lunes, 10 de noviembre de 2014

50ª BEHOVIA -SAN SEBASTIÁN (09/11/2014)



Por tercer año consecutivo me apunté a la Behovia-San Sebastián. Me animó a “tripitir” el que fuera la 50ª edición, y que el año pasado me quedé a medio minuto de rebajar la hora y media, de manera que el objetivo este año estaba claro.
            Quedamos en la estación Idoia, Miren, Iñaki, Aitor, José y yo, cada uno con sus tiempos en mente, sus nervios, sus historias,…pero bromeando y riendo todo el trayecto en tren. Este año apuramos un poco para no esperar después demasiado. Pero luego tardamos bastante en poder coger un autobús lanzadera, así que al bajarnos de él, Aitor y yo, “los del dorsal rojo”, íbamos justitos de tiempo. Tuvimos que despedirnos y trotamos hacia la salida. Vimos el globo de 1h. 30’ del tercer cajón rojo, y nos quedamos ya junto a él, aunque en realidad nos correspondía el primer cajón. Pero supusimos que estaría ya más difícil poder acercarnos a su globo. Hacía fresquito pero no frío.
Tras la cuenta atrás, comenzamos con la única idea seguir al globo de 1h. 30’. En algún momento pensé en adelantarme un poco para ir por terreno más despejado, pero preferí no hacerlo.  
            Javi, el voluntario que portaba el globo, nos llevó muy bien y se lo agradezco; controlando los ritmos siempre cercanos al 4:30, conociendo que hay que ganar el tiempo que se pierde en las subidas en las bajadas y llanos. Aún tenía ganas de animarnos y darnos consejos. Los primero kilómetros pasaron y sentía que aguantaba bien. Llegó la subida a Gaintxurizketa, que quizás se me hizo más larga que otros años porque iba pensando que todos los segundos por encima de 4:30 los tendríamos que recuperar bajando, y más miedo que las subidas me daba el tener que mantener ritmos altos en llano. Al llegar al km. 10 vi que llevábamos unos 20’ de margen. Íbamos  con el crono “controlado” y yo continuaba con las buenas sensaciones, las de ir a un ritmo que podía mantener. Eso sí, había que aguantar así. El tramo nuevo no es tan rompepiernas, pero tiene una subida corta y dura: Capuchinos. La Behovia no es una “casi media maratón” al uso; sus subidas y bajadas hacen que no puedas pretender llevar un ritmo constante. Aitor, por supuesto, también se mantenía ahí.
            Luego, hasta los pies del último alto, el terreno es más o menos llano y Javi nos impuso un ritmo casi constante un pelín por debajo de 4:30. Comenzamos a ascender Miracruz. Tras un tramo más largo pero más tendido enlazamos con el recorrido de otros años, cuando la cosa se pone más empinada. Seguía sin problemas al globo, pero no sin esfuerzo, apretando los dientes. Íbamos pasando gente “clavada”. Me acordé el primer año cuando por pleno Puerto de Pasajes  me pasó un grupete con el globo de 1:30 como una centella,… Esta vez estaba yo ahí dentro,… Coronamos el alto, y ya algunos pusimos un piñón más para lanzarnos hacia el Boulevard. El primer kilómetro y pico en bajada, luego la cosa pica ligeramente hacia arriba, y tras un último giro a la izquierda, la larguísima recta final,… Cuando quedaban 2 kms. ya comprobé que, salvo lesión, me iba a sobrar  tiempo, de manera que pude estar atento a la presencia de Ana y los chavales, que esta vez se pusieron más cerca de meta que de costumbre.  Los últimos metros no me lancé a darlo todo (tampoco me sobraba demasiado), no era necesario,…y pude saborear la entrada. Pese a las previsiones de lluvia, y que por la noche llovió, las nubes no descargaron ni una gota. Al final, 1h. 28’ 45’’. Objetivo conseguido. 

1 comentario:

  1. ¡¡Felicidades Majo!! se sabia que tal y como llevabas el año, lo podias realizar, lo que no le quita merito, ni indica que sea facil.
    Disfrutalo

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