lunes, 16 de junio de 2014

PEÑA BLANCA Y PEÑA ROYA desde Santa Elena de Biescas (11/06/2014)



Participantes: Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 11/06/2014; día cálido, soleado con algunas nubes vespertinas .
Duración: 3h. 40’ a Peña Blanca;  3h. 55’ a Peña Roya; 7h. 50’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.754 mts. a Peña Roya; 1.966 mts. la ruta total de 17,5 kms.


Con previsión de tormentas “en los puertos con Francia”, optamos por unas cimas al sur de la divisoria: Peña Blanca y Peña Roya desde Santa Elena. Aparcamos antes de la barrera de la pista que llega al fuerte. Altitud: 985 mts.
Detrás del fuerte nace una senda al norte que a los pocos metros se divide, la rama de la derecha (este) es la buena. Avanza muy bien trazada y limpia salvo algunos troncos, bajo un bonito bosque. Hay algunas marcas de GR bastante difuminadas. Llegamos a varios claros herbosos en los que se desdibuja un poco, pero la dirección es clara. Atravesamos algunos barrancos, secos todos excepto uno en el que nos refrescamos. Tras alcanzar un collado, la senda gira al norte y se termina definitivamente el bosque. Nos tenemos que enfrentar a unas pendientes herbosas muy inclinadas. Tomamos un tentempié y las afrontamos, intentando seguir los mojones. Perdimos las marcas GR y los mojones nos llevaron “to tieso p’arriba”, ya entrando en terreno pedregoso. Teníamos clara la canal por la que se salvan las murallas rocosas que protegen la parte alta de la montaña. Volvimos a encontrar las marcas, pero al poco las abandonamos, esta vez conscientemente, para evitar algún nevero y así llegamos a la cresta a la izquierda de la cima de Peña Blanca. Por ella, sin dificultad,  la alcanzamos a las 3h. 40’. Altitud: 2.555 mts. 


Sin apenas pausa, descendimos unos metros para después remontar los que nos separaban de la segunda cima, Peña Roya. Altitud: 2.578 mts.



Almorzamos allí, y descendimos siguiendo la ruta de subida hasta plantarnos bajo las murallas antes mencionadas. A Jesús le apetecía visitar Peña Rápita, cima de la cresta que desciende de Peña Blanca hacia el desfiladero de Santa Elena, al oeste. “Veeenga”,…De manera que nos desviamos de la ruta de subida para descender a un collado y remontar los escasos metros hasta la cima.  

 Luego volvimos, sin ganar altura, hasta enlazar con el camino de subida en las pendientes empinadas que nos habían machacado las piernas a la subida. Tras llegar al bosque, al poco pudimos repostar agua en el barranco. El calor no era excesivo y algunas nubes grises tapaban al sol, pero no se intuía lluvia inminente. Aún así, qué bien entraba el líquido,… Hicimos otra paradilla para tomar algo de fruta… Luego bajamos a toda máquina. Llegamos al coche tras 7h. 50’ de marcha.
 

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