lunes, 10 de septiembre de 2012

MONTE CUCULO por el Barranco Carbonera (8/8/2012)


El año pasado fue Peña Oroel. Este año se les había metido en la cabeza “El Cuculo”… Ascendimos por la carretera de Santa Cruz de la Serós a San Juan de la Peña. Como estaba ocupado el aparcamiento junto al depósito de agua en el cruce de la carretera con el Barranco Carbonera, tuvimos que dar la vuelta y dejarlo unas decenas de metros más abajo. Altitud de inicio: 1.000 mts.

Fuimos con cuidado junto a la carretera y llegamos al depósito. A su derecha se inicia el sendero, por la margen izquierda del Barranco Carbonera. Asciende de manera fuerte al inicio. Luego se suaviza y discurre entre bosque. El día era muy caluroso, así que se agradecía. Al cabo de un rato cruzamos el barranco, seco, y seguimos ascendiendo por la margen derecha. Algunas cuestecillas son muy empinadas. El piso es bueno y el bosque proporciona buena sombra. Tras atravesar un tramo más rocoso y por terreno despejado en el que fuimos con cuidadín para evitar resbalones y caídas, de nuevo nos adentramos en un espeso bosque lleno de troncos de formas curiosas (para nosotros serían brujas, duendes y guardianes). Cuando el bosque acabó y nos libramos de la Bruja y sus vigilantes, nos quedaron unos pocos metros de pradera para llegar a Cuello Betito. Unos carteles indican a San Salvador, pero nosotros seguimos dirección norte, siguiendo mojones, por una especie de desdibujada pista que realiza algunas eses entre erizones y tomillo. Algunos hitos nos invitaron a subir al cordal. Una vez en él, lo seguimos para pasar una antecima, y después de bajar a un colladete, ascender por una senda que discurre evitando un mar de erizones hasta la cima del Monte Cuculo. Altitud: 1.552 mts. Llevábamos 1h. 50’.

Como pegaba el sol de lo lindo, descendimos despacito hasta el comienzo del bosque. Allí ya con una buena sombra y temperatura ideal, comimos (como siempre, lentamente y mal). Engañamos a la bruja diciendo que no atravesaríamos el bosque, pero era mentira. Tras el descanso, reiniciamos el descenso poco a poco con cuidado para no despertar a los espíritus del bosque que habíamos bautizado como “Bosque de la Bruja de la Boca Abierta”. Aliviados, salimos del bosque, atravesamos la parte rocosa muy despacito, y el tramo de bosque final fue coser y cantar. Al final, ruta de 3h. 50’. Unos campeones.

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