martes, 12 de julio de 2011

Eriste Sur y Gran Eriste o Bagüeñola (09/07/11)

Participantes: Javier, Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 09/07/2011; sol y nubes; frío arriba.
Duración: 4h. al Eriste Sur; 4h. 55’ al Gran Eriste. Ruta total de 9h.
Desnivel y longitud: 1.230 mts. al Eriste Sur; 1.376 mts. al Gran Eriste. En total 1.565 mts. (18,2 kms.)
Dificultad: trepadas fáciles (PD-) al Sur y trepadetas (I+) al Gran Eriste; no expuestas ni aéreas.

Unos cuantos años después de proponerlo, por fin, este era el día de visitar a los Picos de Eriste,...
Desde Chía, tomamos la pista a Plan, que resultó tener varios tramos con surcos que dificultaron el avance con el coche, especialmente uno a 1.500 mts. en el que llegamos a plantearnos aparcar y comenzar allí la excursión. La que hubiéramos liao,... igual hubiéramos tenido que hacer noche. Jesús puso a prueba su pericia y a su coche (que envejeció más aprisa). Al final llegamos al Collado de Sahún: 2.003 mts.
Comenzamos descendiendo por la pista que lleva hasta un refugio de pastores. ¿Un pico que se hace de bajada? No, falsa alarma. Un poco antes del refugio antes nace la senda que asciende dejando la cascada de Llisat a la izquierda. Poco a poco nos llevó al Ibón Chico de Barbarisa, en el que adelantamos a una pareja. Seguimos los hitos y dejamos a la derecha el Ibón Gran, para hacer una pausa junto a dos pequeñas balsas. El buen sendero dejó paso aquí a un avance más duro entre bloques de granito. Jesús tenía náuseas desde el inicio y no se sentía bien. Paramos y echó todo lo que había ingerido. Ya algo mejor, continuamos hasta el Ibón Chelau, con la pirámide del Eriste Sur encima nuestro, al este. Nos juntamos con los dos montañeros, que iban al Gran Eriste por el Paso de la Gralla. Nosotros continuamos remontando unas gradas y escalones a la derecha del contrafuerte del Eriste Sur que desciende hacia el Ibón. Tras algunas trepadas nada aéreas y poco expuestas, alcanzamos la cresta, ya casi horizontal. A los pocos metros estábamos en la cima sin mayores dificultades que algún paso estrecho, pero evitable si se quiere. Llevábamos 4h. Altitud: 3.045 mts. El sol alternaba con las nubes. Tras una pausa descendimos del mogote cimero por la otra vertiente, al sureste, buscando los pasos más fáciles. Giramos al noroeste y faldeando entre bloques la pared cimera ascendimos a la brecha entre el Eriste Sur y el Central. Pasamos unos metros de nuevo a la vertiente de Barbarisa, y a la derecha vimos una ancha canal pedregosa y empinada, descompuesta, pero por la que se trepa fácilmente y que nos dejó en la cima del Gran Eriste o Bagüeñola. Altitud: 3.053 mts. Almorzamos. Hacía fresco. Nos juntamos con la pareja, que comenzó a descender para ir al Eriste Sur.
Nosotros descendimos a la brecha y desde allí directamente tiramos al Ibón Chelau, de nuevo por gradas y escalones. Nos hablaron nuestros compañeros de una placa y una flecha azul, pero no las vimos. Dejamos el Ibón un poco más arriba. Y en lugar de bajar a las balsas, a petición de Javier aún ascendimos unos metros (Jesús ya debía estar recuperado, tiraba como siempre) por los malditos bloques hasta el Collado de Sen, para visitar el Ibón. Bonito. Allí desechamos la nueva propuesta de Javier, incansable, que quería volver por la cresta de Barbarisa. Nos intentó convencer de que este sube y baja sería incluso más rápido, porque también teníamos que subir desde el refugio pastoril. Ni de coña(con perdón). Rehicimos el camino de ida, tan sólo desviándonos un poco para transitar junto a la orilla del Ibón Gran. Esta vez a un buen ritmo, pero llevadero. En total: 9h. de marcha.
Pero la excursión no terminó ahí: para evitar sustos en los bajos del coche, Javier y yo bajábamos del vehículo los tramos complicados, Javier se emocionó y comenzamos a correrlos junto al coche, yo con sandalias.

Y el día después fue lo de la carrera,...

Mis fotos.

domingo, 10 de julio de 2011

VI CARRERA BOCA DEL INFIERNO (10/07/11)



Al final vencí mis dudas y me planté en Selva de Oza para acometer la Carrera por montaña Boca del Infierno. Este año o nunca, porque me noto fuerte, pero lento para el asfalto, así que hoy por hoy me motivan más estas carreras de, digamos, resistencia que las urbanas en las que el reloj y los ritmos te llegan a obsesionar.

La niebla que me acompañó la parte final del viaje se disipó; el día era soleado. Recogida de dorsales y demás. Me encontré con Ramón “monrasin” y me quiso meter presión, y me soltó: objetivo 2h 55’. Pero le dije que ayer estuve por los Eristes. Entonces 3h. 15’, profetizó.

Dan la salida y el primer tramo es por pista ascendente, después ya por sendero comienzan las subidas y bajadas. Entre bosque se corre bien, sin calor. Senderos técnicos y algo resbaladizas las piedras. Para ir con precaución. Al cabo de un rato tengo a Martin delante, le conoce todo el mundo y habla con todos. Las subidas ya se caminaban. Avituallamiento y llegó la bifurcación para la carrera corta y entonces no me arrepentí de haber escogido la larga, porque los primeros de la corta nos habían pasado como balas. Comenzaba el largo ascenso a Gabardito. Pasando un torrente comprobé que mi zapatilla izquierda no es de goretex. Alegría al ver el avituallamiento del km 13 pero aún queda algo de ascenso y de descenso hasta el Refugio. Junto al refugio, nueva parada; como y bebo, no hay que descuidarse en eso. Al llegar en buen estado ya piensas que la carrera la acabas, aunque sabes que aún vas a sufrir. A partir de aquí, salvo contadas excepciones, ves las mismas espaldas, cada uno llevamos nuestro ritmo que es casi común. Casi nadie te pasa ni tú pasas. Descenso rápido (me refiero al tiempo, no al ritmo, que yo bajo con cuidadín) y abajo comenzó a dar el sol. Avituallamiento y marca del km 17. En la corta ya hubiera acabado,…Y ahora a subir. Ascendíamos por la calzada romana. Ya se agarraban hasta las cuestecillas, los músculos se quejaban en las bajadas,…no sabes si prefieres que sea subida, bajada, llano,…Nos cruzamos con varias familias con mochilas portabebés. Yo también lo hice con Miguel, casi 7 años atrás. Descenso corto hasta la carretera, y ví en el avituallamiento km 21. Quedaba sólo un poco más, el tramo final,… pero dientes de sierra. De nuevo a subir, este tramo es común al inicio, pero las cuestecillas no acababan nunca,… Me pareció ver algo rojo, ¿era la carpa? No, era el río que bajaba embarrado. Esperaba la pista de inicio como agua de mayo,…y no llegaba, íbamos subiendo, bajando, llaneando, y no llegaba. Llegamos a una pradera, había gente animando y se veía la llegada (ostras, no volvíamos por la pista, a ver si miro mejor los perfiles de carrera). Se acabó. Te anuncian por megafonía y todo, que ilusión. Tiempo: 3h. 13’ 23’’. Ramón lo ha clavado. Bonita carrera, casi toda entre bosque y buen sendero. Reto vencido. Unos 1.500 mts. de desnivel acumulado y 25 kms. Esto si que creo que es mi tope. Cansado, sufriendo lo normal. Y con los Eristes el día anterior,….











jueves, 7 de julio de 2011

Casita Blanca y Fuente del Ingeniero desde Canfranc (02/07/11)



Participantes: Feli, Jesús, Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.

Fecha y tiempo: 02/07/2011; sol y calor, pero la excursión es entre bosque.

Duración: 1h. 05’ a la Casita Blanca; 2h. a la Fuente del Ingeniero. Ruta total de 4h. 15’.

Desnivel: 110 mts. a la Casita Blanca; 300 mts. a la Fuente del Ingeniero.

Anunciaban un día totalmente soleado y con bastante calor, de manera que cambiamos la idea inicial de visitar el Ibón de Piedrafita por una ruta más sombría. Escogimos los tupidos bosques que rodean los alrededores de Canfranc-Estación. Aparcamos al inicio de la pista a Col de Ladrones y comenzamos a caminar por el Paseo de los Melancólicos. Altitud: 1.200 mts.

Al poco descubrimos fresas silvestres, y estuvimos un buen rato cogiendo y comiendo. Tras terminarse el bonito y casi llano Paseo de los Melancólicos, la pista se empina y tomando un sendero como atajo nos plantamos un poco más arriba de la Fuente de la Herradura. Descendimos para visitarla. Sólo caía un hilillo de agua.

Continuamos ascendiendo por la Pista a Picaubé, hasta llegar a las 1h. 05’ a la Casita Blanca. Paramos un ratillo, y continuamos hacia las Praderas de Picaubé. Pero al poco nos pareció mejor idea tomar un sendero que marcaba al Mirador de Cargates y a la Fuente del Ingeniero. Feli se quedó a la sombra, y siguiendo a Miguel que iba a toda prisa, llegamos al mirador. Allí se acababa la senda. Reculamos el último tramo y mientras Miguel y yo ascendíamos por un sendero bien marcado a la Fuente del Ingeniero, el resto bajó hasta la Casita Blanca. Llegamos a la fuente a las 2h. Manaba algo más que la Fuente de la Herradura, tampoco mucho. Marcaba una altitud de 1.500 mts.

Descendimos hasta la Casita y nos reagrupamos. Feli y Jesús regresaron al coche y a comer a Jaca. El resto comimos allí. Al agruparnos nos habíamos dado cuenta de que se había perdido un bastón. Así que me tocó ascender corriendo hacia el Mirador. Ahí estaba. Menos mal que llevaba zapatillas de correr y no botas. Tras estar un ratillo descansando mientras los pequeños jugueteaban, descendimos al aparcamiento por un sendero que desciende directamente en cómodas eses desde la Casita Blanca a la pista a Col de Ladrones. En total, 4h. 15’ de excursión.