco, pero sin mochila, cada uno con sus piernas, que las espaldas ya no están para esos trotes. Tras aparcar junto a la granja experimental de Bescós de Garcipollera y visitar las vacas, ovejas y demás, retrocedimos por la carretera unos metros y pasado un puentecillo tomamos la pista (cerrada con barrera) que nace hacia el norte. Altitud de inicio: 910 mts.La pista asciende el monte realizando lazadas. Pablo y Jorge caminaban sin quejarse y bastante alegres. Miguel ni que decir tiene. Tras una última revuelta a la derecha, aparece a la izquierda un llano con madera acumulada y restos de una pequeña edificación. Mi memoria no me engañó y abandonamos la pista: a los pocos metros se alza una casa, bastante bien conservada. Mientras Miguel, Jorge y Ana iban a verla, Pablo y yo avanzamos unos metros más hasta las casas derruidas de Yosa de Garcipollera. Ya en ellas nos unimos todos. No hay senda y el suelo estaba bastante embarrado, pero con cuidado se avanza bien. Luego entre las casas hay que llevar cuidado, pues las piedras se distribuyen por doquier. Hicimos algunas fotos y emprendimos el regreso. Esta vez no llevábamos bocadillos, tan sólo agua. Altitud: 1.060 metros.


El descenso fue rápido. Y eso que Jorge se empeñó en bajar un grueso palo, según él “la espada de San Jorge”, con el que casi no podía, pero no había manera de que lo soltara. Pablo bajaba más rápido, al grito de que si no, no llegaríamos a tomar el vermú. Al final Jorge tuvo que rendirse cuando apenas quedaban unas decenas de metros para llegar abajo. Llegamos a la carretera en 1h. 35’. De ahí un tramo corto hasta el coche y a Jaca a comer, tras paso por el “Bar Varela” para tomar el aperitivo reglamentario, merecido.

4 comentarios:

  1. Bonita manera de celebrar el día del padre: en el monte, con tu mujer y sobre todo con esos tres hijos que te hacen recordar en todo momento pues... eso,¡que eres tripadre!.
    ¡Felicidades, Oscar!

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  2. En vez de ir a Yosa con tres diablos hubiera preferido subir a los tres Infiernos (nótese el juego de palabras) pero en fin, es lo que hay,...

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  3. Es que el Pablete es de los míos. El aperitivo es sagrado.
    ¿Bar Varela? No lo conozco. Dame más datos (el saber hostelero no ocupa lugar).
    NAN (abreviatura de "no avanzamos nada")

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  4. Bar Varela: C/ Ferrocarril. Comidas y vermú casero (guasillo), y para aperitivo: revuelto de atún, anchoas, olivas y chipirones o mejillones con tomate. Nada elaborado, pero bien de precio y gusta a los críos.

    http://www.nevasport.com/reportajes/articulos_detalle.php?id_articulos=271

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