miércoles, 1 de junio de 2016

ULTRA TRAIL DE JACA (28/05/2016)


Algo antes de las seis de la mañana de 28 de mayo. Plaza de San Pedro de Jaca.  Por allí donde tantas veces “terraceo” tranquilamente, me dirigía a la salida de la Ultra de Jaca. Por delante 100 kms. y unos 4.400 mts. de desnivel positivo. ¡Qué pereza! Me encontré con Aitor, apuntado a la de 70 kms., él acabaría al volver  a pasar por la catedral. Tras dejar la bolsa con material de repuesto en la Ciudadela, coincidí con Martin, Roberto, Angel, Lucas…viejos conocidos de estas historias,…y me junté con mis colegas de Andandaeh, Jorge Tricas, Gorka, Quique Toledo (apuntados como equipo) y Marcos, este último, el bribón, iba a marcarse “sólo” 70 kms. de la Long Trail.


Por las asfaltadas calles de Jaca y  en descenso, los de cabeza salieron  como siempre, rapidillos, y quieras o no, algo te contagias, pero poco. Los primeros kilómetros eran llanos y en suave descenso. El trío de compañeros corre más deprisa, y se fueron. Yo iba con Marcos, más o menos. No hizo falta el frontal en ningún momento. Pero allí lo tenía, en la cabeza. 


Pardillo. Primer ascenso, a La Predicadera. Y bajada a Atarés. Iba cerca de Roberto, de Angel,…cogiendo poco a poco tono, no había salido muy fino. De Atarés a Santa Cruz íbamos Roberto, Marcos y yo. Bonito pueblo. Ahora tocaba afrontar la subida al Monte Cuculo, pero antes el control del Cubilar de Bartolo. Ya la cosa iba para arriba de manera importante, y notaba que me faltaba desnivel en mis piernas, recordé otras carreras, comparé, y compré. Fui a salir del control y…¿dónde estaban mis bastones? Que me los habían quitado…pero no exactamente, había otros abandonados, así que los cogí. Al poco Roberto volvía con los míos a recuperar los suyos… Afrontamos la subida al Cuculo. Marcos y Roberto estaban fuertes. Yo hacía un poco la goma. 

Cuando no vas bien, hay dos opciones, ir igual de deprisa sufriendo un pelín más, o ir más despacio para no sufrir tanto. Adivinad qué suelo hacer yo… (efectivamente lo segundo). Vaya repechos, ya los conocía. No me pillaba de sorpresa. Pero el collado llegó, y quedaba la más tendida subida a la cima. Nosotros subíamos y el equipo bajaba. “Lo vais a pagar y lo sabéis”, le grité al trío. Pero por decir algo, vamos.


 Luego nos tocó a nosotros bajar y ascender a San Salvador, y ya bajar al Monasterio Nuevo. Previamente hice una parada técnica, y me quedé como nuevo, hubo un antes y un después. Ahora iba ligero cual pluma.
Del Monasterio a Atarés me sorprendió la bajada, bonita, “corrible”, una gozada. En este tipo de pruebas , todo el recorrido te suele sorprender para mal ( qué lejos, qué largo, que mal piso…pues oye no, este trozo, muy bien).  Ya iba, digamos, “lo normal” tras “treintaypico” kilómetros. Eso tengo yo, nunca voy muy bien, nunca voy muy mal. Vamos, un tío gris, un “acabador”. Y encima bajando vi las espaldas de Gorka. Allí estaban  mis compis, que ir en grupo tiene eso, te comes los malos momentos de todos, y habían ralentizado algo. Marcos bajando se quedó atrás, pero poco. Tardé en pillarlos y fui un poquico detrás algunos minutos porque sólo iba un pelín más rápido que ellos y no era cosa de pegarme un calentón (eso y para oír si me criticaban o algo). Volvimos a llegar a Atarés. Paramos lo normal mientras Marcos llegaba y salía como una centella, que nos quería ganar, el salao. Venía el tramo más largo, casi 14 kms. hasta las faldas de la vertiente sur de Oroel, Pardina Ordolés. 

Y con “la“ calor. Por aquí, en concreto en el km. 47, Quique, que iba ligeramente “atrancao”, logró que su cuerpo comenzara a funcionar, la señal fue, en fin, un toque de trompeta. Con Monsieur Toledo recuperado y Tricas arrastrando el grupo como el corcel de cabeza que guía una auriga, me preguntaba qué hacía ahí si precisamente no había querido hacer equipo para ir a mi ritmo, …bueno, acompañado se va mejor. Menos mal que Gorka parece que tiene más talento y aun estando fuerte, regulaba más.



Llegamos a  Ordolés, justo no había agua, la estaban subiendo y nos hicieron esperar 20’. Bueno, hubiéramos estado unos 10’, tampoco perdimos tanto y así descansamos. Acometimos la subida a Oroel, que se hizo larga, dura por el calor del último tramo, pero poniendo una marcheta llevadera, china chana, subimos sin desfallecer. Como debe ser. Foto en la Cruz y para abajo, que a Marcos nos lo hemos cruzado en el cordal y le hemos gritado “¡te pillamos bajando y lo sabes!”… 


El equipo bajó como una manada de jabalíes, así que ellos delante y yo algo por detrás, llegamos al Parador. Nada más llegar me dijeron que salían, aprovechando que estaba yo de “capazo” con Miren, “¡cagüen!”, ¡hala, para abajo! Que ya puestos a ver si llegamos juntos. Del Parador a Jaca, aún fuimos ligeros. Tricas,…no tienes piedad, que lo sepas. Si te pitaban los oídos, al menos era yo. Y llegamos juntos a Jaca. ¡Qué alegría, si no fuera porque la cosa no acababa allí, excepto para Marcos, exultante. Hemos tardado 11h. 30’. No iba mal la cosa. Mi familia ahí estaba, para darme ánimos,… Ah no,…que al final “pasaron” de mí. Al poco oímos llegar al ganador, Dani Amat. No nos había pillado por poco. Paramos un ratillo en la zona de bolsas y masajes. Allí Quique estuvo un rato en manos del fisio, ( el yayo lo necesitaba, qué le vamos a hacer,  los hombres de verdad, nada). Como no había llovido pese a las previsiones, sólo cambié los calcetines. Y a seguir antes que aparecieran los cantos de sirena en forma de caña con gas y banderilla en una mesita de la Plaza de la Catedral.
Nos quedaba el bucle de 30 kms. por Grosín y Bergosa, que algunas veces hago yo para entrenar…pero me dio que esta vez no iba a ser lo mismo. Trotamos de Jaca a Las Grajas, más que nada porque luego hasta Grosín íbamos a caminar, y Tricas se hubiera puesto nervioso si no. Empezamos la subida, por la senda  que acorta la pista. Comenzó a llover y paramos a ponernos los chubasqueros. Yo estaba más torpe que el resto y se me fueron. Reanudé la subida y…joer como han apretado estos,…ni les veía,… aceleré…nada… llegué a la pista y oí detrás a un tío gritar, no le conocí ¿Angel?...sigo y volvió a gritar…¡Pero si era Tricas!, se habían despistado y se habían metido hacia un barranco…(ya vi que no les podía dejar solos,..je,je). Pasamos el collado y nos empezó a granizar…buf. Y no había donde meterse. Cuando paró estábamos casi en el control  bajo Grosín. La subida a la cima, corta, pero dura, estaba resbaladiza. La bajada por el otro lado, estaba más resbaladiza aún…los palos (Quique antes del 28 de mayo de 2016: “ paso de palos, deberían estar prohibidos”), vinieron de miedo. 

Bajamos a Castiello trotando por la pista. Acabamos hasta el gorro de correr, pero nos habíamos plantado en el km. 87, y ya lo que era correr, quedaba poquito. Tras cruzar el río Ijuez por la pasarela, a poner modo “subida” hasta Bergosa. Subidica también “castigadora”, , en la que Gorka tiró del carro. Pero más corta que las de antes, y sin mucho barro. Llegamos al penúltimo control, en el pueblo deshabitado.  Se hizo de noche y pusimos frontales. 


Llaneo por senda hasta la pista que baja de Albarín a Ipás. Quique me dijo que yo primero, que él no veía de noche (alégrate, no es cosa de tus ojos, gástate perras en un frontal, macho, que al llegar a meta en el video se ve que el tuyo no alumbra una caca). Por la pista trotamos. Y a subir a Rapitán. Subida cortita, pero los cuerpos estaban para pocas alegrías. Al llegar a la loma troté y me carrañaron…pero es que se trotaba bien, y si queríamos llegar en menos de 18 horas no había que dormirse. Dimos la vuelta al Fuerte, como dijeron en el “briefing” y como ponía en el libro de ruta, y  como te marcaban las cintas de manera clara…(lo digo porque dos jetas no la dieron, les avisamos y tiraron para abajo, allá ellos,…). Bajamos Rapitán, nos acicalamos ya en las calles de Jaca,  (bueno, dentro de lo que cabe, que no llevábamos peine ni maquinilla), y entramos en meta, el equipo Andandaeh, como equipo ganador además, y un servidor. Al final, 17h. 49’ tras 100 kms. y unos 4.400 mts. de desnivel. 

Una bonita vuelta alrededor de Jaca. De no ser por mis compañeros, hubiera tardado más (pero el lomo de Rapitán hay que correrlo, que conste). Gracias. La carrera muy bien marcada, bien organizada y muy buen trato de los voluntarios.  Gracias a todos también.     

Mis fotos 

3 comentarios:

  1. Sabes que todo lo que hice, el ritmo puñetero, lo hice por vuestro bien. jaja

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  2. Vamos, un tío gris, un “acabador”. Jaja
    No te lo crees ni tu, y esta es la primera de 6?? no??
    sois muy grandes, animo y contarlo que algunos disfrutamos leyendolo y viviendolo a traves vuestro.
    Un Abrazo

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  3. Parece que todo fue de maravilla por lo que has contado, a ver si me paso un día por la zona y probamos esta ruta que has compartido, un saludo

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