lunes, 14 de abril de 2014

VII OSAN CROSS MOUNTAIN (13/04/2014)



  Ya era la tercera vez que me ponía en la línea de salida de la Osan Cross Mountain. En el 2013 me dije que al año siguiente volvería a intentar bajar de 2h. Y ahí estaba. Un domingo de Ramos espléndido, soleado y cálido. Con más kilómetros que el año anterior pero menos montaña, menos desnivel en las piernas. Tenía ganas de “correr” la carrera, un poco por eso y otro poco por miedo, no me decidí a sumarme a Javi y compañía en su reto de venir corriendo desde Huesca.
 Antes de salir, me junté otra vez  con los “Andandaeh”, que están en todas las carreras y son multitud. Era el único representante de Os Andarines. Pero tras dar la salida, cada uno a su marcha,… No me coloqué muy atrás para evitar los tapones iniciales. Y efectivamente hasta la primera subida fuerte pude correr. Luego ya hubo que alternar, pero porque lo pedía el cuerpo: caminar y trotar,…Pasamos la primera tachuela, descendimos algo, atravesamos varios riachuelos, y ascendimos la segunda, caminando pero deprisa. Nuevo descenso y llegamos al primer avituallamiento, al comienzo de la subida larga. Tenía la sensación de haber ido más rápido que otros años. Comenzamos la ruta de las ermitas.
 Al inicio, como la pendiente es menor, se corre, después comienza a inclinarse la cosa y a ponerse más pedregoso a tramos, y caminé. Más o menos calculo que como en años anteriores. Atravesamos el río y las piedras aumentan y me pegué bastante rato andando y no tan deprisa como otras veces. Sentí que notaba la falta de desnivel. No se puede estar en misa y repicando. Si se prepara una maratón de asfalto, no se puede pretender estar tan fino para subir a Santa Orosia como si se hubiera hecho montaña,… Pero en fin, vamos a disfrutar del entorno. 


 Pasamos bajo la cascada; me fastidió la foto un pesado que no contento con que le hicieran una, se clavó delante del fotógrafo varios segundos ¿no sabía que venía gente detrás o qué? Así que frené en seco para poder salir. Cómo pica para arriba este tramo de las ermitas,… lo caminé casi todo. Picaba para arriba como todos los años, pero creí recordar que otras veces corría algún tramillo. Al fin llegamos al llano y se agradeció correr un par de kilómetros por buen piso. Me paré en el avituallamiento y bebí medio vaso de agua, medio de isotónica, y medio de cola,…Ahora tocaba el tramo más pesado, esa subida tendida que no acaba nunca y que preludia el descenso,…Menos mal que allí está siempre Ramón haciendo fotos y distrae un poquillo. Él y las vistas del Pirineo nevado. Este tramo si lo corrí entero. Bien,…


   Comenzó el descenso, pedregoso y delicado. Las piernas no las tenía para alardes, y tampoco soy de los que bajan volando, así que mientras adelanté a tres o cuatro, me pasaron el doble,… Decenas de eses que no acaban nunca,…Lo peor de la bajada es que al terminar, las piernas están agarrotadas, y por el llano parece que te van a fallar. Hacía tiempo que tenía claro que de bajar de dos horas, nada, pero quedaban dos kilómetros y ya había que darlo casi todo. Y así lo hice, aunque en Isún, a falta de un kilómetro, aún me paré a beber en el último avituallamiento, la cosa no iba de unos segundos. Pero mucha gente no paraba y me pasaron como balas. ¡Hombre, allí estaba el “pesao” de la foto,…! Tira para delante, majo,… Y nada, unos minutos después entraba en la meta de Osan. Al final, 2h. 04’ 33’’. Bueno,…al menos mi mejor marca,…Ya no me propongo nada en esta carrera para el 2015.
         


Fotos cortesía de Monrasin y Andandaeh.

2 comentarios:

  1. ¡¡Felicidades Majo!! tienes razon en lo de mezclar asfalto y montaña, pero el merito es que lo haces bien en las dos cosas.

    Un Abrazo

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    1. ¡Más bien sobrevivo! A ver si coincidimos en alguna.

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