lunes, 24 de noviembre de 2014

NABAÍN o SANTA MARINA desde Ascaso y EL CONFESIONARIO de Sieste (22/11/2014)




Participantes: Javier, Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 22/11/2014; sol rayado por nubes; día nada frío, demasiado templado para las fechas.
Duración: 1h. 30’ al Nabaín;  3h. 20’ la ruta total. Al Coñomundo 50’; en total 2h.  8’.
Desnivel: 798 mts. la ruta al Nabaín; 210 mts. la del Coñomundo; 1.008 mts. totales acumulados.
Dificultad: ninguna al Nabaín; al Coñomundo cuerdas, cadenas y sirgas para descender a la poza.

Pese a que la nieve caída ha desaparecido salvo en caras norte o cotas bastante altas (cosas de las temperaturas excesivamente altas para las alturas de año), escogimos un pico conocido pero “bajito” en el que yo aún no había estado: Sierra de Santa Marina o Pico Nabaín. Bueno, más bien Jesús lo escogió, como casi siempre. Así que condujimos hasta el Sobrarbe y dejamos el coche en el pueblo de Ascaso. Altitud de inicio: 997 mts.
Abandonamos las casas del pueblo por una pista al norte y tomamos un sendero amojonado hacia la izquierda. Comenzamos a ascender de manera importante las faldas del Nabaín; al principio por lajas inclinadas, luego ya entre erizones. Llegamos al cordal, que en ese punto cae vertical hacia la vertiente oeste, y giramos al norte pudiendo ver ya al fondo el punto geodésico. La pendiente se suaviza algo. En 1h. 30’ alcanzamos las ruinas de la ermita de Santa Marina, situadas sobre la redondeada cima. El hito está colocado sobre un muro semiderruido. Altitud: 1.795 mts. Al poco apareció un caminante con una bonita perra. Las vistas son excepcionales, sobre todo de las cimas de Ordesa y Añisclo, de las Tres Sorores a la Tres Marías.





            Tras almorzar y hacer algunas fotos, descendimos por el mismo camino. Nos cruzamos con varios grupo. En uno de ellos estaba Javier Franco, de Os Andarines. Un ciclista ascendía con la bici sobre sus hombros,…Es duro el ciclismo,… En menos de 3h. y media estábamos de nuevo en el pueblo de Ascaso.
            Como la excursión era corta, Jesús tenía prevista una segunda parte. Cogimos el coche y nos dirigimos a Sieste, y después avanzamos hacia el “Condado de San Martín”. Antes de llegar, en una curva a la derecha de 180º, pudimos dejar el coche. Altitud: 700 mts.
Allí nace el sendero que indica ”El Confesionario”. Tras algunos metros llegamos al Barranco de Sieste, que atravesamos para seguir por un sendero que avanza paralelo a él, dejando el cauce a nuestra derecha. La senda asciende bastante y con fuerte desnivel, dejando el río muy abajo, pero luego, descendiendo un  poco, alcanzamos el río que a partir de ese punto se desploma hacia abajo violentamente en varios saltos. Para llegar a nuestro destino se puede atravesar el río y descender por sendero dando un pequeño rodeo, o bien no atravesarlo y realizar un par de cortos descensos por terreno muy pendiente, embarrado y resbaladizo, sin salirse del barranco. Para evitar sustos, estos tramos están provistos de cuerdas. Esta segunda opción escogimos, y nos plantamos bajo la figura denominada “El Confesionario”, aunque popularmente e incluso también en algunos mapas y carteles es llamada “Coñomundo” o “Coñolmundo” o “El Coño del Mundo”. Cada cual,… Altitud: 880 mts.


Llevábamos 50’ de marcha. Unos ciclistas, con malas explicaciones o mal entendidas, estaban por allí y pretendían descender por el cauce con ellas.  Desde aquí se puede seguir descendiendo por el barranco, pero el río de nuevo cae por una bonita cascada. Un nuevo tramo muy vertical provisto de cuerda y cadena permite proseguir el descenso. Para “sacar” las bicis de allí, los ciclistas tuvieron que atar las bicis a la cuerda,… Primero bajaron ellos con sus vehículos, y más tarde nosotros. Aquí desemboca el sendero comentado antes y ese es el camino que los “beteteros” debían haber tomado.


De manera que tras un amago de seguir por el cauce, dieron la vuelta y ascendieron por el sendero. Nosotros continuamos descendiendo por el cauce, ya que sabíamos que a pie sí es posible, pero creyendo que al final nos mojaríamos. Sin embargo, buscando los mejores pasos, al final no tuvimos que meter las ·patas” en el agua, si acaso alguna vez media bota,…Eso sí, algunos no se libraron de algún culetazo, pues las rocas estaban a tramos muy resbaladizas. Llegamos al sendero y de ahí en unos minutos al coche. En total, en algo más de dos horas realizamos la circular.

lunes, 10 de noviembre de 2014

50ª BEHOVIA -SAN SEBASTIÁN (09/11/2014)



Por tercer año consecutivo me apunté a la Behovia-San Sebastián. Me animó a “tripitir” el que fuera la 50ª edición, y que el año pasado me quedé a medio minuto de rebajar la hora y media, de manera que el objetivo este año estaba claro.
            Quedamos en la estación Idoia, Miren, Iñaki, Aitor, José y yo, cada uno con sus tiempos en mente, sus nervios, sus historias,…pero bromeando y riendo todo el trayecto en tren. Este año apuramos un poco para no esperar después demasiado. Pero luego tardamos bastante en poder coger un autobús lanzadera, así que al bajarnos de él, Aitor y yo, “los del dorsal rojo”, íbamos justitos de tiempo. Tuvimos que despedirnos y trotamos hacia la salida. Vimos el globo de 1h. 30’ del tercer cajón rojo, y nos quedamos ya junto a él, aunque en realidad nos correspondía el primer cajón. Pero supusimos que estaría ya más difícil poder acercarnos a su globo. Hacía fresquito pero no frío.
Tras la cuenta atrás, comenzamos con la única idea seguir al globo de 1h. 30’. En algún momento pensé en adelantarme un poco para ir por terreno más despejado, pero preferí no hacerlo.  
            Javi, el voluntario que portaba el globo, nos llevó muy bien y se lo agradezco; controlando los ritmos siempre cercanos al 4:30, conociendo que hay que ganar el tiempo que se pierde en las subidas en las bajadas y llanos. Aún tenía ganas de animarnos y darnos consejos. Los primero kilómetros pasaron y sentía que aguantaba bien. Llegó la subida a Gaintxurizketa, que quizás se me hizo más larga que otros años porque iba pensando que todos los segundos por encima de 4:30 los tendríamos que recuperar bajando, y más miedo que las subidas me daba el tener que mantener ritmos altos en llano. Al llegar al km. 10 vi que llevábamos unos 20’ de margen. Íbamos  con el crono “controlado” y yo continuaba con las buenas sensaciones, las de ir a un ritmo que podía mantener. Eso sí, había que aguantar así. El tramo nuevo no es tan rompepiernas, pero tiene una subida corta y dura: Capuchinos. La Behovia no es una “casi media maratón” al uso; sus subidas y bajadas hacen que no puedas pretender llevar un ritmo constante. Aitor, por supuesto, también se mantenía ahí.
            Luego, hasta los pies del último alto, el terreno es más o menos llano y Javi nos impuso un ritmo casi constante un pelín por debajo de 4:30. Comenzamos a ascender Miracruz. Tras un tramo más largo pero más tendido enlazamos con el recorrido de otros años, cuando la cosa se pone más empinada. Seguía sin problemas al globo, pero no sin esfuerzo, apretando los dientes. Íbamos pasando gente “clavada”. Me acordé el primer año cuando por pleno Puerto de Pasajes  me pasó un grupete con el globo de 1:30 como una centella,… Esta vez estaba yo ahí dentro,… Coronamos el alto, y ya algunos pusimos un piñón más para lanzarnos hacia el Boulevard. El primer kilómetro y pico en bajada, luego la cosa pica ligeramente hacia arriba, y tras un último giro a la izquierda, la larguísima recta final,… Cuando quedaban 2 kms. ya comprobé que, salvo lesión, me iba a sobrar  tiempo, de manera que pude estar atento a la presencia de Ana y los chavales, que esta vez se pusieron más cerca de meta que de costumbre.  Los últimos metros no me lancé a darlo todo (tampoco me sobraba demasiado), no era necesario,…y pude saborear la entrada. Pese a las previsiones de lluvia, y que por la noche llovió, las nubes no descargaron ni una gota. Al final, 1h. 28’ 45’’. Objetivo conseguido. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

MONTE DE SAN SALVADOR desde San Juan de la Peña (01/11/2014)



Participantes: Natalia, Paco, Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y tiempo: 01/11/2014; día soleado y hasta caluroso.
Duración: 1h. 45’ al Monte de San Salvador; 5h. 40’ la ruta total.
Desnivel: 346 mts. al Monte de San Salvador.

Quedamos con Natalia y Paco en el aparcamiento del Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña. En horario casi de domingueros. Ellos vienen directos desde Zaragoza. Aun así, llegaron un pelín antes, a nosotros se nos pegaron las sábanas,… Altitud de inicio: 1.200 mts.
Nos preparamos rápidamente y comenzamos a caminar atajando por la explanada hacia la pista asfaltada que transita hacia el Monte de San Salvador.  Tras avanzar por ella un rato, la abandonamos para tomar un sendero señalizado con carteles. Una senda muy limpia y muy marcada avanza por la cresta. Nos permitió observar unas bonitas vistas hacia la vertiente sur, un enorme mar de nubes, que terminaba bruscamente en los paredones de la sierra. 


El camino avanza entre erizones, por terreno despejado. Tan solo se nos presentó un corto tramo rocoso de un par de metros, algo vertical, pero que apoyando las manos para trepar o utilizando una estrecha vira se salva sin dificultad alguna. Íbamos china chana, tranquilos, y paramos para beber junto a las antenas. En un momento dado ya vimos al fondo la Ermita de San Salvador, levantada sobre la cima. Casi al final, desembocamos en la pista, ya convertida en camino de tierra, que llega casi  a la ermita.  Llegamos a nuestro destino en 1h. 45’. Altitud: 1.546 mts. 


             Como era pronto para almorzar, hicimos varias fotos, visitamos la ermita y decidimos ir bajando por la pista. Los chavales se quejaron porque estaban muy entretenidos jugando entre árboles cercanos,  pero es lo que tocaba. Tras avanzar un rato por la pista, decidimos comer en un claro. Se estaba de miedo con el solecillo. Aún buscamos y encontramos algunas setas, eso sí, casi todas agusanadas. Tras la comida, reanudamos el descenso por la pista. Lo hicimos muy tranquilos. En total invertimos 5h. 40’.