martes, 19 de mayo de 2015

PICO DE CHINIPRO desde Pineta (17/05/2015)



Participantes: Jesús y Oscar.
Fecha y tiempo: 17/05/2015; sol, día claro y cálido.
Duración: 3h. 25’ al Pico Chinipro;  ruta total de 8h. 10’.
Desnivel y longitud: 1.571 mts. de desnivel acumulado tota. Ruta de 14,4  kms.

Aparcamos en la zona habilitada de Pineta, tras pasarnos de listos en intentar hacerlo más cerca de la Ermita. Altitud de inicio: 1.262 mts.

La ruta comienza junto a la Ermita de Pineta. Un sendero marcado y bien trazado asciende entre el bosque y nos dejó en los Llanos de Lalarri. Un hermoso valle colgado que por sí merece una visita. 

Seguimos las marcas de GR-11, algo desdibujadas al principio, pero en seguida sigue una senda que encara la ladera a nuestra derecha. Antes de un par de grandes rocas que son como dos gruesas mini columnas,  abandonamos las marcas GR desviándonos hacia la izquierda, rodeando una loma por su izquierda y avanzando bajo  la laderas empinadas que tenemos a nuestra izquierda. Teníamos que  remontarlas, pero lo hicimos dirigidos por trazas de senda a un collado, bajo una enorme roca a modo de espolón o proa de barco. Esa era la referencia. Lo alcanzamos, y con ello habíamos alcanzado el cordal que nos llevaría a la cima. Aunque no lo sabíamos. De hecho la idea era realizar una media ladera  por la vertiente este hacia un collado que creíamos previo a la cima, pero la nieve hizo que tomáramos la decisión de ir por la cresta, ancha. Al principio sobre hierba o nieve, después ya más rocosa, lajas y rocas. 


Salvamos un resalte rocoso por su izquierda y cuando llegamos a lo alto de otro algo más empinado, con pequeñas trepadas, nos dimos cuenta que era la antecima del Chinipro. Unos metros más, y llegamos a la cima. Llevábamos 3h. 25’. Altitud: 2.798 mts. Almorzamos.


            El collado al que queríamos llegar en principio estaba más adelante, siguiendo la cresta. Desde él queríamos descender a la otra vertiente, a los Ibones de La Munia. En verano debe de haber sendero. Pero había nieve y la bajada era muy empinada, por lo que desistimos.  Comenzamos a descender entre el collado y la cima, por terreno rocoso evitando la nieve. Poco a poco y con cuidado, porque la pendiente era acusada también por aquí. No nos fiábamos de entrar en la nieve porque la pendiente era excesiva todavía, así que íbamos en zigzag y perdiendo altura con lentitud. Terreno de lajas  y descompuesto, malo. A veces en “culen bajen”, sobre todo yo. Por fin, pudimos echarnos a una pala de nieve algo menos pendiente. 


Yo me puse los crampones, saqué el piolet y ya sin problemas. Jesús sólo con el piolet, y terminó haciendo culo esquí, ¡qué bien se lo pasó!  Llegamos a terreno más llano y poco a poco dejamos atrás la nieve, terminando de descender a La Larri por el sendero a los Ibones de La Munia. 


Visitamos la cascada de La Larri, recorrimos los llanos y por el sendero de la ida, al coche. Total: 8 h.  10’ de ruta.

Mis fotos 

miércoles, 13 de mayo de 2015

CAMINO DE SANTIAGO: JACA- SANTA CILIA DE JACA (02/05/2015)



Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y tiempo: 02/05/2015; nublado, cayeron algunas gotillas; temperatura buena.
Duración: 3h. 20’ a Santa Cilia.
Desnivel y longitud: 91 mts. y 13,69 kms. la ruta total.



Aprovechando que teníamos “logística” para volver, nos decidimos por realizar un tramo de Camino de Santiago saliendo desde Jaca. Aparcamos en los Llanos de la Victoria. Altitud: 808 mts. El cielo estaba totalmente nublado, pero la previsión era de lluvias por la tarde.
Iniciamos el camino junto al Tanatorio. El primer tramo, hasta el cementerio, lo suelo realizar corriendo en lo que denomino la Vuelta a Jaca, pero esta vez en lugar de dar la vuelta en ese punto, continuamos siguiendo las flechas y marcas. El camino es bueno y ancho. Discurre con el río Aragón a la derecha, y pasa detrás de unos chalets. Pero pronto se acabó este tramo y debimos cruzar la carretera, vadear el río Gas por una pasarela, avanzar pegados a ella y volver a cruzarla. Luego se vuelve a avanzar por camino ancho y ya apartados de los vehículos. Comenzaron a caer tres gotillas, pero nada, la cosa no fue a más e incluso paró. Pasamos entre edificios derruidos y  ya cruzamos una vez más la carretera para dejarla a nuestra derecha.
Este tramo nos sorprendió, esperábamos que fuera más feo y monótono, pero se avanza entre árboles, hay un tramo empedrado, e incluso vimos algunos fósiles. Paramos a tomar un tentempié y continuamos, ya descendiendo y con la vista del Hotel Aragón y a lo lejos de  Santa Cilia.
El camino pasa por detrás del Hotel y atraviesa un prado para luego cruzar la carretera a Santa Cruz de la Serós. Llaneando y por terreno despejado pasamos junto a una granja de ovejas y nos plantamos en Santa Cilia. Hay que atravesar la carretera justo a la entrada del pueblo. Luego ya por las calles de la población avanzamos hasta la plaza en la que hay una figura de un peregrino, y una fuente. Altitud: 649 mts.

             Los chavales llevaban la idea de comer en el parque de Santa Cilia, en el que habían estado otras veces, con tirolina y algunos columpios. Así que para allá fuimos y terminamos la ruta. Comimos, como señores, en mesa y todo, y llamamos al yayo Jesús para que viniera a recogernos en coche desde Jaca. Yo había acunado la idea de volverme trotando,…pero entre el cielo encapotado y que tras la comida me entró la pereza, al final volví también en coche.

martes, 5 de mayo de 2015

I CARRERA POR MONTAÑA CIUDAD DE JACA CONTRA LA ELA (26/04/2015)


Primera edición de una nueva carrera de montaña, y “en casa”. Aprovechando que mi presencia en Jaca era casi segura para el “puente” de San Jorge, me apunté sin vacilar.  Y de los primeros. Dorsal 5. Era una carrera nueva y sin excesiva propaganda, así que tan sólo 28 estábamos apuntados a la distancia larga. Carrera Solidaria contra la ELA. Poca gente: mucho galgo. Eran unos 26 kms. Con +1.200 mts. de desnivel.
            Antes de las 10 de la mañana ya estábamos pululado por los glacis de la Ciudadela los corredores de las tres distancias. Entre ellos Enrique, que corría la distancia media. Cielo muy nublado y ya habían caído gotillas, aunque en esos momentos no. Pero todo era cuestión de tiempo.


            Tras algunos cambios de parecer, al final a las 10:05 salimos todos los corredores juntos. Es impresionante, para mí, el ritmo al que salen los primeros en estas carreras “cortas”. Desde el inicio el grupillo se estiró totalmente. Tras atravesar el Paseo de la Cantera, bajamos por sendero hasta el Aragón y ascendimos por la pista asfaltada a Asieso. Los de la corta ya se habían desviado. Luego ya abandonamos el asfalto por una pista que avanza por las faldas del Monte de Asieso. Pasé a un par de corredoras y  me coloqué con un corredor que comprobé que iba más o menos al ritmo que yo podría mantener. Algunas veces delante, otras detrás. Había comenzado a llover, así que me puse el chubasquero, sabiendo que era un paso irreversible, puesto que se trataba de uno que no transpira en absoluto, así que no me iba a calar por la lluvia, pero mojarme desde dentro con mi propio sudor, sí.
            Tras un primer avituallamiento, y ya por sendero, apareció la bifurcación que separaba los de la media y larga distancia. El corredor de delante se la saltó y le pegué un grito. Nos tocaba ascender al Collado de Santa Eugenia, camino del Grosín. Este sendero yo ya lo había recorrido varias veces y me lo conocía. Caminaba y trotaba según el desnivel. A tramos se avanzaba por pista. Me separé de mi compañero, subía un poco más deprisa que él. Al llegar al collado, avituallamiento y la carrera continuaba por una senda desconocida para mí que bordea la ladera del Monte de Santa Eugenia para luego bajar haciendo multitud de eses hasta la carretera. La bajada se me hizo larga. Y además uno tras otro me pasaron como centellas, como centellas suicidas, hasta cuatro: las dos corredoras y dos corredores…. ¡Pero si estaba el tema bastante resbaladizo!,… Madre mía,…cómo baja la gente,…o qué mal yo. Ya abajo, recorrimos unos metros por el Camino de Santiago y atravesamos la carretera por un pequeño túnel que era un enorme charco. Y nos dispusimos a acometer la segunda parte de la carrera, por las inmediaciones del Monte Rapitán. Primero por pista, muy embarrada y bastante empinada. A caminar. Y a trotar a raticos, no vaya a pensar el cuerpo que es una andada,… Me alegré al ver delante de mí a los que me habían pasado en la bajada. Poco a poco les iba recortando. A rato paraba de llover o lo hacía muy débilmente, pero intenté abrirme el chubasquero y me quedaba frío, así que nada, todo el rato puesto. Al llegar al avituallamiento, estábamos los cinco juntos. Nos advirtieron que la bajada hasta las faldas de Rapitán estaba delicada. Así era, el primer tramo, fuera de sendero y “todo tieso” para abajo, estaba muy resbaladizo. Bajábamos agarrando ramas de boj. Se me volvieron a escapar uno tras otro todos. Yo descendía con cuidadín. Al rato ya tomamos una senda bastante más cómoda y corrible, y pasamos algunos barranquitos de margas. Llegamos ya a la senda que sube a Rapitán desde Ipás. Volvía a terreno recorrido decenas de veces. Pasé a un par de mis compañeros de fatigas, y ya por la loma de Rapitán  a la otra corredora, esperando que me pillaran en el descenso, sobre todo esta última, pues bajando, según ella “se emocionaba”, y yo no tenía intención de emocionarme,… Llegamos al Fuerte Rapitán, que nos hicieron rodear,…y acometimos el descenso. No por el sendero directo a Jaca que es el que suelo recorrer, nos metieron por una pista que luego se transforma en senda. Bonita, por la ladera oeste. Para repetir,…pero en seco. Un corredor bajaba muy atrancado, con problemas de rodilla, en un tramo muy empinado. Yo, con precaución. Llegamos al borde de un pequeño canal, y tras un tramo corto muy, muy resbaladizo, al pequeño túnel utilizado ya antes para atravesar la carretera. Último avituallamiento y por el Camino de Santiago hacia Jaca. Y vaya, aquí resulta que me despisté porque creía que la carrera seguía todo el Camino hasta el Paseo de La Cantera. Pero de repente me di cuenta que no había cintas,…resulta que la carrera seguía junto al Aragón y llegaba al Paseo por el sendero que baja al Puente Nuevo. Bueno, di una pequeña vuelta hasta recobrar el camino oficial. Últimamente me estoy acostumbrando. Atravesé los glacis, y me planté en una meta bastante desierta de público en 3h. 14’ 30’’,…Estaba jarreando, casi no me había dado cuenta de que había arreciado la lluvia. Eso pasa cuando vas ya calado y con barro hasta las espinillas.  Bonita carrera. Lástima de día.

lunes, 4 de mayo de 2015

COLA DE CABALLO DESDE LA PRADERA DE ORDESA (23/04/2015)



Participantes: Miguel, Pablo, Jorge, Ana y Oscar.
Fecha y meteo.: 23/04/2015; sol y nubes; buena temperatura excepto en la cascada.
 Duración: 2h. 25’ a la Cola de Caballo;  5h. 50’ en total.
Desnivel: 524 mts. en total.

Esta vez tocaba ya visitar con los chavales la Cola de Caballo de Ordesa. Aparcamos en la Pradera. Ordesa es Ordesa y pese a ser un jueves no festivo más que en alguna Comunidad,  había bastantes coches, sin estar repleto. Altitud de inicio: 1.320 mts.
Comenzamos el camino, nunca mejor dicho pues casi todo el recorrido es por ancho camino, salvo el tramo de las gradas de Soaso. Fuimos tranquilamente. La pendiente es suave excepto alguna revuelta por el Bosque de las Hayas. Tan sólo Jorge, por darse a entender, fue refunfuñando al inicio, pero distrayéndole con conversación, se olvidó de dar la tabarra.
Dejamos atrás el bonito bosque y al poco aparecieron las Gradas de Soaso, que tenían abundante agua y estaban soberbias. Paramos unos minutos a hacer unas fotos y continuamos. Salvamos el tramo algo más agreste, cortito, y alcanzamos la planicie con el Circo de Soaso al fondo. Encima del circo podíamos ver el Monte Perdido, con alguna nube como gorro de vez en cuando. En 2h. 25’ llegamos al final del circo, junto a la cascada. La Cola de Caballo bajaba con bastante agua. Había mucha gente sentada, otros  se dirigía a Góriz. Escogimos un buen  sitio  libre, y almorzamos. Altitud: 1.750 mts.
 

            Las nubes habían aumentado, se estaba cerrando y comenzaron a caer algunas gotas. Y la temperatura bajó. Ante esa situación, iniciamos pronto el regreso. Aún en la planicie, el cielo se comenzó a abrir, y la temperatura mejoró. Ante la petición de la chiquillería, nos entretuvimos un rato junto a las gradas mientras hacían pinganetas por unas rocas. Luego continuamos el regreso tranquilamente hasta el coche.  En total, unas 5h. 50’ de ruta.

domingo, 3 de mayo de 2015

VIII OSAN CROS MOUNTAIN (19/04/2015)




Algunos minutos pasadas las 9 de la mañana, estaba en la plaza de Osán colocándome el dorsal para disputar mi cuarta Osán Cros Mountain. Pero había algo muy diferente a las tres primeras veces. Esta vez la prueba había ya comenzado unas 12 horas antes, en Huesca.

OSÁN EXTREMA

            Por tercer año consecutivo, un grupo de corredores iban a recorrer a pie el trayecto que separa Huesca de Osán, para después participar en la Osán Cros Mountain. La idea nació de la mente de Javier, Javisa. El primer año, tan sólo Saioa Ortiz se apuntó. El segundo, ya fueron seis los corredores. Este año éramos 11, con el apoyo logístico de Teo, con su furgoneta. 

Tras un mini discurso y arenga de Teo, comenzamos a trotar desde la estación de autobuses de Huesca. Algunos minutos pasaban de las 21 h. Al poco, la lluvia y las tormentas pronosticadas para última hora de la tarde, llegaron a Huesca. Nos resguardamos en el porche de Cárnicas Ferrer, esperamos que escampara, y continuamos. Ya apenas nos caerían algunas gotas, pues la tormenta iba por delante de nosotros. Afortunadamente.
Salimos de la capital oscense por la calle División 52, en el Barrio del Perpetuo Socorro, el mío, el de mi abuelo. Y pasado el polígono por donde de crío tanto jugaba cuando eran solo campos, abandonamos definitivamente la ciudad tomando una pista. Tras avanzar por pista y un pequeño tramos de carretera, la primera parada fue el pueblo de Apiés, en el que nos esperaba Teo con la furgoneta repleta de fruta, café, líquidos, galletas,…y nuestras bolsas por si queríamos cambiarnos de ropa. Tras la pausa, continuamos por pista y sendero, que se iba empinando. Acometimos la subida al Salto del Roldán. Como era de noche, sólo oíamos el ruido del agua en el Barranco de las Palomeras. En la pista del Salto, de nuevo estaba apostado Teo. Algunos nos cambiamos algo de ropa. Cuando parábamos, nos quedábamos fríos. Y eso que no nos cayó el granizo que veíamos en el suelo, y que había descargado la tormenta que acababa de pasar.
Tras continuar, pasamos junto al Dolmen de Belsué y luego junto a los embalses de Cienfuens y Belsué, atravesando la presa de este último. Avanzamos otro trecho y cruzamos la carretera que va a Nocito. Nosotros seguimos por sendero, ascendiendo al pueblo de Lusera. A resguardo en el portal de la iglesia, nos sentamos a comer, cada uno lo que llevaba. Continuamos ascendiendo por sendero, y llegamos al pueblo de Ibirque, donde apenas paramos para hacernos una foto con la iglesia. Estos dos pueblos están deshabitados. 

Ascendimos un poco más, y ya nos tocó descender hacia la Guarguera, hacia el pueblo de Gésera. Habíamos atravesado la Sierra de Belarra. Seguíamos el GR16, pero no estaba muy marcado. Afortunadamente Roberto se ha traído el track del año pasado y nos resolvía las dudas. Llegamos a Gésera, que no está deshabitado del todo, al menos había algún coche. Allí nos esperaba de nuevo Teo, hasta con tortilla de patatas. No nos sobraba mucho tiempo, así que  sin mucha demora, continuamos. Salimos del pueblo por la carretera. Cruzamos el puente sobre el río Guarga, y la abandonamos para ascender por pista y sendero y a veces campo a través. Tras algún despiste, desembocamos en la carretera que asciende a Castillo de Guarga, pueblo que no está deshabitado del todo. Tomamos una pista que asciende de manera pesada y continuada. Larga. Amanece. Por fin alcanzamos el collado. Estamos atravesando la Sierra de Abenilla, la tercera y última del trayecto a Osán. Ya queda prácticamente todo bajada  hasta Allué. El descenso, por sendero, es bonito pero vamos justos de tiempo y apenas paramos. Llegamos a Allué. Sólo nos quedan los últimos kilómetros llanos y la corta subidica a Osán. Atravesamos la carretera a Yebra por un pequeño túnel, y ya en la carretera a Osán nos espera Teo de nuevo en la furgoneta. También mis padres, que se han acercado a ver “si estábamos vivos”. Nos anuncian y todo al llegar a la Plaza de Osán. Y Teo nos ha cogido los dorsales. Hemos concluido la aproximación a Osán…. Resultaron al final unos 68 kms. con 2.052 mts. de desnivel, para los que invertimos 12h. (aunque casi media hora menos si descontamos la parada en Huesca por la lluvia).

OSÁN CROS MOUNTAIN

            La carrera en sí, poca historia tuvo. Cada uno la completó como quiso y pudo. Yo aguanté tras Javier y Saioa hasta el primer avituallamiento, para no rezagarme demasiado, y luego acometí la subida de las ermitas ya más tranquilamente. Ni las piernas ni la cabeza daban para más. Lo importante fue recobrar aguantar física y mentalmente tras llegar a Osán para ponerme en línea de salida y completar la carrera. Al final mi tiempo fue de 2h. 50’. Unos 45’ más que mi mejor marca. Pero esta vez, el tiempo sí era lo de menos.