domingo, 3 de mayo de 2015

VIII OSAN CROS MOUNTAIN (19/04/2015)




Algunos minutos pasadas las 9 de la mañana, estaba en la plaza de Osán colocándome el dorsal para disputar mi cuarta Osán Cros Mountain. Pero había algo muy diferente a las tres primeras veces. Esta vez la prueba había ya comenzado unas 12 horas antes, en Huesca.

OSÁN EXTREMA

            Por tercer año consecutivo, un grupo de corredores iban a recorrer a pie el trayecto que separa Huesca de Osán, para después participar en la Osán Cros Mountain. La idea nació de la mente de Javier, Javisa. El primer año, tan sólo Saioa Ortiz se apuntó. El segundo, ya fueron seis los corredores. Este año éramos 11, con el apoyo logístico de Teo, con su furgoneta. 

Tras un mini discurso y arenga de Teo, comenzamos a trotar desde la estación de autobuses de Huesca. Algunos minutos pasaban de las 21 h. Al poco, la lluvia y las tormentas pronosticadas para última hora de la tarde, llegaron a Huesca. Nos resguardamos en el porche de Cárnicas Ferrer, esperamos que escampara, y continuamos. Ya apenas nos caerían algunas gotas, pues la tormenta iba por delante de nosotros. Afortunadamente.
Salimos de la capital oscense por la calle División 52, en el Barrio del Perpetuo Socorro, el mío, el de mi abuelo. Y pasado el polígono por donde de crío tanto jugaba cuando eran solo campos, abandonamos definitivamente la ciudad tomando una pista. Tras avanzar por pista y un pequeño tramos de carretera, la primera parada fue el pueblo de Apiés, en el que nos esperaba Teo con la furgoneta repleta de fruta, café, líquidos, galletas,…y nuestras bolsas por si queríamos cambiarnos de ropa. Tras la pausa, continuamos por pista y sendero, que se iba empinando. Acometimos la subida al Salto del Roldán. Como era de noche, sólo oíamos el ruido del agua en el Barranco de las Palomeras. En la pista del Salto, de nuevo estaba apostado Teo. Algunos nos cambiamos algo de ropa. Cuando parábamos, nos quedábamos fríos. Y eso que no nos cayó el granizo que veíamos en el suelo, y que había descargado la tormenta que acababa de pasar.
Tras continuar, pasamos junto al Dolmen de Belsué y luego junto a los embalses de Cienfuens y Belsué, atravesando la presa de este último. Avanzamos otro trecho y cruzamos la carretera que va a Nocito. Nosotros seguimos por sendero, ascendiendo al pueblo de Lusera. A resguardo en el portal de la iglesia, nos sentamos a comer, cada uno lo que llevaba. Continuamos ascendiendo por sendero, y llegamos al pueblo de Ibirque, donde apenas paramos para hacernos una foto con la iglesia. Estos dos pueblos están deshabitados. 

Ascendimos un poco más, y ya nos tocó descender hacia la Guarguera, hacia el pueblo de Gésera. Habíamos atravesado la Sierra de Belarra. Seguíamos el GR16, pero no estaba muy marcado. Afortunadamente Roberto se ha traído el track del año pasado y nos resolvía las dudas. Llegamos a Gésera, que no está deshabitado del todo, al menos había algún coche. Allí nos esperaba de nuevo Teo, hasta con tortilla de patatas. No nos sobraba mucho tiempo, así que  sin mucha demora, continuamos. Salimos del pueblo por la carretera. Cruzamos el puente sobre el río Guarga, y la abandonamos para ascender por pista y sendero y a veces campo a través. Tras algún despiste, desembocamos en la carretera que asciende a Castillo de Guarga, pueblo que no está deshabitado del todo. Tomamos una pista que asciende de manera pesada y continuada. Larga. Amanece. Por fin alcanzamos el collado. Estamos atravesando la Sierra de Abenilla, la tercera y última del trayecto a Osán. Ya queda prácticamente todo bajada  hasta Allué. El descenso, por sendero, es bonito pero vamos justos de tiempo y apenas paramos. Llegamos a Allué. Sólo nos quedan los últimos kilómetros llanos y la corta subidica a Osán. Atravesamos la carretera a Yebra por un pequeño túnel, y ya en la carretera a Osán nos espera Teo de nuevo en la furgoneta. También mis padres, que se han acercado a ver “si estábamos vivos”. Nos anuncian y todo al llegar a la Plaza de Osán. Y Teo nos ha cogido los dorsales. Hemos concluido la aproximación a Osán…. Resultaron al final unos 68 kms. con 2.052 mts. de desnivel, para los que invertimos 12h. (aunque casi media hora menos si descontamos la parada en Huesca por la lluvia).

OSÁN CROS MOUNTAIN

            La carrera en sí, poca historia tuvo. Cada uno la completó como quiso y pudo. Yo aguanté tras Javier y Saioa hasta el primer avituallamiento, para no rezagarme demasiado, y luego acometí la subida de las ermitas ya más tranquilamente. Ni las piernas ni la cabeza daban para más. Lo importante fue recobrar aguantar física y mentalmente tras llegar a Osán para ponerme en línea de salida y completar la carrera. Al final mi tiempo fue de 2h. 50’. Unos 45’ más que mi mejor marca. Pero esta vez, el tiempo sí era lo de menos.

2 comentarios:

  1. Y para proximos años, igual salis de zaragoza, jaja
    Espectacular lo vuestro, sigue disfrutando Campeon.

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  2. De Zaragoza salimos,...pero en coche. jeje

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