viernes, 17 de abril de 2015

PEÑA MADRID Y CRESTA DE SIERRA FERRERA (12/04/2015)



Participantes: Javier, Jesús y Oscar.
Fecha y meteo.: 19/04/2015; día cálido, soleado, nubes de evolución, cayeron algunas gotillas al final.
Duración: 3h. 50’ a Peña Madrid; 8h. 56’ la ruta total.
Desnivel y longitud: 1.565 mts. de desnivel acumulado total; ruta de 19, 6 kms.

Aparcamos, no sin dificultades para encontrar un sitio, junto a la iglesia de San Juan de Toledo de Lanata, a los pies del macizo de Peña Montañesa. Altitud: 900 mts.
Comenzamos a caminar por el PR que se dirige al Collado del Santo; el que recorre el Ultra Trail Sobrarbe, aunque esta vez iba más despacico. Javier no, que comenzó a hacer series. Nos pasó un corredor del pueblo con su perro, y nos detalló la ruta. Continuamos por buen sendero hasta llegar a una fuente y al poco unos carteles indicaban al Refugio de La Soma; sin hacer caso al corredor, tomamos el sendero, algo desdibujado. Un tramo después apareció otro cruce, y de nuevo carteles  indicaban al Collado del Santo y al Refugio, intuimos que era otra senda mejor que venía del PR más arriba. Nos plantamos en la cabaña. Luego proseguimos por la pista que llanea. Al acabarse, tras un tramo de sendero, ascendimos ya entre erizones hacia los pies de los paredones que caen de la cresta, y por un senderillo poco marcado, pasamos algunas pedreras y canales. Debíamos tomar una canal que nos llevara a la cresta; pero nos la pasamos, y ya muy cerca de la cima de Peña Madrid tuvimos que alcanzar la divisoria realizando una trepada con un par de pasos complicadetes; los superé con un “paso de hombro” y agarrado a las manos de Jesús. 


Ya en la cresta, al poco se llega a la cima marcada con mojón. Llevábamos 3h. 50’.  Altitud: 1.982 mts.  


            Para regresar, cresteamos por terreno rocoso fácil pero lento para progresar, ascendiendo a una cima con antenas, el Tozal de Selvaplana. Altitud: 2.167 mts. 


 Luego, cada vez por mejor piso llegamos a La Forquiella. Altitud: 2.153 mts.   


Llegamos a un collado desde el que se podía descender a la pista en las cercanías del refugio. Javier y Jesús aún remontaron unos  metros para pisar la cima de La Estiba. Yo, que no las tenía todas conmigo de encontrar la canal de bajada y preocupado por la rodilla que el día de antes me había dado síntomas de tendinitis, pasé de La Estiba. Descendimos rápidamente por una pedrera muy inclinada, pero fácil y más cómoda que el campo a través entre erizones. Desde la pista fue coser y cantar hasta el Refugio. Luego seguimos la senda de subida, aunque esta vez en la bifurcación tomamos la senda de arriba. Enlazamos con el PR. Paramos en la fuente, y china chana hasta abajo. La rodilla al final parecía volver a quejarse, pero no demasiado. En total, 9 h. de ruta, dura y larga. Esto tienen los picos poco visitados, sin sendero claro,…
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sábado, 4 de abril de 2015

ULTRA MARATÓN NOGUERUELAS (28/03/2015)



Desde la comodidad de tu casa, una noche de invierno que te pilla con el ánimo subido, te decides: me apunto a la Ultra de Nogueruelas. "Me meteré caña en invierno, haré kilómetros por un tubo. Y a finales de marzo estaré ya como un toro",… Luego pasan las semanas y por “a “ o por “b”,…no son tantos los kilómetros ni la “caña”,…pero la inscripción está hecha, y a lo hecho, pecho,…
            Éramos siete, pero renunciaron dos, lesionados: Marcos, “Capitán Araña”, y Manu. Así que para Nogueruelas tiramos el viernes por la tarde Gorka, Toni, Jorge, Pachi y yo. La previsión era de sol, pero viento fuerte. En la charla previa nos avisaron que la carrera se acortaba unos 8 kms. Había gran cantidad de nieve y nos quitaban la última subida fuerte por temas de seguridad.
            Nos levantamos a las 5:00, para desayunar. No mucho. Un par de tostadas y un café. De todas maneras tenía los macarrones de la cena aún por digerir. A las 6:00 se dio la salida.

            Comenzamos con frontal. Y yo con tres capas, incluido cortavientos, que soplaba de lo lindo. Un poco de callejeo flanqueados por lugareños con antorchas, un poco de bajada, y ya al tajo, la primera subida. Pronto amaneció, y no hizo falta frontal. Íbamos raudos al primer avituallamiento. Pero en una bajada, Toni se torció el tobillo. Afortunadamente tras unos minutos de dolor, pudo seguir. Al poco, el camino de vuelta de la carrera corta se cruzaba con el nuestro, y tomamos la dirección equivocada: dos kilómetros de más, la mitad cuesta abajo fuera de sendero hasta que nos avisó un grupo que había bajado hasta Nogueruelas. Aún así, uno de ellos ganó. Nos tocó remontar lo bajado,…y fuera de sendero. Un mazazo para las piernas y para la cabeza. En fin, qué le vamos a hacer. Llegamos por fin al primer avituallamiento, sin Pachi que no sabíamos si estaba detrás o no se había despistado e iba delante,...
            Muchas subidas eran por fuera de sendero, “todo tieso” para arriba, sin senda aparente. Se hicieron duras. Y las bajadas lo mismo. Y muchos tramos por barrancos.  Me alegré de haber cogido los bastones. Jorge se había escapado en una subida. Íbamos Toni, Gorka y yo cuando, sobre el km. 15, apareció la nieve. Y no poca. La sufrimos muchos kilómetros. Cuesta arriba, cuesta abajo, y por llano. El itinerario se había convertido en un surco abierto sobre la nieve por los que nos precedían, relleno de un “chapapote” de  agua helada y barro rojizo en muchos tramos; y en otros, más nieve blanda. Se hacía duro trotar sobre la nieve, y sobre el barro y el agua helada, los pies totalmente calados y fríos. Eso nosotros, los primeros además habían tenido que abrir huella,…También me alegré de haber escogido las q-lite a última hora, iba bastante seguro con ellas. Tras un tramo sin nieve, llegamos a otro avituallamiento y nos encontramos a Pachi. El ladino no se había despistado donde nosotros sí. Gorka dijo que había oído que ya no había nieve,…entendió muy mal. Al poco comenzó a reaparecer. Incluso nos pareció que estaba más fría que la de antes,…los pies iban helados. La pisada era rara por la falta de sensibilidad. Pero como se podía trotar, lo hicimos.  Alcanzamos otro avituallamiento que tenía jamón, bocadillos de jamón y queso, y hasta cervezas,… y un muñeco de nieve. Pachi, que llegó poco después, dijo que se quedaba un poco más y el resto salimos. El siguiente avituallamiento era el de la comida y el de la bolsa. 

Llegamos Gorka y yo con antelación. Comimos un plato de pasta. Me cambié de calcetines y zapatillas, más que nada por cambiar de pisada, ya que sabía que al poco estaría de nuevo calado.  También me quité la térmica, el forrete y el cortavientos que llevaba, y ya continué con dos capas. Con el cortavientos en la mochila. Algo más tarde llegaron Toni y Pachi. Mandé un par de “guasap” (qué cosas) y salimos Gorka y yo. Última subida y bajada con nieve, y al fin nos despedimos de ella. Pachi nos alcanzó en una bajada, y tiró hacia adelante en una nueva subida en la que sólo las cintas naranjas indicaban el camino, directo hacia arriba, nada de sendas, eses, medias laderas,…. Íbamos trotando cuando se podía, quitando los repechos. Pero las piernas ya sufrían por los kilómetros recorridos desde la salida,… y por los no recorridos las semanas previas a la prueba.. Fuimos guiándonos por el GPS para conocer la distancia que llevábamos, pues por aquí era donde la ruta había variado. 

Terreno rompepiernas, y fuimos pasando un avituallamiento más, dos, y al llegar al último nos dijeron que faltaban 5 kms. Unos compañeros de Teruel a los que adelantamos nos avisaron de que quedaba el último repecho, fuera de sendero, unos bancales abandonados,….hombre,…cómo no iba a ser fuera de sendero,…Atravesamos un río por un precario puente puesto para la ocasión, con varios troncos. Y luego, a subir. La de bancales que remontamos,…Al final alcanzamos un punto en el que ya se veía Nogueruelas más o menos a nuestra altura. Y por pista. Eso sí, al entrar al pueblo, nos obsequiaron con una pequeña vuelta con cuesta incluida, pero corta y con la meta al doblar la esquina, nunca mejor dicho. Al final, en 11h. y algunos segundos, Gorka y yo entramos juntos. Salieron unos 62 kms. y +3.000 mts. de desnivel. Prueba superada. 

            Una ultra no excesivamente larga, y además acortada, pero la nieve, el terreno, y también supongo que la falta de entrenamiento, hizo que me resultara bastante dura.
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