martes, 30 de septiembre de 2014

PEÑA OROEL Y VIRGEN DE LA CUEVA DESDE EL PARADOR (20/09/2014)



Participantes: Gabriel, Lucas, Virginia, Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y tiempo: 20/09/2014; día soleado y con temperatura suave.
Duración: 1h. 25’ a la Cruz de Peña Oroel;  2h. 20’ a la Virgen de la Cueva; 5h. la ruta total.
Desnivel y longitud: 538 mts. a la Cruz de Peña Oroel; 791 mts. la ruta total.

Aparcamos en el Parador. La pista asfaltada, sobre todo al inicio, está cada vez peor. Muchos coches estacionados pero tenemos sitio. Sin mucha demora, comenzamos el ascenso comandados por los tres “mayores”, Gabriel, Lucas y Miguel. Altitud de inicio: 1.186 mts.
Tras el primer tramo de ascenso, empiezan las curvas de herradura que están numeradas. Tuve que arrancarle de las manos a Pablo la piedra con el número 1, ya que se la llevaba. Han considerado un total de 33 y con los pequeños nos entretuvimos en descubrir dónde estaba el número, que han pintado sobre piedras sueltas, troncos, y rocas,…





Tal fue el ritmo que impusieron que nos plantamos en el Collado de las Neveras en  1h. 05’. Y sin pausa continuamos hacia la Cruz, a la que llegamos en 1h. 25’. 

Como íbamos bien de tiempo, decidimos bajar a la Ermita de la Virgen de la Cueva, pese a que yo advertí que se hace largo, el descenso y el ascenso posterior, y que está algo derruida. Sin parar más que para hacer unas fotos y sacar los bocadillos de Gabriel y Lucas, que fueron comiendo mientras bajaban, volvimos por nuestros pasos hasta desviarnos hacia la ermita por la senda indicada mediante carteles. Pablo tuvo una urgencia, y mientras las damas se quedaban con los pequeños, tuve que apresurarme para pillar al trío que bajaba escopeteado. Llegamos a la ermita a las 2h. 20’ de ruta. La entrada está casi taponada por rocas. Almorzamos en una mesa de cemento y los jóvenes se dedicaron a visitar la cueva, entrar en la ermita pese a nuestras recomendaciones, trepar,…

             Encaramos la subida, que con la tripa llena daba una pereza,…y tras alcanzar el Collado de nuevo, nos tocó descender por el sinuoso sendero. El piso estaba algo húmedo. A la subida no se notó, pero a la bajada había que ir con cuidadín. Sin embargo eso dio igual para la avanzadilla de tres, que bajaron casi corriendo,…perseguidos por Virginia que no dejaba de gritar que fueran más despacio. Los de retaguardia llegamos abajo a las 5h. de marcha.

lunes, 22 de septiembre de 2014

X PUYADA A OTURIA (Mi Puyada) 21/09/2014



La Puyada a Oturia la tenía apuntada entre las carreras pendientes. Unos días antes me decidí; pensé que me serviría de buen entreno para la Ultra de Guara y desde Jaca el desplazamiento es corto. No obstante no las tenía todas conmigo, me habían hablado de la dureza de la misma y comprobando la clasificación de otros años advertí que el número de inscritos no era elevado. Temía que sólo se apuntaran los buenos,…Pero a lo hecho, pecho.
            Como el sábado me dio pereza ir a por el dorsal, el domingo estaba ya una hora antes del comienzo. Hice tiempo tomando un café y haciendo los deberes, y me dirigí a la salida. Saludé a Ramón y Luis Angel, y hala, al control de firmas. Pasadas las 8:30 dieron el pistoletazo, común para los de la distancia larga y para los de la corta, la media maratón. Esto tiene un inconveniente, se supone que los de la corta salen más despepitaos si cabe que los de la larga. El dorsal es distinto (los de la media era morado), pero por detrás no lo ves... y no sabes si sigues a gente que va más deprisa porque tiene que “chuparse” la mitad  que tú,… Por las calles de Sabiñánigo el grupo se estiró, y cada cual tomó posiciones. Al poco empezamos la subida a la Sierra de San Pedro, bonito sendero entre bosque, pero que pica para arriba que da gusto,…A caminar se ha dicho, y luego a caminar –correr. Corriendo parecía que el isquio derecho quería molestar un poquillo y endurecerse. Pero pronto pasó, al aminorar la marcha en alguna subida. Tras culminar el monte de Santa Engracia, para abajo,…Notaba que íbamos deprisilla, nada que ver con el ritmo de las ultras, más parecía una carrera de esas de “veintipocos”. Llegamos abajo. Había avituallamiento sólido y pequé,… me tomé un gel,…yo, el antigeles,…Tocaba cruzar el río Basa. Allí estaba Ramón haciendo fotos. Vi a los de delante buscar por dónde vadear el río y fui  hacia ellos,…Ramón gritaba que qué hacíamos, que era solo agua,…  total que no hubo foto y al final tuve que meter los dos pies hasta el tobillo porque no había por donde evitarlo,…

Con los pies mojados comencé la subida larga. Primero llegamos a Osan, donde Luis Angel estaba haciendo fotos. Y seguimos hasta San Román. Ya iba casi solo porque aquí se desviaron los de la media (qué envidia). Les dije a los del control que si podía pintarme de morado el dorsal y tirar para abajo, pero me dijeron que nanay,… Sube que te sube por sendero íbamos ganado desnivel. Por aquí correr poco, algunos tramos me obligaba a ello para no caer en la tentación de caminarlo todo. Me pasó un compañero, pero desde atrás veía que más o menos mantenía distancia con el y con un grupete de cinco del que ya me sonaban las camisetas, no las caras: dos señoras y dos caballeros. No es que fueran todos juntos, simplemente la carrera había hecho que fueran cerca unos de otros. Todo acaba, y la subida de San Román al llano de Santa Orosia también acabó. Por cierto, amenizada al final con un gaitero. En el llano, pues eso, se llanea hasta la ermita, aprovechando para trotar (correr, lo que es correr,… eso ya había pasado a la historia). En el avituallamiento, tomé líquido, frutas secas,…y,…volví a pecar,…un segundo gel,…
            Qué poco paraba la gente en los puestos de avituallamiento. Todos mis predecesores habían salido ya, excepto un corredor de la zona que se estaba quitando piedrecillas de la zapatilla. Salí para afrontar el tramo de subida que nos quedaba hasta la cima del Oturia, con el compañero  detrás. En lugar de seguir la pista, se acorta fuera de sendero y luego ya se toma hasta San Cocoba. Poco después ya viene el desvío para encarar el cordal del Oturia.  Cómo se agarraba a los cuádriceps,…Pero como me junté con el grupete e incluso pasé a casi todos, iba animado. Llegué a la cima del Oturia en 3h. y algún minutillo. Y llevábamos 20 kms. No iba mal la cosa. El inicio del descenso, fuera de sendero, es terrible. Pues oye, aquí una de las damas bajó a un ritmo indescriptible,… ¿Cómo podía bajar así por semejante terreno?,…se nos fue a todos,… Yo seguía a un compañero de fatigas, el de la piedrecilla en la zapatilla. Llegamos al  inicio del sendero de bajada a Satué, donde había un puesto;  el resto se había quedado algo atrás y aparecieron cuando nos íbamos. Un voluntario nos dijo que teníamos suerte de que íbamos en grupete y podíamos hablar, que los demás habían pasado con cuentagotas…¿Hablar?,…y además “el grupete” se disgregó pronto:  a la kamikaze la he vuelto a ver en las fotos del pódium, llegó la primera; el que iba delante se adelantó una centena de metros, y a los de detrás tampoco les volví a ver,...la maldición del voluntario, para qué diría nada,…
            La bajada a Satué se hizo larga, larga,…si alguno lee esto y no es corredor pensará que las bajadas son el chollo de las carreras éstas,…pero no,….te machacan las piernas; aunque eso sí, dan cierto descanso a los pulmones.  En realidad llega un momento en estas pruebas que te viene mal subir, por los pulmones, bajar, por las piernas, y llanear, por las dos cosas,..
            Ahora tocaba subir a Isún y bajar a Osán, parece un trabalenguas,…pero en realidad era un “trabapiernas”, un auténtico rompepiernas de subes y bajas por margas. Llevaba como referencia al compañero de delante y ello me ayudaba a correr a tramos, a caminar otros,…De nuevo apareció Ramón y esta vez sí, hubo fotos y me animó, parece ser que iba bien de tiempo…Si tienes piernas puedes estar en 5h. y poco,…me dijo (¿o sería 5h. y pico?); yo le contesté que tenía piernas,…dos,…pero castigadas,…

Ya no me acuerdo si le vi antes de Osan o después, creo que antes,…y tampoco (lo prometo) si en Satué u Osán me tomé un tercer gel,… y pequé tres veces, como San Pedro, sí, que da nombre a la Sierra. Lo que sí recuerdo son tres cosas: una, que el que me precedía se me fue; dos, que al rato un voluntario me indicó el camino y me gritó que habían pasado 18,.. (¿sólo 18?) y tres, que volvimos a cruzar el Basa, esta vez sin apenas mojarme, y estando en el ultimo avituallamiento, apareció un corredor como un galgo,…no era siquiera del grupete mencionado,…se cogió un gel, sin agua y siguió como si le fuera la vida. Los del puesto supusieron que llevaría agua en el camel, porque un gel a palo seco,… y me preguntaron que si íbamos juntos. Les dije que no, pero que aunque hubiéramos ido juntos, hasta aquí hubiéramos llegado, porque a la marcha que salió,…
Siguió un rato  el sube – baja, por terreno árido, y te dejan ver Pirinarium  allá cerquita para luego, en lugar de tirar directamente hacia la meta y la gloria (me refiero la gloria en la que te quedas al acabar)  hacerte encarar el último ascenso a la Sierra de San Pedro. El voluntario que indicaba que tiráramos hacia arriba es el más odiado de la carrera. Yo desde luego le odié. Y eso que ya lo sabía. De nuevo los cuádriceps al poder, y tras unos 34 kms. la cosa no está para estas alegrías,… pero mira por donde allí delante cerquita vi al galgo del avituallamiento y me animé; de hecho subiendo me puse detrás, a unos metros de cortesía. Un par de voluntarios arriba en el control te avisaban de que la subida se acaba; este puesto se lo dan a los que mejor se han portado durante el año,…creo que reciben hasta besos. Un pequeño tramo más bien llano y a bajar,…Bajaba como Heidi y Pedro por las praderas pero,…upsss, de repente noté que los músculos de la pierna izquierda los  tenía a puntito de caramelo, un paso anormal por lo que sea y la cosa parecía que  iba a agarrotarse. Aminoré un poquillo. Había que apuntar. Se acabó el bosque y se acababa la Puyada. Pero antes un trocillo de pista semiasfaltada por donde los isquios volvieron a avisar. Una voluntaria en la entrada de Sabiñánigo daba ánimos con unos gritos espeluznantes. A la entrada de Pirinarium  me tropecé y casi fui al suelo,…hubiera sido de chiste. En 5h. 24’ después de la salida, cruzaba la meta.  Puesto 20.

Epílogo:
Me costó varios minutos cambiarme de calzado y calcetines; cualquier intento de estirar las piernas me agarrotaban los músculos que amenazaban con subirse, bajarse o yo que sé,  los isquios sobre todo. La estampa era de risa, con el calcetín seco colgando de los dedos sin poder introducirlo por completo. Hubiera sido lamentable tener que decir a alguien que me los pusiera,… Temí no poder  conducir, pero al final estirando los brazos pude acabar la faena. No sé el porqué (me refiero porqué este día sí, y otros con muchas más horas de navegación no,…). Me hidraté bien, comí, bebí,…quedan dos opciones: haber ido demasiado deprisa  para mí, o haber entrado poco. O que esto es la Puyada al Oturia, una carrera sólo para los buenos,….


domingo, 7 de septiembre de 2014

DE CANFRANC ESTACIÓN A JACA ( Camino de Santiago) 25/08/2014



Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y tiempo: 25/08/2014; sol, calorcito.
Duración: 55’ a Canfranc; 2h. 05’ a Villanúa; 4h. 15’ a Castiello; 7h. 05’ la ruta total a Jaca.
Desnivel y longitud: 223 mts. de subida y 598 mts. de bajada acumulados en la ruta total de 23,36 kms.

 Hace ya ocho años, en 2006, realizamos un primer tramo del camino de Santiago aragonés con el grupo Esbarre. Llegamos a Canfranc-Estación desde Somport. En realidad comenzamos la etapa antes,  en Les Forges d’Abel, en Francia. Hace tiempo teníamos la intención de continuar al menos hasta Jaca.  Y hoy nos decidimos, con los chavales. Era una etapa larga pero en ligera bajada… Nos desplazamos desde Jaca y dejamos el coche enfrente de la antigua estación de Canfranc. Entramos en Información y Turismo para sellar nuestras credenciales, y adquirimos otras para los chavales. Tras sellarlas, nos preparamos y comenzamos a caminar.
Después de un primer tramo junto a la carretera, el camino la abandona para internarse en bosque por un bonito sendero, bien trazado y con buen piso blando, de los que resultan muy agradables. Con tendencia a perder altura pero con subes y bajas, casi sin enterarnos llegamos a Canfranc-Pueblo. Llevábamos unos 55’.  Allí bebimos agua de la fuente sita junto a la iglesia y continuamos dejando atrás las calles del pueblo para cruzar el Puente de los Peregrinos y seguir por sendero, algo más descubierto pero muy agradable también. Cruzamos por debajo de la carretera un par de veces y ya pisando terreno más pedregoso y más seco nos acercamos a Villanúa. Antes de llegar a sus calles pasamos por la entrada de la Cueva de las Guisas. Entramos al pueblo en 2h. 05’.


Nada más entrar en Villanúa, hicimos una parada para beber y comer algo. Los chavales iban muy bien. Aunque Jorge a veces se quejaba algo de la garganta. Tras la pausa, continuamos junto a la carretera y después por una pista que discurre paralela a ella. Fue un tramo más aburrido. Menos mal que íbamos contando las flechas amarillas pintadas a lo largo del camino, pues habíamos hecho “una porra” al respecto. Después de cruzar la  carretera pasamos junto a una colonia salesiana y se asciende casi hasta Aratorés. El cansancio y algo de aburrimiento por lo monótono del camino comenzaba a aparecer en los pequeños, sobre todo en Jorge que se seguía quejando de la garganta. Así que comenzamos a canturrear el “carrasclas” para entretenernos.



Tras transitar unos metros por la carretera que desciende de Aratorés, se continua por un camino pedregoso y seco, nada que ver con el primer tramo hasta Villanúa.  Asciende ligeramente y luego va descendiendo hasta llegar a los arrabales de Castiello de Jaca. Llevábamos unos 4h. 15’ de camino. Descendimos por la calle de Santiago, bebimos agua en un par de fuentes, y ante el apetito y las ganas de descansar de los pequeños decidimos comer en un parquecillo antes de atravesar la carretera. Jorge definitivamente estaba algo pachucho. Pablo y Ana cansadetes. Miguel iba como una rosa.  Comimos y descansamos un poco. Aunque excepto a Jorge, al resto pareció desaparecerles el cansancio por lo que enredaron mientras comían… Cruzamos de nuevo la carretera y paramos otro poco al llegar al puente que atraviesa el xxx. Lugar en el que muchas otras veces  hemos estado de visita, permaneciendo un buen rato tirando piedras y atravesando el río por las antiguas piedras colocadas a tal efecto.
El calor apretaba, así que decidimos proseguir para terminar cuanto antes. Entreteniendo a los chavales con juegos para que no se aburrieran de caminar, avanzábamos poco a poco. Pasamos por varias casas conocidas: la del desvío a Bergosa con su figura del peregrino y su fuente, la del centro ecuestre, una casa rural,….el Puente de las Grajas,… en cada sitio hacíamos una pequeña parada par alentar a los chavales, beber un poco y tomar aire.
Al fin, tras el último repecho que sube de la Ermita de San Cristóbal, llegamos a Jaca, al Paseo de las Canteras, donde se ubicaba el antiguo Banco y Árbol de la Salud en el que tantos peregrinos se sentaban a recobrar fuerzas y reponerse. Habíamos tardado 7h. 05’ desde Canfranc Estación. Unos 24 kms. Un etapón que los pequeños habían aguantado con un mérito enorme, sobre todo Jorge con sus anginas (al día siguiente se las diagnosticaron).  Todos llegamos cansados, eso sí. Y se hace largo por aburrido el tramo de Villanúa a Castiello. Ese fue el peor. De hecho ya lo sabíamos.
  



Como apunte final, al día siguiente realicé el recorrido en sentido inverso para recoger el coche. Invertí algo menos de 2h. 30’. Sin contar paradas para beber y “desbeber”, 2h. 19’. Y contabilicé según el GPS unos 23, 36 kms. Eso sí, con los desniveles con signo inverso,...

miércoles, 3 de septiembre de 2014

DOLMEN DE LAS 10 CAMPANAS desde Villanúa (21/08/2014)



Participantes: Feli, Jesús, Miguel, Pablo, Jorge y Oscar.
Fecha y tiempo: 21/08/2014; sol y nubes, temperatura suave.
Duración: 32’ al Dolmen; 47’ al Prado; 1h. 52’ la ruta total.
Desnivel: 250 mts. acumulados en la ruta total.


Al fin, tras un agosto de “vagueo”, nos decidimos por un excursión cortita para estirar las piernas. Entramos por el sur de Villanúa (área de recreo) y avanzamos hasta la parte este del pueblo, donde aparcamos. Altitud de inicio: 950 mts.
Unos carteles indican la senda a tomar. Bien limpia y bien trazada, asciende entre bosque y buen piso. Al poco hay que tener cuidado, pues atraviesa las vías del tren. Bueno, tampoco tanto cuidado, pues apenas pasan trenes; ese día ninguno, creo, pues un convoy había descarrilado y lo estaban retirando,… Casi sin enterarnos, en poco más de media hora, estábamos junto al Dolmen. Abajo marca 40’, pero mis montañeros favoritos subieron como cohetes. En la distancia parece un boleto gigante, y eso exclamó Pablo.


 Evidentemente tuvieron que subir al Dolmen sí o sí (yo temía que destrozaran lo que miles de años no habían conseguido). Jorge incluso investigó dentro a ver si veía algún esqueleto,… Tras eso y  algunas fotos proseguimos siguiendo los carteles hasta el Prado de las Diez Campanas. Y aún algo más allá hasta otro segundo prado en el que hay una pequeña borda reconvertida en merendero. En total, unos 47’.
En el prado comimos algunas galletillas y media bolsa de almendras (sobre todo Miguel). Después de eso y de romper unos cardos, recoger algún palo,…decidimos regresar. Descendimos por el mismo camino. En un total de 1h. 52’ estábamos abajo.


PICOS DE ARRIEL DESDE EL CAILLOU DE SOQUES (07/08/2014)



Participantes: Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 07/08/2014; sol y nubes, temperatura agradable.
Duración: 2h. 55’ al Arriel; 4h. 10’ al Petit; 5h. 10’ a la Punta dero Cuello; 7h. 45’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.480 mts. al Arriel; 1.768 mts. acumulados en la ruta total de 18,7 kms.
Dificultad: trepadas fáciles pero algo expuestas al Arriel; cresta fácil aérea de unos metros.

Para resarcirme de la primera visita a Arriel, desde La Sarra, en la que el hielo de las trepadas finales hizo que no pudiéramos disfrutar en la cima, preparamos una segunda ascensión, esta vez desde el Caillou de Soques, en Francia. Altitud: 1.415 mts.  
 El primer tramo es un ancho sendero entre bosque, que realiza algunas eses hasta cruzar un torrente por una pasarela de madera. Allí se abre el valle y ya por terreno despejado la senda asciende sobre verdes praderas en las que pastaban caballos y vacas en los alrededores de la Cabanne de Arrious. Tras atravesar algunas zonas más pedregosas, alcanza el Col de Arrious.
Desde allí abandonamos el camino a Arrémoulit y giramos a la derecha para bordear el Lac d’Arrious y por terreno más accidentado y senda menos marcada a tramos, alcanzamos el Collado de Soba, ya en la divisoria. Pasamos bajo la ladera sur del Petit Arriel atravesando dos pequeños neveros con huella hecha, y llegamos al Cuello de Arriel. Pequeña parada para tomar aire y agua, y encaramos la subida final por la ladera noroeste del Ariel. La cosa se empina poco a poco y la empinada pedrera se convierte en terreno rocoso de gran inclinación por el que se deben realizar pequeñas trepadas por terreno con buenos agarres. Subiendo iba recordando la primera vez, con esta parte con algo de hielo, tuvimos que ir con mucho cuidado,…y esperando la bajada estábamos inquietos en la cima,…Llegamos a la parte final, una cresta casi llana con un paso muy aéreo pero sobre un par de rocas planas que no presenta ninguna dificultad, sólo vértigo. En 2h. 55’ hollábamos la cima del Pico de Arriel, un montañón. Altitud: 2.822 mts.



 Decidimos almorzar más tarde, en el Petit. Así que descendimos y desde el Cuello remontamos las decenas de metros que nos permitieron pisar la cima del hermano pequeño del Arriel. Mezcla de hierba y piedra, sin dificultad. Altitud. 2.683 mts.


 Pero no, no almorzamos allí, Jesús quería ascender a la Punta dero Cuello de Soba, así que descendimos casi al Col y de nuevo tocó remontar el terreno rocoso y herboso que tras un trepadeta final de unos metros nos dejó en la cima. Altitud. 2.596 mts. Tras el almuerzo, ahora sí, descenso al Col y por el camino de subida, rápido regreso al coche. En total, invertimos 7h. 45’

lunes, 1 de septiembre de 2014

9ª SUBIDA A LA FUENTE DEL PACO (23/08/2014)



De nuevo nos plantamos en la línea de salida de la Subida a la Fuente del Paco. Este año, con las piernas con muchos más kilómetros y desnivel hasta julio y de nuevo parón en agosto, aunque no venía tan escaso de entrenamientos como el pasado.  Cada año son más los conocidos que se animan a esta carrera, ideal para iniciarte en las carreras de montaña, sobre todo si estás por Jaca o alrededores. Subimos Toño, Jose y yo y allí ya nos encontramos con el resto. Esta vez Enrique llegó con tiempo de que le pudiera saludar antes del inicio. Así pues, Os Andarines estaba representado por dos corredores. Luego me enteré que Rafa iba a correrla para creyó que era el domingo.

Me coloqué no muy atrás para salir un poco deprisilla y evitar el tapón al inicio de la senda. Hablando con la gente, de repente oí la salida, que me pilló casi desprevenido. El grupo se estiró, los primeros salieron como cohetes y el resto queríamos llegar lo mejor colocados posible al inicio del sendero, pues sabíamos que allí se empieza a caminar y es difícil adelantar. Por las calles de Villanúa miré el reloj y vi tiempos por debajo de los 4 minutos el kilómetro,…a ver si lo iba a pagar luego,…. Luego he comprobado que en  4’ 05’’ hice el primer km. El último tramo de asfalto ya picaba para arriba y fuimos cogiendo posiciones hasta el inicio de la senda. A partir de allí, ya de uno en uno, se camina, se corre cuando el desnivel y las fuerzas te permiten, se vuelve a caminar,…pocos pasan y a pocos paso,…pero veía que más bien adelantaba a más de los que me rebasaban. Subía deprisa, dentro de mi nivel. Llegamos a una pista y desde allí casi nadie deja de correr hasta pasar por el avituallamiento de la Fuente del Paco. Yo tampoco. Pero este año ni siquiera me detuve a beber. Hasta el puente sigue la subida. Fui detrás de un par de corredores desde el final del sendero y parecía que los tres manteníamos el ritmo. Comencé el descenso por la pista e intenté no perderlos de vista. De manera que sentía que bajaba más deprisa de lo que es costumbre. No me pasó más que un corredor, y pasé a algún otro. En esas carreras normalmente en los descensos por pista me pasan como motos. De nuevo hay que volver a subir e intenté correr a tramos, aunque otros caminé para ir recuperando. No obstante mantenía posición. Hay un segundo avituallamiento en el que sí me paré unos segundos a beber isotónica. Se me escaparon un poco mis “liebres”. Y tras un último tramo de subida, de nuevo tocó bajar por pista. Allí delante les veía,…Abandonamos la pista para bajar haciendo eses por sendero. Me lancé un poco más  que de costumbre, pero sólo un poco más. Adelanté a un corredor, me pasó otro. Casi pillé a los de delante. Se desembocó de nuevo en pista. Miré el reloj y eché cuentas a 5’ el kilómetro. Jó,…creía que iba más deprisa que otros años pero de mejorar tiempo nada,… Y eso que sentía que iba rápido para mí. Aunque las “liebres” muy poco a poco se escapaban. Llegamos al asfalto. Volví a echar cuentas,…creo que sí, voy a mejorar,…calculé. Y es que luego he comprobado que bajé tres kilómetros a 3’ 54’’ de media. Cuesta abajo…El que me precedía aumentó el ritmo. Yo solo podía mantenerlo. Ya por Villanúa, llaneando, me pasó un corredor con las piernas largas,…el daba dos zancadas y yo tres,… Yo a lo mío. Vi a Ana y los chavales corriendo delante, fotos y saludos, y encaré la recta final. 

Recta y un giro a la derecha para los últimos diez metros. Esta vez el “speaker” Javier no me vio y no personalizó mi llegada,…Meta. Me paré, y segundos después paré el reloj: 1h. 06’ 46’’. Bueno,…más de 4 minutos menos que el año pasado. Al menos habían dado resultado para algo los entrenamientos para el GTAP. Al año que viene a ver si se anima Ana y yo le hago fotos,... Puesto 67 y 17 de mi categoría. No está nada mal. Muy contento.