lunes, 28 de abril de 2014

PICO DE LAS PEGUERAS desde Salinas (27/04/2014)



Participantes: Javier, Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 27/04/2014; soleado, cálido, frío arriba donde soplaba el viento.
Duración: 3h. 40’ al Pico de las Pegueras;  8h. 50’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.300 mts. al Pico de las Pegueras; 1.726 mts. la ruta total de 27,7 kms.
Dificultad: sin sendero desde los llanos; en la bajada no encontramos la senda, pista larga.


Aparcamos pasado Salinas de Sin, justo antes de un puente. Altitud de inicio: 800 mts. El destino escogido era el Pico de las Pegueras, que puede hacerse desde Sin, pero por alargar,…
Iniciamos la marcha por la carretera y al poco tomamos la GR19. La senda estaba limpia y en buen estado, asciende utilizando a tramos una pista. Javier hacía series, iba y venía. En 1h. 30’ alcanzamos los Llanos de Sebillún, una planicie herbosa con hermosas vistas del Posets y de las cimas del Macizo de Cotiella. Desde allí teníamos que afrontar el ascenso a la cima de Las Pegueras sin sendero claro. En el mapa estaba marcada una senda discontinua que se inicia en la pista que desciende a Sin. No vimos el desvío, así que reculamos, atravesamos los campos aledaños a los llanos y comenzamos a buscarnos la vida, entre erizones, boj y tramos de tupido bosque. Vaya embarcada,…avanzábamos lentamente, fuera de sendero, machacando las piernas y acribillados a arañazos. Tras bastantes penurias llegamos a la cresta salvando una pequeña muralla rocosa. 


Desde allí el avance fue menos malo, pese a que hasta poco antes de la cima, el piso seguía cubierto de erizones. Hicimos cima a las 3h. 40’. Altitud: 2.045 mts.  


            Almorzamos protegidos del viento, frío; arriba no se estaba bien. Observamos el terreno más asequible para ascender desde los llanos. Pero decidimos bajar por otra vertiente hasta Sin. Una pista llegaba a un repetidor sito en una cima cercana, y descendía tras múltiples revueltas a Señés y Sin. Sin embargo nosotros pretendíamos tomar una senda que, según el mapa, nacía en la pista y descendía más directamente a Sin por el Barranco de Chardal. Sin llegar a las antenas bajamos al barranco. El terreno no estaba tan vestido, era más herboso, aunque la cosa empeoraba conforme nos acercamos al torrente. Pero no dimos con la senda, o no existía ya,…y decidimos ascender a la pista remontando una ladera muy empinada. 

Y nos tocó descender enteramente por ella, pues tampoco vimos en su borde el nacimiento de la senda. Tras un largo recorrido, poco antes de Señés pudimos tomar la GR19 que nos bajó a Sin y por el mismo GR ascendimos a los llanos de Sebillún. ¡Vaya vueltecita!
 Desde los llanos, ya por el camino de ida, regresamos al coche. Aún nos despistamos un par de veces teniendo que recular algunos metros. En total: 8h. 50’ de ruta.

lunes, 21 de abril de 2014

PETRAFICHA Y QUIMBOA ALTO DESDE Guarrinza (19/04/2014)



Participantes: Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 19/04/2014; soleado y cálido, viento fresco arriba.
Duración: 2h. 34’ al Petraficha;  3h. al Quimboa Alto. Ruta total de 5h. 21’.
Desnivel y longitud: 1.044 mts. al Petraficha; 1.064 mts. la ruta total de 13,37 kms.
Dificultad: pala de descenso del Quimboa al collado muy empinada pero con nieve en buen estado.

Al fin me calzaba las botas de montaña este 2014, si exceptuamos la temporada de raquetas. La excursión elegida fue la típica primaveral por los Valles Occidentales, que por cierto en el 2013 nos saltamos. Esta vez, Petraficha y Quimboa Alto desde Guarrinza. Altitud de inicio: 1.225 mts.
Comenzamos ascendiendo por un sendero que remonta una colina herbosa, dejando a la derecha el trillado camino al Ibón de Acherito. El inicio está marcado con carteles que señalan  hacia Zuriza.  Luego la senda tiene varios ramales y hay que tener clara la dirección para no despistarte y seguir hacia el Collado Anzotiello, más a la derecha, en lugar del Collado de Petraficha, a la izquierda del Chipeta Alto. Pasamos junto a un refugio y continuamos bajo los paredones del Chipeta. Comenzó a aparecer la nieve, pero había huellas y el ascenso no se hizo excesivamente pesado. Alcanzamos el collado sin problemas.  Desde él, nos tocó descender unos metros hacia Zuriza realizando una media ladera para encaramarnos a la cresta evitando los escarpes sur del Petraficha. Ya en el cordal giramos a nuestra derecha y remontamos la pendiente final hacia lo que creímos la cima. Tras algunas fotos decidimos almorzar en el Quimboa. Continuamos caminando cerca del filo, evitando algunas cimas secundarias y las cornisas. Estas montañas están formadas por pendientes herbosas al este que caen a saco hacia el oeste, murallones rocosos verticales. A tramos sobre nieve, a tramos sobre hierba, llegamos a la segunda cima. Llevábamos 2h. 34’. Altitud: 2.185 mts. 

Nos dimos cuenta que ese era el Petraficha, y que más adelante teníamos la cima del Quimboa. De manera que continuamos y tras pasar otra cota secundaria, al fin la pisamos, tras 3h. de marcha.  Altitud: 2.180 mts.


             Almorzamos  resguardados del viento frío que se había levantado, y nos dispusimos a descender. La idea era hacerlo por el Collado Anzotiello. Continuamos por el cordal en ligero descenso, y lo abandonamos tirándonos casi directamente al collado por una pala nevada bastante empinada. Un poco antes un grupo había aparecido en el cordal. Para evitar los primeros metros más verticales realizamos una “c” y después al contrario, no seguimos las huellas  de las eses sino que nos lanzamos directamente, la nieve estaba blandita. Desde el collado continuamos  bajando, pisando nieve, más que a la subida. Después ya seguimos el sendero herboso que se juntó con el de ida  pocos metros antes de llegar al aparcamiento. En total, 5h.  21’ de ruta.




Mis fotos

lunes, 14 de abril de 2014

VII OSAN CROSS MOUNTAIN (13/04/2014)



  Ya era la tercera vez que me ponía en la línea de salida de la Osan Cross Mountain. En el 2013 me dije que al año siguiente volvería a intentar bajar de 2h. Y ahí estaba. Un domingo de Ramos espléndido, soleado y cálido. Con más kilómetros que el año anterior pero menos montaña, menos desnivel en las piernas. Tenía ganas de “correr” la carrera, un poco por eso y otro poco por miedo, no me decidí a sumarme a Javi y compañía en su reto de venir corriendo desde Huesca.
 Antes de salir, me junté otra vez  con los “Andandaeh”, que están en todas las carreras y son multitud. Era el único representante de Os Andarines. Pero tras dar la salida, cada uno a su marcha,… No me coloqué muy atrás para evitar los tapones iniciales. Y efectivamente hasta la primera subida fuerte pude correr. Luego ya hubo que alternar, pero porque lo pedía el cuerpo: caminar y trotar,…Pasamos la primera tachuela, descendimos algo, atravesamos varios riachuelos, y ascendimos la segunda, caminando pero deprisa. Nuevo descenso y llegamos al primer avituallamiento, al comienzo de la subida larga. Tenía la sensación de haber ido más rápido que otros años. Comenzamos la ruta de las ermitas.
 Al inicio, como la pendiente es menor, se corre, después comienza a inclinarse la cosa y a ponerse más pedregoso a tramos, y caminé. Más o menos calculo que como en años anteriores. Atravesamos el río y las piedras aumentan y me pegué bastante rato andando y no tan deprisa como otras veces. Sentí que notaba la falta de desnivel. No se puede estar en misa y repicando. Si se prepara una maratón de asfalto, no se puede pretender estar tan fino para subir a Santa Orosia como si se hubiera hecho montaña,… Pero en fin, vamos a disfrutar del entorno. 


 Pasamos bajo la cascada; me fastidió la foto un pesado que no contento con que le hicieran una, se clavó delante del fotógrafo varios segundos ¿no sabía que venía gente detrás o qué? Así que frené en seco para poder salir. Cómo pica para arriba este tramo de las ermitas,… lo caminé casi todo. Picaba para arriba como todos los años, pero creí recordar que otras veces corría algún tramillo. Al fin llegamos al llano y se agradeció correr un par de kilómetros por buen piso. Me paré en el avituallamiento y bebí medio vaso de agua, medio de isotónica, y medio de cola,…Ahora tocaba el tramo más pesado, esa subida tendida que no acaba nunca y que preludia el descenso,…Menos mal que allí está siempre Ramón haciendo fotos y distrae un poquillo. Él y las vistas del Pirineo nevado. Este tramo si lo corrí entero. Bien,…


   Comenzó el descenso, pedregoso y delicado. Las piernas no las tenía para alardes, y tampoco soy de los que bajan volando, así que mientras adelanté a tres o cuatro, me pasaron el doble,… Decenas de eses que no acaban nunca,…Lo peor de la bajada es que al terminar, las piernas están agarrotadas, y por el llano parece que te van a fallar. Hacía tiempo que tenía claro que de bajar de dos horas, nada, pero quedaban dos kilómetros y ya había que darlo casi todo. Y así lo hice, aunque en Isún, a falta de un kilómetro, aún me paré a beber en el último avituallamiento, la cosa no iba de unos segundos. Pero mucha gente no paraba y me pasaron como balas. ¡Hombre, allí estaba el “pesao” de la foto,…! Tira para delante, majo,… Y nada, unos minutos después entraba en la meta de Osan. Al final, 2h. 04’ 33’’. Bueno,…al menos mi mejor marca,…Ya no me propongo nada en esta carrera para el 2015.
         


Fotos cortesía de Monrasin y Andandaeh.

lunes, 7 de abril de 2014

I KDR TRAIL CRESTAS DEL BISONTE (06/04/2014)



Primera edición de una nueva carrera por los montes de los alrededores de Zaragoza. Animado por varios compañeros de fatigas, la comodidad del desplazamiento y el obligarme a empezar a meter desnivel y kilómetros de cara a otros objetivos hicieron el resto. Allá que fui.
            Cada vez somos más en este mundillo, pero aparqué y de cada tres coches, de dos salía alguien que conocía, de trato o simplemente de vista de otras lides.  Me junté con los Andandaeh, que eran multitud, también vi Corredores del Ebro, a Angel con los Trials,…¿Dónde estaban Os Andarines? Al final aparecieron Luis y Enrique. Alberto había causado baja. Vi alguna camiseta más con el rayito, pero no les conocía.
            Apartado de excusas: cero. Esta vez no hay. Menos desnivel acumulado esta temporada del que quisiera, apenas he hecho montaña quitando raquetas por Astún, pero eso es lo que hay y lo que habrá, si no es por una cosa será por otra. Ni resfriados, ni lesiones,…
            Objetivos: “disfrutar” y comenzar a darle caña a las piernas. Intuía que el tiempo rondaría las dos horas. Pero eso dependía bastante del terreno,…
             Puntualmente dieron la salida y comencé intentando regular, pues no las tenía todas conmigo. Los tramos estaban marcado con carteles. El primero que vi, rezaba “ El Muro”. Un detalle que me gustó mucho. En realidad me gustó todo de la organización: oredn y concierto, muchos voluntarios animando, muchos fotógrafos, buenos avituallamientos,… “Cuasiperfecta”.  Sigamos con la carrera. Íbamos por “El Muro”: con ese título, poco que añadir.


 Estábamos trotando por los montes al sur de Zaragoza, muelas y lomas bajas en altitud, cuestas cortas pero empinadas, piso arenoso, árido. Terreno rompe piernas. Ya sentí que se me iba a hacer más duro de lo pensado, los kilómetros pasaban despacio. En las subidas corría poco nada y caminaba mucho. Y si se empinaba la cosa, incluso caminando se oían multitud de resuellos, entre ellos el mío. Llegamos a una pista de bajada. La gente empezó a volar. 


Pasamos junto al molino eólico de Cadrete. Y nos metimos en el Barranco de “ Las Almunias”. Tramo largo, buena senda más o menos llana, pequeños subes y bajas. Vamos cómodos dentro de lo que cabe, en hilera, salvo uno que se empeñó en pasarnos uno a uno jugándose los tobillos; me recordó a esos coches que adelantan en las curvas y yendo en caravana (¿se creen que van a ganar mucho tiempo o qué? que adelanten en las rectas,…). Aparece otro cartel: “Los Fantasmas”.  Y aparece la segunda subida fuerte de la jornada. En general comenzamos a caminar, excepto algún valiente. Yo casi tenía ganas, de caminar, digo. Alcanzamos “La Plana”, y nos lanzamos de nuevo hacia abajo por una pista, pero al poco nuevo repecho y comenzamos a crestear, “Las Crestas del Bisonte”. Aquí me vine arriba, me lo pasé hasta medio bien,… 

¡qué digo,…bastante bien! Algunos iban prudentes, yo tampoco bajo como un kamikaze, pero aun así iba adelantando. La bajada final, “El tobogán”, con arenilla suelta, y a estas alturas de carrera, era para tomársela con cuidadín. Pero fue divertida. 

Alcanzamos las afueras del pueblo, y el asfalto. Ya quedaba poco,…pero cómo han crecido estos pueblos,… aún un par de kilómetros hasta el centro, en el que está situado el arco de meta. Hacía un rato que me había dado cuenta que no iba a bajar las dos horas, así que eché el resto pero sin abusar,...Al final, salieron 2h. 04’ 41’’ para los 20,35 kms. y 550 mts. de desnivel positivo. El 126 de 300 inscritos. La medalla es bonita, un bisonte color bronce,…Tras la meta me saludó Luis: 1h. 43’,…qué campeón,…

            Una carrera durilla y bonita. Para repetir si las fuerzas y el calendario lo permiten.