lunes, 6 de octubre de 2014

VI ULTRA TRAIL GUARA SOMONTANO (4/10/2014)



Esta vez sí oí de fondo “El último mohicano”, antes del cohete que anunció la salida, aún de noche, pues este año salimos a las 7:00. Con frontal.


 Tras el recorrido en grupete por las empedradas calles de Alquézar,  ya en fila nos dirigimos a Asque. Subes y bajas, y ascenso a un lomo de la sierra. Iba seguido por Marcos, pero en un momento le perdí. Iba amaneciendo. Terminó la subida y mientras nos dirigimos a Asque, observé cantidad de setas que jalonan el sendero. Apareció un pueblo algo lejano aún,  pero era Colungo, Asque estaba ya mismo. Sorbito de agua y a seguir.
            El segundo tramo al principio es rápido, a correr por pista. Charlé con un 7:45 que conocía de un entreno en junio por Juslibol. En una rampa fuerte me pasaron como centellas los dos primeros de la carrera de 50 kms. Qué barbaridad. Bajamos para recorrer las Pasarelas del Vero. Y a subir a Alquézar. Escaleras, tramos empinados, y llegan las calles del pueblo. Aunque el avituallamiento es completo, tampoco comí mucho. Beber sí. Estuve unos minutos, como no llegaban mis compañeros, decidí seguir poco a poco, ya me pillarían. Iba bien y había que aprovechar. 

            Tocaba la primera subida larga, me acordé del año pasado, de cómo apretaba el sol, las ganas de zambullirte en las Balsas de Basacol. 


Hoy íbamos más temprano, y se notaba. Tras el ascenso, a bajar por sendero algo pedregoso. En un traspiés noté que el gemelo izquierdo se puso durete,…de momento la cosa no fue a más, pero me acordé del sobrecillo de magnesio que llevaba, y pensé en tomarlo en el siguiente control. En un momento me di cuenta que llevaba el dorsal con dos de los tres agarres rotos,…¡vaya! Algo tendría que hacer si no quería perderlo. Por un momento, pensé lo largo que se me estaba haciendo este tramo y lo que me quedaba,…pero me acordé que el año pasado también se me hizo largo.  Terminó la bajada y por pista y de nuevo tocó subir, a un collado. Seguía a buen  ritmo. Había que pensar sólo en el siguiente punto de control. Llegué: Collado de la Ermita de la Virgen de la Viña. Llevaba 26 kms. Me dejé la chuleta con los tiempos del año anterior, pero sentía que iba más rápido. Solté el dorsal, le di la vuelta y lo enganché boca abajo. 

Tampoco paré mucho, eso sí, me hidraté bien. Me olvidé de hacer pis, cosa que solucioné en un abrigo en la roca que hay junto al camino, y de tomar el magnesio,… Aprovechando que me pasaron varios mientras expulsaba líquido, me puse tras ellos. Siempre ayuda. No recordaba tan bonito este tramo. Bajando al Tranco de las Olas, me pasó el de 7:45, iba fuerte y aprovechaba, me dijo. Me di cuenta que yo también y tiré tras él. Es curioso,  a veces tiran de ti si te pones tras un grupo; otras te acomodas y en realidad pudiendo poner un piñón más, te retienen; pero si te dejas llevar, en ambos casos puedes pensar que vas bien a ese ritmo,… Llegó el Tranco de las Olas y allí estaba  Jesús. 


No quería parar mucho para seguir al 7:45, pero, maldición, se quedó justo sin batería; y entre “espera” y “te hago otra”, se me fue el compañero. Vi a Lucas parado con problemas gástricos, ya supuse algo al verle, pues tira más que yo.  Javi al parecer también los había sufrido y estaba a 5’. Si no, de qué,…La subida al Collado de las Almunias la hice a buen ritmo. Al final me pilló Jesús, resollando (que no lo niegue que le oí) que se había quedado a hacer alguna foto más, pero porque de nuevo me paré a mear,…que si no,… Apareció Fran “Andandaeh”, con sus fotos y sus ánimos. En el puesto de control me quité alguna piedrecilla de la zapatilla, de nuevo me hidraté bien, alguna foto más, y para arriba, que nos esperaba la subida a la Sierra de Balced, larga y dura. Casi toda es por pista. Puse un buen ritmo e incluso pasé a algún corredor. Recordé que el año pasado íbamos charlando Jordi, Marcos y yo y nos pasaban,… Me puse al lado de dos corredores de Elche, iba a  pasarles pero apretaron algo el paso y fuimos juntos; así se nos hizo la subida entretenida, charlando,…cómo no, de carreras,…les señalé el Cabezo, preguntaron si lo subíamos,…¡no! lo que faltaba,… El último tramo es por sendero. 


Apareció Monrasin, que como Fran, estuvo en todas partes, no sé de que manera lo conseguían. Tocaba el largo descenso a Rodellar. Corrí lo que pude, lo que las piernas y el piso dejaban (jó, se me había olvidado tomarme el magnesio también en Las Almunias,…). Casi al final apareció Jesús de nuevo y nos pasó Ramón. Llegué al punto de control de Rodellar (km. 44) a las 6h. 44’. El año anterior invertimos 7h. 26’. Allí estaba Javi, recuperado ya, y que salió como un exhalación,…no le fuera a pillar,…jeje,… ”Este ahora aprieta y me sacará 3 horas”, dije a Jesús. Me cambié camiseta y calcetines de la bolsa que nos llevó la organización, comí, bebí, descansé  un poquillo, llamé por teléfono a casa, y como no venían los compañeros, continué. Y me tomé el magnesio, esta vez sí.  
Nos esperaba uno de los tramos nuevos, en lugar de bajar ya al Mascún, lo hicimos al Puente de las Cabras (allí oí a  Fran dándome ánimos mientras apretaba el pulsador)  para luego subir una cuesta que se hizo larga y muy dura. 


Cerca del mediodía, con el sol apretando,…¡vaya emboscada!,…La bajada por Andrebot tampoco es muy allá, el piso no es bueno. Tras un control sorpresa llegamos a la Surgencia del Mascún, bajo el famoso delfín. En realidad había que desviarse unas decenas de metros para tomar agua, yo lo hice, y volver por tus pasos a la ruta. Tras pasar el cauce, bastante seco este año, comienza la temida Costera. Nueva cuesta inmisericorde,…llevando la anterior todavía reciente en las piernas. Allí estaba Monrasin y su cámara,…


Después de la última subida larga (lo que no quiere decir que hayas pasado lo más duro, porque lo más duro siempre es lo que queda), se llanea y se llega a Otín donde había agua. De nuevo afrontábamos un tramo nuevo, por las Fajas del Mascún. Tramo  muy bonito, pero con patio a un lado, me acordé mogollón de Marcos y sus miedos,…Podía trotarse, y más el último trozo de esta parte hasta Letosa. Yo iba corriendo a ratos intermitentes, para no quemarme pero para no acomodarme,…por aquí pasé a un ruso (por la banderita lo supe) que estaba cogiendo agua de un riachuelo. Nos pasaríamos varias veces,…De nuevo muchas setas por los bordes del camino a Letosa. Km 58,6.

Comencé el siguiente tramo a La Bellostas junto a un veterano  malagueño, iba con el tobillo castigado y quería más bien andar; así que tras charlar sobre lo bonita que es esta carrera (porque lo es,…) y sobre los 101 kms de Ronda, le abandoné viendo al fondo arriba las casas de Bagüeste. 


Tras atravesar las casas derruidas, se baja a cruzar el Isuala. El año pasado nos mojamos hasta la rodilla, éste se pudo atravesar sin pisar agua. Lo hice con Roberto Rodrigo, conocido de otras carreras. Así, entretenidos charlando,  llegamos a Las Bellostas. Km 66. Allí escuché como se retiraban unos pocos. Quedaba aún una hora y pico de luz, así que tal y como entré, salí, tras comer y beber, eso sí. Inicié el nuevo tramo con un corredor de Alquézar con el que había ido también un poco cerca de Bagueste; iba más rápido pero una parada técnica le había retrasado. De nuevo se fue, y de nuevo otra parada técnica le retrasó, y de nuevo me pasó,… Iba oscureciendo; me puse detrás de otro corredor un rato hasta que decidí parar a ponerme la térmica y el frontal. Tramo duro por el mal piso, y tendencia a subir, pero en cuanto podía, trotaba. Dejamos a la izquierda la Peña de Surta. 


 No recuerdo en que pensaba. Iba sólo, viendo un par de frontales separados algo delante. Iba bien. Tras una revuelta, de repente, apareció el Collado de Pedro Buil, nuevo puesto de control. Qué subidón. Km. 75,6.
Cuando iba a salir, un corredor preguntó si salía alguien, y yo contesté que sí. Es bueno ir acompañado de noche. David, de Barbastro. Un fiera que venía del UTMB y corría esta carrera por cuarta o quinta vez. Más rápido que yo, pero este año con poca motivación, dijo. En este tramo el recorrido tiende a bajar, aunque hasta el último trozo hay subidas; pero el terreno no es del todo malo y a veces hasta bueno, así que en cuanto la cosa no picaba para arriba, nos obligábamos a trotar. En honor a la verdad, era yo el que más veces proponía correr, iba bien y si trotas los kilómetros pasan antes,… Parece que falta poco, pero aún quedaban veintitantos…Si puedes, hay que trotar, si no se hace eterno,…Me sentía fuerte, dentro de lo que cabe. Llegamos a Mesón de Sevil. Alguien me deslumbró con un foco y me saludó. Era Fran,…No lo esperaba allí. Que tío, la currada que se pegó para sacar fotos en diversos puntos,…Un corredor decía que abandonaba allí, y…abandonó. Km. 83,8.

Nosotros salimos sin mucha demora. Pista descendente a la Ermita de la Viña. A trotar. De vez en cuando parábamos. A David no le entraba la comida y me pedía coca cola y se reponía. Y a trotar de nuevo. Me invitó a irme sólo, pues vio que yo quería correr más. No me lo planteé. Se va mejor acompañado,  charlas, te animas, y ¿qué iba a ganar?,… ¿minutos?,… además, jeje, su frontal era una pasada. El mío ya iluminaba poco y no encontraba las pilas de repuesto en la mochila. Llegamos al giro de 180º donde el año pasado dudamos con Marcos. Luego subida tendida, avituallamiento sin personal,  y bajada a la Ermita. Allí comienza un sendero que baja a un barranco. Ahora David se puso delante y marcó un buen ritmo de bajada. No pensaba correr por aquí. Luego la subida, andando, parecía no acabar.  Al fin llegó el llano y trotando por una pista alcanzamos el asfalto. La subida desde la carretera al centro del pueblo es empinada, pero aceleré, el control estaba tan animado como el 2013. Qué bien entró el chocolate con bizcocho,…David llegó unos segundos después, pero no quiso chocolate. Km. 97. Nos quedaban 5,6 kms… Ahora sí, faltaba poco,…



Sin mucha demora, salimos para afrontar la última subida. Por pista se sube casi a la Ermita de San Gregorio. Me puse a caminar, pero a fuerte ritmo. David venía por detrás. No miento si digo que yo hasta hubiera trotado un poco. Pero llegamos arriba, y los dos nos pusimos a correr   descendiendo por la pista. Así continuamos por el sendero que baja a Alquézar, ya veíamos la Colegiata. David se puso delante y bajamos,…deprisilla. Las ganas de llegar y, por qué no decirlo,…que venían por detrás varios frontales, (luego nos sinceramos,…je,je). Nos lanzamos por el sendero y luego ya por el  empedrado de las calles de Alquézar. Llegamos juntos, como tenía que ser.  Tras 18h. 08’ y 102 kms.. Y en bastante buen estado. Cansado, las plantas doloridas, pero muy entero.
PD: gracias a Monrasin, Fran ,  Sr. Ornitorrinco y por supuesto, Jesús Sanagustín, por las fotos.

Montaje fotos-música 

3 comentarios:

  1. ¡Impresionante experiencia Oscar!. Enhorabuena. Gonzalo :-D

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  2. ¡¡¡Felicidades Campeon!!! y no te ha quedado largo, incluso corto, ya me contaras cuando nos veamos.

    Un Abrazo

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  3. Gracias, vosotros porque no lo intentáis, que si no,...

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