jueves, 25 de febrero de 2016

XXXII Maratón de Sevilla (21/02/2016)



 El invierno en Zaragoza es algo duro para un amante del calor y de las montañas como yo. Uno de los trucos para asegurar la motivación invernal y no parar en exceso, es apuntarse y preparar  un maratón de primavera. Supone un cambio de “chip”, y los entrenamientos no son los que y por donde más me gustan, pero ayuda a vencer la pereza y mantener la forma.
            El elegido fue el de Sevilla. Esta vez además me apeteció seguir un plan. Un plan que vi asequible, llevadero, de cuatro días a la semana. Un plan que marcaba un tiempo objetivo de 3h. 15’.
            Cumplí el plan a rajatabla, excepto en que marcaba como óptimo entrenar un día sí y otro no, y eso ya es en mi caso imposible. Algunas veces tres días seguidos de entrenamiento, y otras tres días parado…pero bueno, en el resto lo seguí escrupulosamente. Además no hice estas 12 semanas nada de montaña, por diversas circunstancias. El plan y sólo el plan.

            No tuve excesivos problemas para seguirlo, me refiero a distancias y ritmo; tocó esforzarse y a días bastante, eso sí. No obstante, las sensaciones que iba teniendo no fueron buenas en ningún momento. No todos tenemos las mismas capacidades, si no tienes piernas para llegar a un nivel determinado, no hay plan que valga, un plan facilita pero no hace milagros. No me veía  a día de hoy siguiendo un ritmo de 4’ 37’’/km. durante 42 kms., que es lo que hace falta para 3h. 15’.  De manera que me presenté con la duda de si seguir el globo de 3h. 15’ o el de 3h. 30’.  Es una buena táctica para los “mediocres” como yo intentar un ritmo ligeramente inferior al que teóricamente puedes seguir, así evitas “muros”  y sufrimiento excesivo, que para eso no estamos…. Y además mi “mmp” de 3h. 13’ ya está lejos, así que tampoco la barrera de los 3h. 15’ me obsesionaba. Pero por otro lado también podía “arriesgar” porque tampoco tenía mucho que perder, de 3h. 30 ya he bajado varias veces…No me atraía tampoco la idea acomodada de seguir el globito de las 3h. 30’. Así que como suele pasar, tomé la calle de en medio, saldría a un ritmo al que fuera a gusto y punto, y a ver….
            Amaneció el día fresquito en Sevilla. Pasé frío como nunca, sobre todo antes de dirigirme trotando del guardarropa a los cajones de salida. Busqué bastante rato a Pablo y Tony sin éxito. Pablo iba en el cajón de 3h.-3h. 15’, Tony y yo en el de 3h. 15 -3h. 30’. Al final, un minuto antes de la salida, Tony me vio y pudimos salir juntos. Nos pusimos más bien en la parte final del cajón. Los globos de 3h. 15’  estaban algo por delante, y detrás teníamos los de 3h. 30’. Yo salí como tenía pensado poniendo un ritmo llevadero, con el que observé que los globos de 3h. 15’ se alejaban poco a poco. Adiós pues. Tony quería bajar de tres hora y media, nunca lo había hecho y quería asegurar (muy buena opción). Así que a los pocos kms. se quedó algo por detrás de mí, aunque siempre por delante de los globos de 3h. 30’ que por detrás irían…dijimos adiós a ellos también.
            Iba mirando el ritmo en el reloj y rondaba e incluso bajaba de los 4’ 37’’/km.  pero como pasa casi siempre el GPS iba adelantado en distancia. Pasamos los 10 kms., y me di cuenta que los kilómetros se me estaban haciendo largos y no iba sobrado de motivación. Lo que quedaba…Iba a tomarme un gel, pero lo pospuse a los 20 kms…. Camino de la media maratón vi el reloj y estaba en un ritmo para acabar algo por encima de las 3h. 15’. Iba bien, pero ni la cabeza ni las piernas me empujaron para meter un piñón, porque no iba sobrado e intuía que quizás lo pagara luego. Pasé la Media Maratón en 1h. 38’ reales. Al menos se me había ido la “pereza” inicial.
            Me tomé un gel en el km. 24 para beber en el avituallamiento del km. 25. No noté nada. Camino del kilómetro 30 las buenas sensaciones iban y venían. Llevaba un ritmo que sentía que podía mantener, pero el reloj me mostraba que cada vez iba un poquito más lento. Y no me decidía a acelerarlo, porque no tenía la sensación de poder instalarme hasta el final en un ritmo superior. Antes del Villamarín, vi la espalda de Pablo; el hombre había “petado”. Otra vez será. Tiene piernas para bajar de 3h 10’ y lo sabe. Camino del centro, en el km. 34, me tomé el segundo gel, tampoco he notado aún el efecto, espero en cualquier momento de esta semana ponerme a saltar en el trabajo o en casa, cuando me llegue el subidón. Entramos en el centro, la zona bonita de la carrera. Hice algún cálculo y vi que estaría por encima de 3h. 20’ pero lejos de las 3h. 30’. Cansancio aparte producto de los kilómetros pasados, me mantenía bastante entero, sin que me sobrara mucho. Pasamos por la zona bonita: Plaza de España, Puerta de Jerez, la Giralda,…Veía que iba adelantando gente, pero aun así mi ritmo, muy lentamente, iba decreciendo. Cruzamos el río y encaramos los metros finales hasta La Cartuja, entramos por el túnel, como “los buenos” y nos hicieron dar tres cuartos de vuelta por el tartán, que allí sí que aceleré un poco, para entrar según mi chip en unas clavadas 3h. 23’. Casi igual que en mi primera maratón, hace casi 5 años. Ocho segundos menos, oye. Medallica y otra más; la sexta. Esperé unos minutillos a Pablo y a Tony, que bajó también de 3h 30’. Y ya juntos  recogimos las bolsas y abandonamos el estadio. 



jueves, 11 de febrero de 2016

I TRAIL DESAFÍO MONTE OSCURO (07/02/2016)

Me venía como anillo al dedo este I Trail Desafío Monte Oscuro.  No había estado por la zona, pues lo único que conozco de la Sierra de Alcubierre es la subida a San Caprasio desde Farlete. Y además coincidía la fecha y la distancia con la última tirada larga antes del Maratón de Sevilla. No me lo pensé, y me apunté.
            Nos acercamos a Perdiguera Luis, Jorge y yo. Allí nos juntamos con Andandaeh y Andarines varios, además de Javisa y otros conocidos…Habían pronosticado un día frío y ventoso, y no se equivocaron. Así que yo me protegí con varias capas (pese a que muchos iban en marga corta).
            En la salida me junté con Toni, con quien compartía plan para Sevilla, y Javier, un galgo que venía del asfalto. La idea era de que sirviera de tirada larga, yendo a ritmo pero controlando. Nos pilló el pistoletazo quizás algo por detrás, pero bueno; lo malo que en los primeros estrechamientos había algo más de tapón de lo deseable.
            Los primeros kilómetros fueron por pistas y caminos anchos, pero había mucha gente. Para no separarnos tuvimos que ir sorteando al personal. Luego comenzaron ya las cuestas y la gente se fue dispersando. Estas carreras rápidas, no muy largas de distancia, que exigen ritmos altos, con cuestas cortas pero intensas…no son lo mío. Cuando una cuesta no tiene eses, malo para mí…. Mi falta de velocidad innata, y ya particularmente en esta fecha la falta de entrenamiento con desnivel, o simplemente que es lo que hay…pues resultó que no tuve buenas sensaciones en ningún momento.  Cosa que vengo manteniendo desde que realizo el plan para el maratón sevillano, pese a cumplirlo a rajatabla. Pero siguiendo la estela de Toni aguantaba bien, y así coronamos la primera de las dos cotas. Ya me había tomado un gel en el primer avituallamiento, nunca lo había hecho, esperando ese efecto milagroso…que no noté.

Tras un tramo más bien en descenso, aunque el perfil alterna en todo momento subidas y bajadas, encarábamos el segundo tramo de ascenso más mantenido. Creía que llegaríamos a la bola y estación meteorológica del Monte Oscuro, pero no…nos desviábamos a la derecha. Luego tocó un tramo rompepiernas y descender al llano. Aquí Toni se me fue un poco (Javier ya lo había hecho hacía un rato), y además me tuve que parar a orinar. No obstante apreté un poco y lo tenía a la vista, dispuesto a juntarme en el avituallamiento, pero mi compañero iba fuerte y portaba agua, así que ni paró. Yo sí, que tenía sed. De manera que me tocó terminar la carrera solo. Ya íbamos por terreno llano, corrible. Y se veía Perdiguera al fondo. Pero las piernas estaban ya castigadas. Un último repecho nos dejó en los arrabales del pueblo, aunque hicimos un pequeño rodeo para entrar por unos pinares. Había puesto el GPS en modo económico, así que me llevé una sorpresa porque me marcaba 22 kms, cuando llegué a meta tras 24,2 kms. según el resto del mundo…Tiempo: 2h. 40’. Y puesto 369 de los 590 que llegamos. Nada brillante. Pero es lo que hay. Total, que terminé la carrera con la última tirada larga hecha pero con más dudas para Sevilla de cuando la empecé.