lunes, 28 de julio de 2014

GRAN TRAIL ANETO POSETS (26/07/2014)

Esta vez fue que no.
Datos: en Benasque, km. 58 y con 3.700 mts de desnivel salvado, decidí parar. Me quedaban 50 kms.  y 3.300 mts de desnivel.  Llevaba 17 horas. El límite para realizar el Gran Trail es de 38. La segunda parte es menos dura, más corta y pese al cansancio se suele hacer más o menos en el mismo tiempo.
Es decir, hice lo que se llama La Vuelta al Aneto, que coincide con la carrera de segunda distancia; la que hice el año pasado, aunque este han variado algo el recorrido y el sentido (personalmente, creo que más duro).
En la Vuelta al Aneto predominan los bloques de granito incómodos, sin senda en muchos trozos o mala.
El segundo tramo, la Vuelta al Posets, se transita casi toda por senda.
Engaña el kilometraje, no es como otras ultras de 100 kms. es mucho más lenta por el terreno ( y utilizo lenta porque no quiero entrar en dureza etc para minusvalorar otras carreras ni mucho menos, yo de hecho las muy muy corribles no me gusta porque no soy un corredor rápido). 

¿Por qué paré?
Los que no tengáis ganas de leer, quedaos con que estaba cansado y no tenía ganas de tirarme otras 17 horas subiendo y bajando. La carrera me ganó. Otra carrera será, otra vez será. O no.

Para los más curiosos. No tenía lesión alguna, no me dolía nada de manera preocupante, ampollas cero, sueño no,; eso sí, estaba cansado, las piernas protestaban las subidas y les costaba trotar con ligereza; aunque ¿qué se puede esperar tras 17h. de granito? Pero mi cabeza, entre parar en Benasque a 10’ del hotel, o continuar, se rindió. Ya se rindió en Ballibierna, bajé habiendo decidido que en Benasque paraba.
Por qué se rindió es lo que no tengo del todo claro, pero lo intuyo.

Empecé a retirarme esos días antes de la carrera en las que coges el libro de ruta y vas haciendo estimación de los tiempos. En este tipo de carreras yo salgo a acabarlas, pero siempre haces una estimación para luego en carrera pensar si vas mejor o peor de lo estimado. Y cómo vas dejando atrás los tiempos de fuera de control. Y ahí la cagué,… Estimé llegar a Benasque en 14:00 más o menos. Estimé unas 29 horas de carrera. Cuando intuí que serían algunas más,…cuando en Ballibierna calculamos e intuimos que hasta Benasque serían alguna más,…mi cabeza pensó que iba mal de tiempo, que algo no iba bien, que tampoco iban  a ser 29-30 horas sino algunas más, y mi cabeza dijo “no”.  Cuando sentí que  podría caminar y sólo trotar en tramos concretos, ni siquiera en todos en los que el desnivel y el piso lo permiten, mi cabeza dijo “no”.
(El desfase más importante entre la estimación y el tiempo real, se dio en un tramo nuevo, que era  más corto que el año pasado, pero que resultó más lento y duro porque en lugar de senda pedregosa, se convirtió en una sucesión de subidas y bajadas entre bloques de granito).
Muchos de los que pasaron a las 17h. por Benasque acabaron, en 34 h. , en 35 h. Y creo que acabaron en esas horas entre otras cosas porque sabían que iban a acabar en esas horas. Y ese era nuestro tiempo. Y ese hubiera sido nuestro vagón bueno, en el que íbamos, pero en el que teníamos que haber ido convencidos de que era el nuestro, no de que íbamos mal.
Creí apuntarme a una ultra un poco más larga que las otras, que me iba a costar 29 h. en lugar de 18 h. pero esta es bastante más larga, casi el doble de larga,… en tiempo de ejecución aunque no en kms. Mi cabeza no la tenía preparada para 35 h., la tenía para 29, 30, no más.  Me mentalicé para el caminar-trotar  en porcentajes similares a otras ultras, y no; en ésta el % de caminar sube y el % de trotar baja. Así que mi cabeza falló, pero porque “la entrené” mal.

Si la carrera no hubiera pasado por Benasque, casi seguro hubiéramos ido avanzando, porque la cabeza piensa que siempre hay tiempo de retirarte en el siguiente control si no vas fundido del todo, y así vas pasando controles y controles,…y llega un momento que te vienes arriba cuando ves que puedes conseguirlo.  Otra cosa es que esté seguro de que hubiera acabado, eso ya no lo sé.
 De hecho en el Refugio de Coronas, ya había decidido parar en Benasque, y hubiera podido bajar en autocar, pero no, dijimos que preferíamos seguir para completar la Vuelta. Y trotando y andando hasta Benasque tiramos 13 kms. Claro que 50 no son 13, pero con la misma filosofía, hubiéramos ido de control a control si la carrera hubiera ido acercándose a meta, y poco a poco te plantas en que te quedan 13 pero para el final, no para el paso intermedio,…
 Porque físicamente,… Si subiendo Ballibierna íbamos lentos, bajando de Coronas trotamos, digamos bastante,… a ese ritmo de caminar y trotar hubiéramos acabado en tiempo. El granito castigó, pero eso es lo que hay,…Las plantas, tras pisar tanto granito estaban doloridas, pero dentro de límites normales y aguantables,… 
De hecho al día siguiente no me dolía nada especialmente,… A las 48 h. no tengo apenas agujetas ( hombre, se nota que no he estado en el sofá el fin de semana, pero vamos, igual que tras una excursión de montaña,…). 
Me duele la cabeza, y no me refiero a un dolor que una aspirina cure,...
Cabeza, es todo cabeza,…y falló. 
 Collado de Ballibierna. El "no" ya en la cabeza ( Foto de Ramón).


No hablo de comer ni beber porque no creo que eso influyera, comí y bebí. No tuve desfallecimientos. Lo mío fue apagarme poco a poco camino de Ballibierna  cuando vi el reloj y eché cuentas, y no pude resurgir de las cenizas al comprobar en Benasque que gente con nuestro tiempo seguía sin dudar. De hecho me extrañaba que lo hicieran,...

Hablo a veces en plural porque compartí toda la carrera con el gran compañero Jordi Dalmau (además de bastante con Manolo Berbe, titán, el sí acabó), pero a veces en singular porque sensaciones sólo conozco las mías.
 
" A partir de ahora, de 42 kms p'abajo",... ¿eh Jordi?... ¿o no?

martes, 15 de julio de 2014

PICOS DE LA FORQUETA desde Biadós (12/07/2014)


 

Participantes: Javier, Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 12/07/2014; día totalmente soleado al inicio, algunas nubes luego; fresco arriba.
Duración: 3h. 15’ a la Forqueta SE; 3h. 40’ a la Forqueta; 7h. la ruta total.
Desnivel: 1.327 mts. a la Forqueta SE; 1.360 mts. acumulados en la ruta total.
Dificultad: cresta sencilla no muy aérea, con trepadas fáciles si se siguen los hitos.



Nueva visita al macizo del Posets, pero por la vertiente oeste. Aparcamos casi al final de  la pista que lleva a Biadós; al borde, pues el aparcamiento estaba abarrotado. Altitud: 1.750 mts.

  
Iniciamos la ruta siguiendo las marcas GR. En una bifurcación desechamos el ramal que asciende al Collado de Estós y continuamos a la derecha, hacia el Collado de Eriste, descendiendo para cruzar el río Cinqueta de Añes Cruces por un puente. La senda asciende entre bosque y buen piso. Tras un corto llaneo ya por zona despejada y cruzar un torrente, se empina de manera importante. Avanzábamos a la izquierda de la barranquera. Llegamos a la bifurcación hacia los Ibones de Millars. Nosotros seguimos las señalizaciones GR, a la izquierda, por un sendero mucho menos marcado y que remonta  terreno herboso escalonado muy empinado. Envidia me dio el sendero más marcado y de menor inclinación que lleva a los lagos. Luego, ya por terreno pedregoso, el sendero asciende bajo las paredes del Pavots hasta alcanzar un pequeño rellano entre ellas y un espolón, siempre por la izquierda. Desde allí ya pudimos ver cercano  el Collado de Eriste y la pala que nos quedaba, nevada. Bajaban unos corredores de Peña Guara reconociendo el terreno para una carrera de finales de julio,…Descendían sin crampones, así que Jesús y yo no nos los pusimos; Javier sí, unos ligeros para zapatillas. Salvamos el desnivel que nos quedaba y alcanzamos el Collado.
Desde el puerto, fuimos ascendiendo siguiendo los hitos y sin problemas hasta la horcada intermedia entre las dos cimas. Algunas trepadas y tramos de cresta sin dificultad y no excesivamente aéreos ni expuestos. Optamos por ascender primero a la cima Sureste. Los mojones evitan un gendarme por la derecha. Javier y Jesús fueron por la cresta, yo siguiendo las marcas.  A las 3h. 15’ de marcha hollábamos la cima. Altitud: 3.004 mts. Un montañero llegó y nos preguntó si íbamos a hacer la cresta hacia el Espadas y Posets, le dijimos que no. Allá que tiró él solo.



Tras descender a la horcada, un corto tramo de cresta fácil nos llevó a la cima principal. Levábamos 3h. 40’. Altitud: 3.007 mts.  


Almorzamos allí. Vimos al compañero salvar la parte más difícil de la cresta. Jesús y Javier ya tuvieron envidia,… La bajada, sin novedades, por el mismo itinerario de subida, hasta llegar al coche tras 7h. de marcha. 

 

viernes, 11 de julio de 2014

PICO POSETS Y DIENTE DE LLARDANA desde Espigantosa (05/07/2014)



Participantes: Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 05/07/2014; nubes, niebla a partir de la Canal; fresco arriba; cortas ventanas de sol.
Duración: 4h. 30’ al Posets; 6h. 30’ al Diente de Llardana; 10h. 03’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.947 mts. al Posets; 2.111 mts. acumulados en la ruta total de 18,03 kms.
Dificultad: crampones para la Canal; terrazas fáciles pero muy inclinadas y expuestas al Diente.

Los refugios de montaña, entre otras cosas, permiten dividir largas ascensiones en dos etapas. La primera te lleva desde el aparcamiento al refugio, generalmente por la tarde. Se reposa, y al día siguiente, madrugando menos que desde casa, comienzas la segunda etapa de la ascensión: más temprano, con parte del desnivel ya salvado, un recorrido más corto y más día por delante. Pero he aquí que Jesús, que cuántas veces habrá dormido en el suelo y en vivac,…dice “que no se duerme en los refugios”,…y prefiere hacer las rutas de tirón,… ¡vaya, hombre!,… Así que comenzamos a caminar desde el aparcamiento de la Cascada de la Espigantosa. Altitud: 1.511 mts.  
El camino cruza el río para comenzar a ascender por buen sendero. Tras un tramo más tendido y con buen piso, otro en fuerte ascenso y terreno ya más abrupto nos dejó en el Refugio del Forcau o Ángel Orús. Llevábamos 1h. 15’ y ya unos 500 mts. de desnivel. Paradica y a seguir.
Reanudamos el ascenso por el sendero GR. En la bifurcación Estós-Biadós seguimos por la segunda hasta un pequeño rellano herboso tras cruzar un torrente por un puente de metal. Allí hicimos una pausa para un tentempié. Apareció un francés con la casa a cuestas. Nos preguntó por el Posets y le indicamos el desvío, pues estábamos justo donde se separa el ascenso al Collado de La Forqueta de la ruta al Posets por la Canal Fonda. Ya podían poner algún cartel, tan sólo está pintado en una piedra,... Si no nos pregunta, va hacia La Forqueta de cabeza,…Teníamos la moral baja, pues el cielo estaba encapotado enfrente nuestro, y la Canal Fonda sumida bajo la niebla, y muy gris,…Hacia La Forqueta pintaba parecido, así que ni nos planteamos el “plan B”. A los pies de la Canal nos calzamos los crampones, pues apareció la nieve. Bastante pendiente pero había huella y con crampones se avanzaba sin peligro. Al llegar al collado superior se terminó la nieve, ya nos lo había advertido un montañero que descendía. Así que crampones fuera y tocó remontar una penosa y empinada pedrera hasta la cresta. No resultó ser tan penosa, aunque debido al desnivel acumulado teníamos que parar de vez en cuando a tomar aire. Poco a poco la remontamos. Nos íbamos cruzando con los que bajaban,… Ya en la cresta, avanzamos sin dificultades hasta que apareció la cumbre. Y digo apareció porque eso es lo que ocurrió, la niebla sin ser muy espesa, no dejaba ver más de 20 metros. En 4h. 30’ estábamos en la segunda cima de los Pirineos, el Posets o Llardana, de 3.369 mts.


             Almorzamos refugiados tras un murete. Jesús me retuvo más rato del que yo hubiera querido, pues sin tener frío, tampoco se estaba demasiado a gusto. Debía de tener la esperanza de que escampara. Compartimos murete con un grupo de tres que también venían desde La Espigantosa.
            Iniciamos el descenso. A mitad de pedrera, empezó a aclarase a ratos y a zonas, y aún pudimos ver el Llano de los Ibones, parte de la cresta hacia el Espadas,…Y abajo cada vez más claro, el Diente de Llardana. ¿Cómo no acudir a su llamada?. Desde el collado remontamos los apenas 100 metros de desnivel por terrazas herbosas muy empinadas y expuestas; no presenta dificultades, simplemente hay que ir con cuidado de no resbalarte. Tras alcanzar la cresta, enseguida se llega al punto más alto sin mayores problemas. Altitud: 3.085 mts. Yo, porque había leído que no era difícil, si no, no voy, parece inexpugnable. Tuvimos suerte y estaba despejando algo más, pudiendo ver Eristes, Cresta Posets-Espadas,…aunque la cima del Llardana se resistió y apenas se dejó ver unos segundos.

            Jesús quería comer algo, yo le dije que sí, pero en el collado. Descendimos con cuidadín y antes de ponernos de nuevo los crampones nos metimos combustible al cuerpo. El francés ahora bajaba del Posets y nos miraba y miraba el mapa,…Descendimos por la canal y ya a sus pies vimos que las nubes volvían a ganar terreno y a taparla,…No, si aún tuvimos algo de suerte,…La bajada al refugio, sin novedades. Y tras comer algo en su terracilla, descendimos “china-chana”, es decir, deprisilla, hasta el coche. En total, invertimos poco más de 10 horas.

jueves, 3 de julio de 2014

PICOS PETRECHEMA Y SOBARCAL desde Linza


Participantes: Jesús y Oscar.
Meteo: más sol que nubes, temperatura suave y algo de viento fresco
Duración: 2h. 05’ al Petrechema;  3h. 30’ al Sobarcal; la ruta total 6h. 10’.
Desnivel y longitud: 1.029 mts. al Petrechema; 1.202 mts. al Sobarcal; 1.238 mts. la ruta total de 15,1 kms

Parece que fue ayer, pero hace ya la friolera de 6 años que desde el coche, aparcados junto al Refugio de Linza, estuvimos un rato viendo llover entre la niebla y tuvimos que desistir del ascenso al Petrechema. Ese día subimos al Cuculo. Esta vez el día estaba espléndido. Altitud: 1.337 mts.
Jesús impuso un ritmo exigente por las praderas que llevan al Collado de Linza; o eso o que yo no iba fino, por cansancio o porque me mareé como un pato (mareado) por las infinitas curvas de acceso a Zuriza. En un plis plas  nos plantamos en el Collado, en el que aparece una foto típica: Mesa de los Tres Reyes, Budoguía, Petrechema, Sobarcal y Mallo Acherito, de izquierda a derecha.
Sin apenas pausa, abandonamos el camino a la Mesa, tomando la senda la derecha que discurre por una media ladera de una lometa, y que pronto se planta bajo la vertiente oeste del Petrechema. Una ladera empinada pero sin dificultad alguna. Conmigo ya recuperado, afrontamos el arreón final para pisar la cima del Petrechema en poco más de 2h. Altitud: 2.366 mts.



            Bebimos y tomamos un tentempié, contemplando sobre todo la brecha profunda que se abre entre esta antecima (pues no deja de serlo) y la Aguja de Ansabère; no más de 10 mts. de ancho. Solo de ver una cuerda vieja utilizada para una reunión al final de la pared de la Aguja, daba ya grima. Jesús propuso dos opciones: La Paquiza Linzola o Sobarcal. Escogí la segunda. Descendimos la vertiente sur del Petrechema, más empinada que la de subida, hasta descender al Collado de Petrechema; varios franceses pululaban por la zona. 


Desde el Collado, seguimos un senderillo, que evita la vertical cara norte encarando la accesible vertiente oeste del Sobarcal. Nos dejó a los pies de la cima, acumulación de rocas entre las que hay que trepar un par de metros (muy fácil). En ella está plantada una última roca de metro y medio a la que, por supuesto, Jesús se subió, y yo me conformé con apoyar el pie como una bailarina estirando,…pero sin tutú,…Llevábamos 3h. 30’. Altitud: 2.255 mts. 



Aún sopesamos la posibilidad de tirar hacia el Mallo, pero la canal de acceso tenía nieve. Y aunque propuse volver por La Paquiza, no cuajó, estaba demasiado a desmano y además Jesús prefirió volver por la Foya del Ingeniero, precioso vallecillo semi escondido por el que serpentea un buen sendero que nos dejó, tras 6h. 10’ de caminata, junto al Refugio.